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Wanda y Eduardo, la intimidad de una pareja conflictiva y el drama de violencia familiar en Argentina

Jorge Taddei, padre de Wanda, recientemente fallecida responzabiliza al baterista del grupo Callejeros por la muerte de su hija: "fue una muerte anunciada", dijo. Habló de violencia familiar en que vivían sus nietos. "Eduardo metió a mi hija en las drogas", acusó. La violencia pasional, un drama de estos tiempos.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) La violencia familiar y los crímenes pasionales están a la orden del día en esta Argentina del siglo XXI. Y los casos más resonantes que salen en la prensa diaria no hacen más que  ilustrar el drama que viven miles de familias en silencio. El Estado, no regula, no participa,  no defiende, no asiste a sus víctimas. En una trama en la que no hay 'culpables' sino  responsables. Personas desequilibradas, violentas o enfermas. La intimidad de la pareja que conformaban Wanda Taddei, casada con Eduardo Vázquez, baterista de la banca Callejeros, es una muestra acabada de cómo termina en drama una  situación por demás violenta. ¿El resultado?  La madre muerta, los hijos afectados y el  padre de familia devastado. Sobre la situación, el padre de la víctima, Jorge Taddei reveló  detalles de la cotidianeidad de la pareja. Visiblemente dolido y con el juicio nublado por tamañan pérdida, el padre de Wanda, contó que era habitual en la pareja que las peleas terminaran con golpes y  agresiones al punto que los hijos de Wanda (de una pareja anterior) que vivían con la  pareja estaban afectados por ello. "Una discusión terminaba con agarrarse a piñas",  reveló; y afirmó que era "gravísimo" lo que ocurría entre ambos, al punto que los hijos que  vivían en la casa hacían "dibujos que eran para agarrarse de los pelos". Según Jorge  Taddei, los chicos dibujan a personas "con una mordaza en la boca". Pero evidentemente la relación, fruto de dos perfiles psicológicos con dificulatdes para relacinarse, estaba fuera  de control y no aceptaba la intervención de terceros. Precisó que un año y medio atrás su  hija mantuvo una pelea con la familia porque se oponían a la relación que ella mantenía con  el músico y afirmó que sus nietos de 8 y 5 años "la estaban pasando mal".
 
Wanda "estaba tan ciega de amor que se agarraban a trompadas y, si los vecinos se  metían, ella misma los echaba".
 
" Si conseguimos algún elemento, nos vamos a presentar como querellante; si no lo consigo,  no. Hasta ahora no tenemos nada, pero estamos buscando", precisó, y acusó al músico de  introducir a su hija "en las drogas". "Yo lo eché de mi casa, porque a los 15 años la metió en las drogas", denunció y agregó:  fue "una muerte anunciada". Además, fue más allá y consideró que si Wanda estuviera viva "no iba a declarar en contra  de Eduardo, porque estaba ciega por el amor que le tenía" al baterista. Asimismo, se refirió al hecho puntual cuando su hija fue internada y explicó que Vázquez  "nunca dijo que Wanda estaba herida, grave". "Yo me entero cuando Juan Manuel -uno de los nietos- dijo que sintió peleas y que la tiró a  la pileta. Cuando fui a la casa toqué timbre y no me atendió nadie, entonces fui al  Santojanni. Ahí me encuentro con Eduardo y me dice 'andá a ver a Wanda, que está mal'",  relató Jorge Taddei. "Cuando el médico me dice que tenía el 60 %  del cuerpo quemado, vuelvo y le digo 'mi hija  se muere'. Y él me dijo, 'no me digas eso, si ella se muere voy pegame un tiro'", añadió. Por último, remarcó que en la última conversación que tuvo con Vázquez le dijo: "Es hora  de que te hagas cargo de algo". El caso de Wanda Taddei revela la trama mucho más compleja que padecen muchas otras  mujeres en Argentina y de la que no se tienen registros: la violencia doméstica. Si bien  estas mujeres tienen un perfil psicológico en el que sostienen relaciones violentas, muchas  veces no pueden salir se ese lugar. En tal caso, las instituciones como la Justicia, deberían  interceder cuando está en riesgo la vida de alguno de los componentes de la familia.  El crimen ocurrido ayer (22/02) en Recoleta, también es muestra de la situación.  Una mujer que había concurrido a su departamento de la Recoleta con una orden judicial y  acompañada por un policía a retirar sus pertenencias, fue degollada por su ex marido al  que había denunciado por violencia familiar, quien además hirió de un puntazo al efectivo y,  luego, se cortó el cuello. Fuentes policiales aseguraron a Télam que el episodio ocurrió un edificio ubicado en  Arenales 1594, entre Montevideo y Paraná, en pleno corazón de Recoleta, y que el policía  herido es un suboficial de la comisaría 17a, quien fue trasladado en helicóptero en  gravísimo estado al Hospital Churruca. Todo comenzó cerca de las 11 de esta mañana, cuando una mujer se dirigió al  departamento que ocupaba con su marido con una órden judicial para retirar sus  pertenencias. Según las fuentes policiales, la mujer había denunciado a su marido -encargado del edificio-  por violencia familiar y había abandonado el departamento en el que convivían, junto a sus  dos hijas menores de edad. Ante esta situación, la Justicia emitió una cédula de notificación para que la mujer pudiera  ingresar a la vivienda en compañía de dos efectivos policiales. "Fue hasta allí con su hermana. Ella y uno de los policías ingresaron y su hermana con el  otro efectivo se quedaron en la puerta a esperarla", dijo a Télam un jefe policial. En principio, el hombre abrió la puerta de su casa y permitió el ingreso de su mujer y del  policía. "Estaban dentro de la casa y estaba todo bien, pero de pronto el hombre extrajo un  cuchillo y degolló a su esposa, tras lo cual atacó al policía", señaló el comisario Sebastián  Seggio, jefe de prensa de la policía federal, en una rueda de prensa frente al  departamento donde ocurrió el hecho. La mujer murió casi al instante y el policía cayó gravemente herido, pero los gritos fueron  escuchados por el otro efectivo que se encontraba en la calle, quien entró al departamento  instantáneamente y realizó algunos disparos al aire para intentar calmar al agresor. Según el jefe policial, finalmente el agresor se cortó el cuello con el mismo cuchillo con el  que atacó a sus otras víctimas y murió en el acto. El policía herido fue llevado hasta la esquina de la avenida Del Libertador y Callao, donde  pudo descender un helicóptero que lo trasladó hasta el Hospital Churruca. El director del SAME, Alberto Crescenti, aseguró que en principio el estado de salud del  policía era delicado y que presentaba una herida que había ingresado por el cortado  izquierdo de su abdomen con la salida en la región dorsal. En el lugar del hecho trabajaba esta tarde personal de la policía Científica en busca de  rastros y los investigadores intentaban determinar los motivos por los que la mujer había  denunciado a su ex marido. "Fue por un tema de violencia familiar, pero aún no tenemos detalles de qué fue lo que  pasó", dijo un jefe policial. En la puerta del edificio se registraban esta tarde escenas de profundo nerviosismo cuando  distintos familiares de las víctimas llegaban alertados por vecinos o conocidos y se  enteraban de lo que había ocurrido. En este contexto, y ante los hechos que se conocerion en la prensa, ayer mismo (22/02) , los bloques de la Coalición Cívica, la UCR, y el Peronismo Federal propusieron  en una conferencia de prensa, tomar la violencia de género como una política de Estado  con recursos, según se publicó.  Sin embargo, en marzo de 2009, cuando Diputados aprobó la Ley de  Violencia de Genero, la mayoría de los legisladores de la Coalición Cívica estuvo ausente y  otros tantos se abstuvieron, tal como publicó Urgente24. Entonces mientras la violencia familiar sea tomada como punta de lanza política y mediática  y no se tome en serio por el riesgo que implica, no habrá solución por parte de un Estado  que debería oficiar de protector.

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