ver más
podcast 7_hugo haime-336 cele
ARCHIVO

Nuevo Periodismo: Que el Gran Hermano Bill Esté Contigo

Microsoft pone en riesgo la libertad de la información, pero el marketing de la empresa de William Gates cuenta otra historia. Parecen Jorge Sobisch intentando negar que la cámara oculta lo mostró procurando sobornar a una persona. Usuarios Registrados: pasen, lean y teman.
Por Octavio Islas y Fernando Gutiérrez (*) En el procesador principal de su PC hay un número único identificable y distinto de cualquier otro. Es el número de serie y su finalidad principal es la de ubicar su equipo para conocer detalles e información de Ud. como usuario. La PC, de manera automática, en momentos distintos y con la característica de que es imposible cancelarlos, durante la conexión a Internet, regresa la información a enormes complejos concentradores donde será clasificada y revisada. Unos recordarán la novela de George Orwell, 1984: otros habrán evocado películas como La Red o Enemigo Público. En las tres existe un aparato burocrático encargado de vigilar y castigar, a más redundancia foucaltiana de hacerlo, sobre todo psicológicamente, a quienes intenten vulnerar la seguridad del Estado, capaces de conocer o ejecutar algún acto que lo ponga en riesgo. La posibilidad de que esto sucediera se llegó a considerar en USA hace algunos meses. Entre los argumentos para que eso se permitiera había uno fundamental: la piratería. Por razones comerciales, una empresa era la más interesada: Microsoft, y es que con el sistema operativo Windows y los programas como Office, de uso cotidiano, hay tierra fértil para la industria de la piratería, para la reventa por apenas la décima parte de su valor o copiados por una y otra persona en una cadena interminable que no paga los derechos y las licencias correspondientes. Como la idea no prosperó y pudo más la no intromisión a la intimidad que el aspecto económico, Microsoft y otros productores de software continúan desarrollando cada vez más difíciles protecciones para evitar la copia de sus productos, una carrera desesperada hacia ninguna parte, pues el desarrollo de esos sistemas acarrea un costo extra al ya de por sí alto precio del programa, que lo que a su vez alienta la piratería que, tarde o temprano encontrará la forma de desprotegerlo. Esto vuelve a poner sobre la mesa el tema del software libre, como el sistema operativo Linux que, además de gratuito, es más estable y confiable que el Windows. Sobre este punto vale la pena revisar lo que Miguel de Icaza ha desarrollado (véase: http://primates.xi mian.com/~miguel/). Al margen de todo este asunto del software, la piratería y el frustrado intento por vigilar a cada usuario, Microsoft parece cerrar el círculo que inició con su programa Explorer y el buscador de su portal MSN. ¿Cuántas ocasiones al utilizar el Internet Explorer (que le costó a Microsoft la acusación de prácticas monopólicas) por un descuido o un desafortunado dedazo no se escribe bien la dirección electrónica que se quiere visitar? Seguramente le ha sucedido algunas veces, pero con una diferencia sustancial entre hace algunos meses y ahora: antes, la conexión tardaba y aparecía en negro la leyenda "No se puede mostrar la página" (The page can not be displayed, en inglés), en cambio ahora, sobre una pantalla blanca, MSN Search informa que el sitio no existe y sugiere otros con nombres similares, además de un link al portal de Microsoft para hacer la búsqueda por esa vía. Dicha página también indica "Declaración de privacidad aprobada por Truste". Al revisar el link, lo primero que indica es: "MSN se compromete a proteger la privacidad y a facilitar la tecnología de desarrollo necesaria para que pueda disfrutar de una conexión segura y eficaz. La presente declaración de privacidad se aplica a la familia de sitios Web de MSN de Microsoft y contempla la recopilación y el uso de datos en todos los sitios y servicios de MSN del mundo. Al obtener acceso a los sitios Web de MSN, manifiesta su consentimiento con el tratamiento de los datos que especifica la presente declaración". (Declaración de privacidad de Microsoft) Acerca de la recopilación de la información personal señala: "En algunos sitios, MSN recopila información personal identificativa, como la dirección de correo electrónico, el nombre, el domicilio familiar o del trabajo y el número de teléfono. En otros sitios, MSN reúne información demográfica anónima y genérica que no le identifica, como puede ser el código postal, la edad, el sexo, sus preferencias, intereses y direcciones favoritas. En algunos sitios se puede recopilar una combinación de estos dos tipos de información. Los datos recopilados en un sitio Web de MSN se podrán distribuir entre Microsoft y sus subsidiarias y filiales reconocidas, incluyéndose entre éstas la familia de sitios Web de MSN. La información personal y demográfica se podrá almacenar y procesar en otro país, e incluso transferirse a Estados Unidos. Al obtener acceso a los sitios Web de MSN, manifiesta su consentimiento con dicha transferencia de información". (Declaración de privacidad de Microsoft) Es difícil determinar dónde y cómo se obtienen los datos y, sobre todo, no hay información específica de cómo y en qué forma pueden usarse. El controvertido asunto de las llamadas cookies –que son archivos con datos personales que se mantienen ocultos en el disco duro a la espera de que al regresar a algún sitio Web, éste se acople a los deseos especiales del usuario– también entra a escena en este momento. Mientras hay quienes dicen que son invaluables para hacer de Internet el medio más personalizado que existe, hay quienes las ubican como transmisores silenciosos de información estrictamente personal, cuyo fin y consecuencias pueden ser tan diversos como la imaginación. El argumento de Microsoft es el de brindar un servicio extra a sus usuarios, ya sea que hayan escrito mal el URL o que no lo hayan copiado bien; existe la posibilidad de que, con las opciones que les ofrece, finalmente encuentren el sitio buscado. Hasta el momento todo es miel sobre hojuelas, pero ¿qué pasa con las direcciones que no aparecen en esa lista, pero que sí existen? ¿Es Microsoft discrecional al escoger sitios similares? ¿Cuál es el criterio de selección? ¿Existe alguna comisión que elija y visite alguna de las direcciones sugeridas? Microsoft ha decidido lanzar una política agresiva en Internet, pero quizá no ha reparado en que sus acciones atentan contra el medio mismo, contra la naturaleza de la Internet. La selectividad, parte fundamental de la red, se ve disminuida si sólo se le presenta al usuario una parte de la realidad. La diversidad y la libertad de elegir son premisas que se deberán cuidar y, en su caso, defender de propios y extraños: el promisorio y al mismo tiempo incierto futuro de la Internet lo hace necesario. El tránsito de la sociedad de la información a la del conocimiento demanda cambios, entre ellos la ampliación y estímulo de la confianza, las libertad de conciencia y de elección. Las instituciones deben ser abiertas promotoras de tal transformación, pero hoy viven atrapadas en un círculo vicioso que va del factor económico al poder y al control, del que será difícil salir. Por esa razón, la ciudadanía debe asumir el reto de transformarse y paulatinamente cambiar a las instituciones que nutre, pues habrá que alcanzar nuevos retos y directrices, y sería absurdo que tanto una como otra apunten hacia blancos distintos. El primer paso es, quizá, dejar de considerar a la persona como débil mental y generadora de riqueza económica. Así, pues, cibernautas y usuarios, guste o no, bien se puede decir The Big Brother Gates is watching you. ---------------- (*) Investigadores del Proyecto Internet del Tecnológico de Monterrey, Campus, estado de México. Fuente: Declaración de privacidad de Microsoft (Julio 28, 2002). Disponible en: http://privacy. t1msn.com.mx/default.asp

Más Leídas

Seguí Leyendo