Finalmente comenzó el filtro en Sudáfrica y 10 barrabravas no pudieron ingresar. En tanto, luego de saberse que el staff de modelos de Leandro Rud y Roberto Giordano desfilará en el predio de la selección el día antes del partido con Corea del Sur, también se sabe que desembarcará en Sudáfrica la jefa de las Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto (¿?).
6 barrabravas fueron demorados cuando llegaron al aeropuerto de Johannesburgo, Sudáfrica, y podrían ser deportados. Se trata de 1 barras de Huracán, 1 de Rosario Central, 1 de San Martín de Tucumán y 1 de Lanús. Las autoridades sudafricanas les impidieron ingresar al país, por lo que deberán volver a la Argentina.
Los hombres integraban el grupo denominado Hinchadas Unidas Argentinas y no podrán asistir a la Copa del Mundo.
Es la 1ra. vez que unos barrabravas no pudieron entrar a Sudáfrica. En principio, todos estarían dentro de la lista que el SUBSEF (Secretaría de Seguridad en Espectáculos Deportivos de la Argentina) le entregó al país organizador de la Copa del Mundo en forma de alerta.
Los nombres de los detenidos son:
> Julio César Navarro (Central),
> Sergio Roldán (San Martín),
> Juan Duarte (Lanús),
> Pablo Derrespines (Huracán),
> Luis Tuchi ( Huracán) y
> Andrés 'Pillín' Bracamonte, el líder de la barrabrava del Canalla, que había conseguido el permiso de la Justicia para viajar a Sudáfrica.
Visita llamativa
En tanto, a propósito de 'barrabravas', también los hay ideológicos. Es el caso de Eduardo Anguita, director del semanario kirchnerista Miradas Al Sur.
Él afirmó lo siguiente:
"Diego Maradona tenía 17 años en el Mundial 78 y, aunque no pudo jugar aquella vez, supo años después lo que había sido el pacto de sangre por silencio de los grandes grupos editoriales con la dictadura militar.
Estela Barnes de Carlotto tenía por entonces 47 y hacía meses que casi no podía dormir: meses antes de que se viviera la euforia de la copa del mundo, su hija Laura había sido secuestrada en La Plata en noviembre de 1977.
Con los años, el Equipo Argentino de Antropología Forense pudo identificar sus restos tras haber sido torturada en el centro clandestino de detención La Cacha y también pudo confirmar que los asesinos esperaron a que Laura tuviera a su hijo para matarla.
En 1980, Estela viajó a Brasil junto a otros familiares de desaparecidos en oportunidad de la visita del papa Juan Pablo II a ese país. Allí conoció a Alcira Ríos, una abogada que había sobrevivido a los tormentos en La Cacha, que vivía fuera del país y con el retorno de la democracia fue durante años abogada de Abuelas. Alcira, en aquel primer encuentro con Estela, creía que Laura también había sobrevivido. Fue Estela quien le confirmó que no sabía nada sobre su paradero.
Pasados unos años más, en pleno gobierno de Raúl Alfonsín, los antropólogos lograron identificar los restos de Laura y con la ayuda de un gran científico norteamericano, Clide Snow, pudieron determinar el momento exacto del asesinato de Laura y también del nacimiento de su hijo al que había bautizado Guido, al igual que su padre, un hombre extraordinario que pasó su vida junto a Estela y sus otros tres hijos.
Laura había tenido su parto el 26 de junio de 1978, un día después exactamente de que la Selección argentina ganara la final con Holanda. Los encargados del campo de concentración la dejaron vivir un mes más y la asesinaron. Desde entonces, Estela no sólo busca a Guido sino que se convirtió en la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo. Snow pudo obtener información de restos de la pelvis de Laura. El científico, con un humanismo impresionante, le dijo a Estela: "Los huesos de Laura nos hablan".
(...) Por el tiempo en que Estela confirmaba que debía buscar a Guido, Diego Maradona era el mejor jugador de fútbol de mundo y era el capitán de la Selección que ganaba el Mundial de México. Con los años y las alternativas vividas, el Diez mostró un compromiso sincero con las causas populares. Hace un tiempo, algunos allegados a Estela y amigos de Diego le hicieron llegar la idea de que la Selección Nacional tuviera un cartel de apoyo a la candidatura de Abuelas al Nobel, no dudó un instante: "Por las Abuelas de Plaza de Mayo, todo".
(...) El próximo 30 de octubre, Diego cumplirá 50 años. Unos días antes, el 22 más precisamente, Estela soplará 80 velitas.
Mucho antes de esto, Diego y Estela se verán en Johannesburgo. Será el domingo 13, un día después del partido de la selección argentina contra su par nigeriana.
Ese mismo domingo, Estela participará de la inauguración del stand que la Argentina, al igual que el resto de las naciones que juegan el Mundial, tendrá en la ciudad epicentro del torneo.
El lunes 14, Estela firmará un acuerdo de cooperación con organismos defensores de derechos humanos sudafricanos y se reunirá con dirigentes de la Fundación Nelson Mandela. El martes 15, Estela verá al obispo Desmond Tutu, una de las figuras centrales de la llegada del fin del esclavismo en Sudáfrica y Premio Nobel de la Paz 1984.
Ese mismo día, Estela visitará el memorial a los jóvenes estudiantes asesinados en Soweto en 1976. Esa ciudad era un inmenso gueto donde los sudafricanos negros podían vivir segregados de Johannesburgo. Debe su nombre al desprecio racista: S.W.T. son las siglas en inglés de South West Town, que significa al sudoeste de la ciudad, porque efectivamente el sistema racista la había enclavado a 25 kilómetros de "la ciudad". (...)
Es probable que Estela pueda visitar a Nelson Mandela. Depende del estado de salud de ese hombre que es, además, la expresión viva de que los seres humanos pueden ser mejores que cualquier imagen deificada. Mandela cumplirá el próximo 18 de julio, una semana después de que termine el mundial, 92 años. (...)
Si el genial Julio Cortázar, tan comprometido con los derechos humanos, hubiera estado vivo con la oportunidad de buscarle un título al relato de ese encuentro sin duda habría puesto: "Estela, Diego y Nelson, enormísimos cronopios".