El ADSL se enfrenta a un duro competidor: el enchufe eléctrico
El negocio español de ADSL acapara en la actualidad alrededor de 1,7 millones de usuarios frente a los 20.000 hogares de la nueva tecnología eléctrica. Pero pese a la diferencia, la tecnología amenaza con crecer (ya que favorece por 10 su capacidad y tiene precios más accesibles). Los ejecutivos de la empresa Iberdrola, en consecuencia, planean que el negocio alcance este año los 130.000 clientes. A esas ciudades, la compañía ya sumó a Valencia, Alicante, Castellón, Murcia y Valladolid. El PLC no requiere grandes inversiones en infraestructuras al utilizar la red eléctrica ya existente. Sin embargo, el sistema sólo permite encadenar las zonas entre sí, de modo que el despliegue es modular, lo que supone una enorme ventaja comercial, al poder concentrar los esfuerzos de ventas en determinadas manzanas de casas. Limitada la producción eléctrica tradicional por otras energías como las de ciclo combinado, las compañías eléctricas ven una oportunidad de negocio en la conversión de sus redes en un promedio de conexión de banda ancha, no sólo de acceso a Internet y telefonía, sino también para videoconferencias, vídeo bajo demanda y otros servicios generales como seguridad. Las primeras pruebas de PLC se efectuaron en Alemania e Inglaterra aunque sin mayores éxitos. En España, sin embargo apuestan al estudio y desarrollo de esa tecnología.
