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A 33 años de Rodolfo Walsh, su crítica a Montoneros

El siguiente documento fue publicado por 1ra. vez en Urgente24, el 25/03/2007, y era parte de una carpeta con documentos de Rodolfo Walsh que había acercado antes de morir Rodolfo Galimberti. Tal como se recordará, Rodolfo Walsh era el responsable de la Inteligencia de Montoneros, y en esa condición escribió varios documentos muy críticos a la jefatura de Montoneros, entre 1976 y su muerte, en marzo de 1977. Al conmemorarse la trágica muerte de Walsh (25/03/1977) su nueva lectura permite una revisión no solamente de Montoneros sino de la visión que Walsh tenía ya para entonces de esa organización:
(Rodolfo Walsh nació en la localidad de Choele-Choel, Río Negro, el 9 de enero de 1927 y desde el 25 de marzo de 1977 se encuentra desaparecido. Fue un periodista, escritor, dramaturgo y traductor argentino que militó en la Alianza Libertadora Nacionalista pero, más tarde y luego de toda una autocrítica, en las organizaciones guerrilleras FAP y Montoneros. Como escritor trascendió por sus cuentos policiales ambientados en Argentina y por sus libros de investigación periodística sobre el fusilamiento ilegal de civiles en José León Suárez de junio de 1956 (Operación Masacre) y sobre los asesinatos de Rosendo García (¿Quién mató a Rosendo?) y Marcos Satanowsky (El caso Satanovsky). En 1974 comenzaron las diferencias de Rodolfo Walsh con Montoneros, a partir del pase a la clandestinidad decidido sorpresivamente por Mario Firmenich. A finales de 1975 algunos oficiales, entre los que estaba Walsh, comenzaron a elaborar documentos afirmando que Montoneros debía "volver a integrarse al pueblo, separar a la organización en células de combate estancas e independientes, distribuir el dinero entre las mismas y tratar de organizar una resistencia masiva, basada más en la inserción popular que en operativos del tipo foquista". El 25 de marzo de 1977, un día después de fechada su Carta Abierta de un Escritor a la Junta Militar, las versiones afirman que Rodolfo Walsh se encontraba a pie cerca del cruce de las avenidas San Juan y Entre Ríos, en Buenos Aires, (según la investigadora Natalia Vinelli "después de enviar por correo los primeros ejemplares -de la carta- en un buzón de Plaza Constitución"), cuando un grupo de tareas de la Escuela de Mecánica de la Armada le dio la orden de entregarse pero Walsh se resistió con el arma que llevaba y fue herido de muerte.) a. Asunto: observaciones sobre el documento del Consejo del 11/11/76
23 de noviembre de 1976
De: Base AS-P A: 82
Estas observaciones son complementarias de las formuladas en nuestro punto Ideologismo y Política del 3/1/76. Respecto de las críticas que allí formulamos, buena parte de ellas coinciden parcialmente con las rectificaciones del Consejo, y en ese sentido entendemos que el documento es un avance significativo para el conjunto. Sin embargo pensamos que las rectificaciones son sólo parcifiles, porque no corresponden a una autocrítica profunda sobre los errores que nos condujeron a la actual situación, sino que tienden a corregirlos de facto ante la evidencia del mal resultado obtenido. Con este método el acierto o el error son azarosos y empíricos. A nuestro juicio lo principal son las razones políticas. Si son correctas, en apenas tres años un puñado de muchachos crecen hasta conducir una organización gigantesca y poderosa. Si son incorrectas, esa misma organización se desinfla y puede desaparecer. Este ejemplo está tomado de nuestra propia historia y creemos que este momento de desánimo debe tenerse en cuenta. Si corregimos nuestros errores volveremos a convertirnos en una alternativa de poder. Por lo tanto son falsas todas las visiones alarmistas sobre si tenemos tiempo o no. Tenemos todo el tiempo necesario, si lo sabemos usar. 1. Definiciones políticas En nuestro país es el Movimiento el que genera la Vanguardia, y no a la inversa, como en los ejemplos clásicos del marxismo. Por eso, si la vanguardia niega al movimiento, desconoce su propia historia y asienta las bases para cualquier desviación. Esa es la nota distintiva de la lucha de la liberación en nuestro país, que debemos tener siempre presente. La vanguardia -Montoneros- generada por el Movimiento -el peronismo- debe conducirlo hacia su transformación en el curso de la lucha por el poder y el socialismo. Esos son los elementos básicos a los que debemos atenernos, lo que existe en la realidad y no en los libros. Montoneros y el movimiento peronista, al que aspira conducir. Si eso no se tiene en cuenta, la literatura china o vietnamita no nos sirve, porque tiende a confundir nuestra lucha social con una guerra colonial, en la que la organización en Movimiento, Frente, Partido y Ejército tiene sentido porque se presupone la unidad del pueblo detrás de su conducción y contra el invasor extranjero. Nosotros en cambio tenemos que empezar por ganar la representación de nuestro pueblo a partir de los elementos con que contamos. Hasta el 24 de marzo del 76 planteábamos correctamente la lucha interna por la conducción del peronismo. Después del 24 de marzo del 76, cuando las condiciones eran inmejorables para esa lucha, desistimos de ella y en vez de hacer política, de hablar con todo el mundo, en todos los niveles en nombre del peronismo, decidimos que las armas principales del enfrentamiento eran militares y dedicamos nuestra atención a profundizar acuerdos ideológicos con la ultraizquierda. Las rectificaciones del Consejo apuntan a esta problemática, pero la insistencia en la creación del Movimiento Montonero con sus ramas nos parece indicar una insuficiente comprensión. Nuestras formas organizativas deben ser la organización o el Partido Montonero -que incluye a todo lo que genéricamente llamamos fuerza propia- y el Movimiento Peronista. Eso es lo que existe y a partir de ahí debemos construir. De otro modo invertimos enormes esfuerzos poniendo todo el Partido a la tarea de inventar el Movimiento Montonero, que no tendrá existencia real. En esa idea de que podemos inventar una forma organizativa y una identidad características del enfrentamiento en nuestro país, queremos generar las condiciones para que sea distinto y entonces podamos aplicar las fórmulas clásicas de otros países. Y nos parece tiempo perdido tratar de convertir este enfrentamiento social en una guerra nacional. 2. Militarismo El documento del Consejo critica el militarismo, pero en términos militaristas. Todo el documento es como una clase de estrategia sobre la mesa de arena y nuestra realidad no tiene nada que ver con ese enfoque. Para hacer política, hay que empezar por pensar en términos políticos, y expresados con sencillez y claridad. 3. Triunfalismo A pesar de los golpes recibidos y de las rectificaciones del documento, seguimos triunfales. Decidimos el fracaso total de los planes del enemigo y seguimos subestimándolo. Esto es muy grave y pensamos que en el fondo obedece a la incomprensión sobre nuestra propia historia. Trataremos de ejemplificarlo: al no reflexionar sobre las causas de nuestro crecimiento espectacular y nuestra representatividad popular en los años que van de 1970 a 1974-75, llegamos a pensar que no obedece a que actuamos correctamente, y con propuestas comprendidas y aceptadas por el pueblo, sino a que nosotros somos geniales, y si somos geniales es accesorio que acertemos o nos equivoquemos. Todo lo que hagamos estará bien. Esto lo notamos en documentos como el último Montonero de 1975 y en la persistente ausencia de autocrítica. 4. Desmedida ambición de poder Todo lo hacemos y lo pensamos a lo grande. Nuestra lucha es una guerra. Nuestra propaganda tiene que llegar a cuatro millones. Aunque criticamos el militarismo, todo el documento parece la receta para que un Ejército rompa el cerco de otro y luego lo derrote. Hay que ser más modesto. Nosotros tenemos que resistir junto con el pueblo a la dictadura. Necesitamos mucha propaganda. Tenemos que irnos organizando en la lucha sin delirios de grandeza y pensando en plazos largos. Ésta es la síntesis de nuestras apreciaciones generales. Ahora pasamos a nuestras observaciones punto por punto. 1.2. 1. Situación frente al enemigo No es cierto que haya fracasado el aperturismo. Ejemplos: el PC no participa en los conflictos, mientras negocia con el gobierno a través del Partido Intransigente y les paga viajes a Lázara y García Costa para que vayan al Congreso de la Internacional Socialista a defender a Videla; la UCR no rompe a pesar de todos los agravios, incluidos Solari Irigoyen y Amaya; la reacción de la Iglesia es tibia comparada con todo lo que han hecho y con los episcopados de Chile y Brasil, donde por mucho menos se enfrentan abiertamente con las dictaduras. 1. 2.2. De las fuerzas populares No es cierta la desaparición casi total de la izquierda no peronista, armada o no armada. Estos son bandazos que nos alarman. Hace unos meses el proyecto de vanguardia pasaba por el debate ideológico en la OLA, ahora no existen más. Existen y actúan. El ERP pinta (más que nosotros). edita regularmente sus revistas, que llegan a las fábricas puntualmente a pesar de todos los golpes que sufrieron, toman un canal de televisión, tienen una radio clandestina, operan en el litoral. Hacen operaciones militares. El PC, los distintos partidos socialistas, también existen. Que sean una bosta es otra cosa. Con ese criterio nosotros tampoco existimos. 1.3.1. Situación internacional Hay un notable exceso de optimismo. Al enemigo la situación internacional lo mejora. Consigue créditos para su objetivo inmediato de refinanciar la deuda y mantiene excelente relación con el bloque soviético que con su importancia los salva en el sector externo. La exposición soviética en Buenos Aires muestra que no se trata de coletazos de la relación con Gelbard, sino de una política que se mantiene con el actual gobierno. 1.3.2. Situación militar de nuestras fuerzas Sugerimos repensar la especialización militar. Al cambiar nuestra hipótesis de guerra ¿no deberíamos también cambiar la metodología de construcción de nuestro Ejército? Tememos que al producirse situaciones insurreccionales, de seguir con la división actual, los oficiales políticos no sepan su nivel de violencia, o los oficiales militares no sepan sobre qué blanco operar. No sabemos si la solución es alguna nueva forma de integralidad, o la subordinación de la estructura militar a la política o alguna otra que no se nos ocurre. Pero vemos que aquí hay un problema grueso. 2. 1.1. La estrategia del enemigo. Espacio No es cierto que haya "ausencia de identificación de nuestras fuerzas". Con la delación, el enemigo superó esa "debilidad congénita" del cerco. Al ser falso esto, es falso que el espacio principal sea el político. Es el militar, y éste es el gran triunfo que el enemigo consiguió sobre nosotros. Esta línea de error sigue. Para nosotros el retorno a las masas es el retorno al espacio donde están las masas; en vez de librar el combate en la conciencia de la gente lo libramos en el espacio físico, lo cual es un error, coherente con el ideológico. Al no corregir el ideologismo, no convocamos políticamente. Así, nuestra respuesta de volver a los barrios es elemental y peligrosísima. Nos van a golpear más duro todavía. 2.1.2. Tiempo La contradicción entre guerra corta y naturaleza social del enfrentamiento valdría si se tratara de un enfrentamiento contra el conjunto del pueblo, pero lamentablemente lo que hay es una lucha militar contra nosotros. Tenemos que ser más autocríticos y realistas. Por supuesto que hay lucha de clases; siempre la hubo y la seguirá habiendo. Pero uno de los grandes éxitos del enemigo fue estar en guerra con nosotros y no con el conjunto del pueblo. Y esto en buena medida por errores nuestros, que nos auto aislamos con el ideologismo y nuestra falta de propuestas políticas para la gente real. 2.1.3. Armas Nuestras armas también son violatorias de las convenciones internacionales. Ellos se autoaislan, pero nosotros también, y en ese trueque ganan ellos, porque nosotros teníamos con qué impedirlo y ellos no. Es un cambio de peón por alfil; ellos ya estaban aislados y consiguieron aislarnos a nosotros, planteando una lucha de aparatos, que nosotros no podemos bancar. Nos parece espléndido que finalmente se comprenda la importancia de la censura de prensa. No es cierto que no tengan armas políticas. Hacen toda clase de esfuerzos para no enajenarse a los partidos y a la burocracia sindical y logran resultados. La burocracia los ayuda a pasar la prueba de la OIT. Osella Muñoz y Vanoli se niegan a declarar por los derechos humanos en Estados Unidos. Los gremialistas los felicitan por la libertad de Pita. Los radicales tienen varios embajadores, y un íntimo de Balbín (Ricardo Jofre, número 2 de Mor Roig en el plan político) es ahora número 2 de Villareal en la Secretaría de la Presidencia, a través de la cual hay un dialogo muy amplio y muy inteligente. Ellos hablan con todos, los que nosotros dejamos de lado para imos a discutir con el ERP y el PC. Además no es cierto que no hayan establecido el cerco político. Lo que pasa es que lo establecieron con armas principalmente militares, por el terror, pero también secundariamente con armas políticas, que las tienen y las manejan muy bien. En todo este análisis vemos el triunfalismo que criticamos. Los subestimamos mucho, y esto está mal porque nos equivocamos. 2.2. 1. Nuestra estrategia. Espacio Es mecanicista no explicar las razones del mecanismo en el salto cualitativo. Acá el problema es político y el lenguaje militarista no sirve. Es un grave error olvidar que ésta es una lucha política y que para la construcción organizativa las operaciones militares deben servirnos ante todo para hacer política, y no para construir un ejército cuando todavía no tenemos ganada la representatividad de nuestro pueblo. Lo que nosotros tenemos es una lucha de clases, con niveles crecientes de violencia, que debemos masificar, no es una guerra todavía. Además, siguen los bandazos, porque ahora que descubrimos que las contradicciones en el seno de la clase obrera no son antagónicas, parece que nos olvidamos que igual son contradicciones y nos olvidamos de nuestras definiciones de la necesidad de damos una política para los sectores más dinámicos y de mayor nivel de conciencia. Es como si no pudiéramos tener dos ideas en la cabeza al mismo tiempo: si hay contradicciones, las consideramos antagónicas, cuando nos damos cuenta que no son antagónicas, nos olvidamos de que existen. Esto es reaccionario: anular con una opinión hechos de la realidad. 2.2.3. Armas  Comunicado de Montoneros tras el atentado a LambruschiniLa concepción del repliegue al espacio seguro nos parece por varias razones errónea. Por militarista, al concebir la política como movimiento militar. Por ideologista, al aplicar conceptos de otras realidades trasplantados mecánicamente, incurriendo en los mismos errores que antes le criticábamos al ERP. Y fundamentalmente porque debido a nuestra ausencia de propuesta y a la confusión de nuestra identidad y de la identidad del pueblo, las masas no son un espacio seguro para nosotros. Lo perdimos por nuestro error. 2.3.1. Relaciones de fuerza. Económico La contradicción con nuestra base social, derivada del aparatismo, no es porque gastamos más que lo que producimos, sino por nuestros errores políticos. Ahí está el aparatismo. Es querer imponer nuestros esquemas a la realidad. Negamos el Movimiento Peronista y el Movimiento Montonero no existe. Entonces ¿dónde nos vamos a refugiar cuando el enemigo aprieta? El error no está en que los compañeros son unos cómodos o vagos y por eso se refugian en el aparato, sino en que nuestra política ideologista e irreal hace imposible una buena relación con el pueblo. Si no corregimos eso, todo seguirá igual aunque la gente trate de irse a vivir a otro lado. 2.3.2. En la política nacional Es una barbaridad hablar del "fracaso total del plan" del gobierno. Se puede hablar da fracaso parcial o de éxito parcial, pero como lo plantea el documento es nuestro famoso exitismo. Ya vimos cómo los partidos y la Iglesia no rompen ni endurecen demasiado la relación con el gobierno. Y las luchas de las masas todavía no son tantas ni tan duras, aunque lo serán, con nosotros o sin nosotros. 2.3.3. Internacional Ya dijimos que no los vemos aislados a ellos. Sobre derechos humanos, queremos agregar que es cierto que han perdido muchos puntos, pero esto forma parte de una política del imperialismo, que aprieta con dos pinzas: la económica y la de los derechos humanos, para mejor someter a nuestros países. Los mandan a matar y después aprietan. Además, ahora van a institucionalizar los derechos humanos, creando comisiones dirigidas por ellos, para regular las denuncias como mejor les convenga. 2..3.4. Militar De nuevo el militarismo, aun para criticar al militarismo. Ese esquema no ayuda a pensar. y falta una auto crítica en serio, porque nosotros dijimos en 1974, cuando murió Perón, que queríamos el golpe para evitar la fractura del pueblo, y en 1975 que las armas principales del enfrentamiento serian las militares. Hay que ir a fondo, porque si no, no sirve. También esta el documento de la regional Baires después del golpe, diciendo que era el último desafío de la historia. Es falso que no tengan reservas tácticas y que necesiten des aferrar tropas de una zona para llevarlas a otra. Nos están dando muy duro y sólo empeñan una parte mínima de sus fuerzas. Les sobran reservas tácticas. Este es un error gravísimo. Nos corresponde a nosotros esta crítica porque evidentemente no informamos bien cuál era la situación. Pero hay que corregir esa apreciación. 2.3.5. Síntesis Ellos avanzaron en lo militar y también en lo político. Nosotros retrocedemos en ambos campos. y esto porque sin política no era posible avanzar. Hay que admitirlo así aunque duela. 2.4.1. Con las actuales estrategias Nos parece perfecto. Y vemos que en ese punto se admiten de lleno, las cosas que en otros puntos sólo se admiten de refilón. Peronismo como la única forma de expresión conocida por el pueblo, entre otras. 3.1.1.a. Espacio político. Propias fuerzas Nos parece uno de los aciertos fundamentales del documento plantear la resistencia masiva como propuesta principal de la etapa, pero no estamos de acuerdo en volcar esfuerzos en crear el inexistente Movimiento Montonero, en vez de invitar a esa resistencia al existente Partido Peronista, que en el transcurso de esa lucha irá cambiando y encontrando nuevas formas organizativas en su práctica y no en nuestra cabeza. No hay que crear estructuras al pedo. Los Montoneros conducen al peronismo. Eso es suficiente. Para las fuerzas enemigas la pretensión de hacerlas penetrar en el espacio político militar nos parece una manera militarista de decir que nos convendría que se pelearan con todo el pueblo. Y para eso lo fundamental no es que ellos penetren sino que nosotros estemos con el pueblo. Para eso, la clave es política. De otro modo seguimos en el ideologismo: si penetran, se convierten en ejército de ocupación, y entonces sí, podemos aplicar los conceptos vietnamitas. Hay que pensar en términos nuestros. La personalización de la política nos parece peligrosa. Primero porque creemos que para el pueblo existen los muchachos, los montoneros, antes que Firmenich. Segundo, porque si a él le pasa algo, es un desastre. 3.3. 1. Armas No es cierto que ellos no tengan iniciativa táctica con las masas. Ahora cuando rastrillan, pintan las casas y dan la vacuna, que es lo que hacíamos nosotros en otra época. 3.3.3. Organizativas La autonomía tiene que estar en todo nivel y no en los oficiales, porque así el cambio es mínimo. Si las cantadas fueran por debilidades ideológicas, lo mejor sería bajar la cortina, porque la ideología se modifica en medio siglo. Es por falta de confianza en un proyecto, debido a los graves errores políticos cometidos. Por eso se puede corregir y no vamos a ser derrotados.

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