Crece la versión: Boudou habría presentado su renuncia pero Kirchner le exige una autocrítica
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Amado Boudou va de salida del Palacio de Hacienda, y crecen las versiones de que su reemplazante será o Débora Giorgi (con quien simpatiza Cristina de Kirchner) o Diego Bossio (con quien simpatiza Néstor Kirchner).
Débora Adriana Giorgi es la ministro de Industria y Diego Bossio es el titular de la Administración Nacional de Seguridad Social, cargo en el que reemplazó a Boudou cuando éste reemplazó a Carlos Fernández.
Es curioso que la Administración Kirchner reivindica como exitosa su gestión de la Economía argentina.
Sin embargo, el próximo ministro será el Nº 7 o sea más de 1 año.
Cuando asumió Néstor Kirchner, en 2003, ratificó al ministro de Economía de Eduardo Duhalde, Roberto Lavagna.
En 2005 lo reemplazó por Felisa Miceli, hasta entonces presidente del Banco Nación.
Cuando un escándalo judicial acorraló a Miceli, la sustituyó por Miguel Peirano, hasta entonces secretario de Industria, y quien decidió no seguir en el gobierno de Cristina de Kirchner.
La Presidente comenzó su gestión, en diciembre de 2007, designando a Martín Lousteau.
Luego del fracaso de la resolución administrativa 125 y el conflicto con los productores agropecuarios, Lousteau fue reemplazado por Carlos Fernández.
Luego de la derrota electoral del 28/06 y en una reorganización de gabinete, fue el turno de Amado Boudou, el ministro de Economía Nº6 de los Kirchner.
"El último viernes, Amado Boudou presentó su renuncia en Olivos, pero Néstor (Kirchner) se la rechazó y pretende que se vaya admitiendo en público sus errores en el manejo del Fondo del Bicentenario".
Con estas palabras, una fuente cordobesa de primer nivel –con llegada a importantes funcionarios del Gobierno nacional– confirmó anoche a La Voz del Interior las versiones que circularon el fin de semana y que habían sido recogidas por los diarios Clarín y La Nación, sobre la dimisión de Boudou.
Medios financieros se contactaron con importantes figuras del kirchnerismo para conocer la evolución de la crisis. Éstas, habrían reconocido la débil situación por la que atraviesa el jefe del Palacio de Hacienda, que asumió el 8 de julio de 2008, aunque no pusieron fecha a su ida. El joven ministro saltó a la fama con la estatización de las administradoras de fondos de jubilaciones y pensiones (AFJP).
Las fuentes K revelaron a los contactos cordobeses que la primera candidata para reemplazar a Boudou sería Débora Giorgi, actual ministra de Producción, quien pese a su cerrada defensa del "modelo" aún mantiene cierto prestigio técnicos ante los hombres de empresas, en especial los industriales. Éstos, se verán mañana en Olivos con Cristina Fernández.
La reunión es a agenda abierta, aunque temas como la suba de precios y las negociaciones salariales serán infaltables entre plato y plato. Se prevé que la Presidenta –recién llegada de México, donde cosechó el apoyo de 32 países sobre los reclamos por Malvinas (ver página 8A)– le pedirá el mismo gesto a los hombres de negocios sobre el polémico Fondo del Bicentenario, uno de los puntos más críticos de la gestión Boudou.
Fondo parado. Los dos errores estratégicos que se le achacan al ahora débil jefe del Ministerio de Economía es no haber previsto la reacción de Martín Redrado, ex titular del Banco Central, cuyo rechazo al Fondo desató una grave crisis institucional en enero. El otro, tiene que ver con la estructura jurídica que dio sustento al Fobi, que alentó las acciones judiciales de fondos buitres y acreedores de la Argentina sobre las reservas del Banco Central.
Ayer, los radicales Oscar Aguad, Ricardo Gil Lavedra y Gerardo Morales recusaron a los miembros de la Sala IV de la Cámara en lo Contencioso Administrativa que debía dar hoy curso o no a la apelación del Gobierno nacional para usar las reservas. La jueza Sarmiento había rechazado esa posibilidad. Los dos magistrados de la Sala –sospechados de posiciones afines al oficialismo– también fueron cuestionados por los opositores Federico Pinedo, Patricia Bullrich, Juan Carlos Vega y Alfonso Prat-Gay (ver aparte).
Boudou había convencido a Cristina y Néstor Kirchner de que el Gobierno podía usar US$ 6.569 millones de las reservas del Banco Central para pagar los servicios de la deuda, y destinar los fondos previstos en el presupuesto para gastos corrientes. La decisión fue trabada por Redrado y, luego, por la Justicia. Diputados prevé rechazarla el martes 2 de marzo, y el Senado en fecha próxima.
