Los curas son los únicos empleados públicos que consiguieron un fuerte aumento salarial en los últimos años
El Ejecutivo Nacional saliente otorgó aumentos salariales a arzobispos, obispos y obispos auxiliares. El incremento se estableció el último lunes, a través del Decreto 1.216, firmado por el presidente Eduardo Duhalde, el canciller Carlos Ruckauf y el Jefe de Gabinete, Alfredo Atanasof, invocando dos decretos-ley del Proceso de Reorganización Nacional, el 21.540 (de 1977) y el 21.950 (de 1979). En aquellos tiempos, y por la cobertura brindada durante la guerra contra los opositores políticos, el teniente general Jorge Rafael Videla recompensó a la Curia vinculando las remuneraciones de algunos integrantes del culto católico apostólico romano con la escala salarial de los jueces nacionales de 1ra. instancia. Así, los obispos titulares ganarían el 80% de un juez nacional de 1ra. instancia, los auxiliares y eméritos titulares el 70%, mientras que los auxiliares eméritos el 60%. Ahora, un obispo titular pasó de un sueldo de $ 2.500 pasará a cobrar $ 4.428, mientras que el ingreso de un obispo auxiliar ascenderá de $ 2.200 a $ 3.874. Esteban Caselli, quien hace cuatro días renunció a la Secretaría de Culto por diferencias con el embajador ante el Vaticano, le explicó al diario Página/12: ."Yo impulsé el decreto y quiero aclarar que no hubo ningún pedido de la Iglesia en ese sentido. Ahora me lo firmaron. Pero yo lo estoy peleando desde noviembre del año pasado. Cuando digo que soy el único responsable, digo que soy el único responsable de haber actualizado los salarios como marca la ley. De nohaber obrado de esa manera, es decir, como establecen esas leyes que usted menciona, por más viejas que fueran, me podrían responsabilizar por incumplimiento de los deberes de funcionario público. Yo cumplí con la ley. Se debiera prestar atención en aquellos que hasta ahora no la han hecho cumplir". Caselli fue un enemigo del proyecto de ley de Libertad de Cultos, que desde los días del canciller Guido Di Tella, deambula por el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto. Caselli cree que con los derechos constitucionales bastan y no hace falta ir más allá, porque en verdad, el régimen que él promueve es el de tolerancia religiosa. Caselli sostiene que la Argentina es un país predominantemente católico y, entonces, con la tolerancia religiosa con protección constitucional, es suficiente. Y la jerarquía católica argentina, comandada por el cardenal Jorge Bergoglio, se encuentra de acuerdo. Por eso sectores católicos cuestionaron tanto a Adolfo y a Alberto Rodríguez Saá, ex gobernador y nuevo gobernador de San Luis, quienes impulsaron una ley provincial de Libertad de Cultos. A la jerarquía católica argentina le fascina mantenerse como empleados públicos, y mucho negociaron con Carlos Menem, durante la reforma constitucional de 1994, cuando éste impulsó que el Presidente de la Nación pueda ser un no católico. ¿Qué hará Néstor Kirchner, quien se plantea grandes reformas estructurales en la sociedad argentina? En verdad, no irá muy lejos en las reformas de fondo si no cambia la relación entre la Iglesia Católica Apostólica Romana en la Argentina y el Estado Nacional, que se apoya en un Concordato entre el Estado Vaticano y la Argentina y en las leyes de la dictadura militar. El Concordato es una institución antigua, que ni siquiera mantienen países muy católicos como España, y que supone una relación inadmisible entre el Estado Nacional y el Vaticano. Pero lo más interesante es la tesis de Caselli de que la Argentina es un país predominantemente católico porque en eso se basó la Iglesia Católica Argentina para oponerse al divorcio vincular, cuando sus propios supuestos devotos lo apoyaban (y hasta lo necesitaban). Los supuestamente católicos argentinos tienen comportamientos diferentes a los pregonan los clérigos, habida cuenta del uso creciente de anticonceptivos, de las convivencias no matrimoniales, de la baja adhesión de seminaristas, etc. etc. En verdad, la adhesión a un culto desde el nacimiento es una cuestión formal que, luego, dificilmente se convalida durante el resto de la existencia adulta de esa persona. Y es curioso que para el Estado Nacional el único culto resulte el católico porque la fe cristiana más dinámica, expansiva y efervescente resultan, desde hace una década, las iglesias evangélicas y pentecostales, que no gozan de subsidios del Tesoro Nacional, sus prelados no reciben salarios como si fuesen burócratas públicos, y la gente asiste con un espíritu entre festivo y reverente. Precisamente, el crecimiento de los cultos evangélicos y pentecostales es temido por Caselli y por la curia católica argentina, aunque nunca se han preguntado en profundidad a qué se debe. Al menos se espera que Kirchner lo haga, y se llevaría una sorpresa.