El atajo que hasta ahora han tomado los clubes para solventar sus problemas financieros ha sido el acogimiento a la Ley Concursal (antigua suspensión de pagos), que permite renegociar con los acreedores y reducir la cuantía de la deuda.
La medida es tan popular porque de esta forma se evita que los clubes desciendan de categoría por lo que adeudan a los jugadores, que pueden llegar a cobrar hasta un 50% menos de los que se les debe. Pero hay un dato que resulta escalofriante: de los 20 equipos que se han acogido al proceso concursal en Europa, 19 han sido españoles.
En la actualidad, hay 5 equipos en Ley Concursal: Recreativo de Huelva, Betis, Rayo Vallecano, Córdoba y Hércules. Por todo, existe una indignación patente no solo en los futbolistas, sino también en algunos clubes.
"Hablando con el presidente de la Ponferradina, que ha descendido, me decía que sus jugadores cobran mucho menos que otros, pero que están al día en los pagos. Sin embargo, el que se va a Segunda B es él", desveló Luis Rubiales. La realidad es que el fútbol español necesita una profunda reestructuración y que la AFE podría dar el primer paso retrasando el inicio de la Liga.
El que no pague, que baje
La reforma de la Ley Concursal, que podría aprobarse en próximas fechas, recogerá que los clubes podrán perder la categoría si se producen impagos a los jugadores.
"Ahora la propuesta dice que el concurso ya no es ley especial, sino que prevalecerá la normativa deportiva. Entonces cuando se deje de pagar a los jugadores se descenderá de categoría", ha comentado el juez Fernando Presencia, que fue el encargado de llevar el concurso de acreedores del Levante.