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'Una agonía sangrienta' (las hienas K)
"Dicen los expertos que el momento en que las hienas son más peligrosas se produce cuando heridas de muerte intentan eliminar a todo lo que las rodea. Eso es lo que estamos viviendo desde el 28 de junio pasado cuando el voto ciudadano masivo le asentó a los K un golpe mortal", plantea un UR en el texto a continuación.
27 de octubre de 2009 - 02:52
Sr. Director:
Dicen los expertos que el momento en que las hienas son más peligrosas se produce cuando heridas de muerte intentan eliminar a todo lo que las rodea. Eso es lo que estamos viviendo desde el 28 de junio pasado cuando el voto ciudadano masivo le asentó a los K un golpe mortal. Hasta esa fecha el cúmulo de delitos y atropellos constitucionales cometidos por el Gobierno no hubiesen entrado en cinco ediciones del libro Guiness de los records pero a partir de entonces la performance actual empalidece el horror anterior.
¿Las milicias populares que constituyen los piqueteros y las calles liberadas a los asesinos profesionales no son el equivalente de los sueños setentistas de la gente que nos gobierna? Si a eso le agregamos que el Gobierno ha conseguido que los hombres y mujeres que vendían sus cuerpos a cambio de dinero, favores o promesas puedan dejar de hacerlo dedicándose simplemente a la política con resultados más higiénicos y más rentables vemos reflejada la desaparición de la ética en esa actividad.
En esta nueva etapa continúan las felonías tales como la falsificación de leyes, la creación de impuestos para pagar la corrupción de los legisladores, los coches oficiales para transportar drogas, los ataques a embajadores, periodistas y políticos opositores, la flota aérea incrementada para transportar amigos, revistas y caramelos, vuelos de una empresa deficitaria para que los amigos K disfruten del fútbol consumando una nueva estafa a los inversores locales y extranjeros y convirtiendo «la ley cerrojo» como el resto de las leyes K en papel higiénico. En fin, seguir recordando es como apretar cigarrillos encendidos con la palma de la mano.
Desde entonces, no hay día en que las noticias no sean peores que las del día anterior. Es obvio que para Néstor Kirchner (el Atila que nos ha tocado sufrir) es totalmente irrelevante que el 80% del país lo repudie y rece diariamente para que esta pesadilla se termine. Cuando alguien como él, carente totalmente de escrúpulos, decide una estrategia, esta consiste en continuar inventando armas letales para que la voz de la sociedad quede eliminada y él y sus amigos se queden con los restos de la sociedad.
Seguramente durante las horas de ocio transcurridas en Olivos sin las obligaciones que las personas con cargo no pueden eludir, él se dedicará a repasar los métodos de la KGB, Gestapo, Inteligencia Cubana y las lecciones iraníes aprendidas por Chavez para elegir con una mezcla de ellos lo que le permita lograr su propósito.
Además, una vez probado que nuestra clase política, salvo contadísimas y honrosas excepciones, carece totalmente de identidad, Kirchner se dedica a aprovechar esa falencia a fondo.
Los que piensan que es factible una salida a lo Menem y Capitanich con una expulsión del cónyuge, les recuerdo que este matrimonio ha edificado su fortuna sobre bases gananciales. Por lo tanto, ninguno la va a querer abandonar. No habrá un Abramovich comprando clubs de fútbol y yatchs, será una «enternecedora pareja» que consumirá hasta el final todo lo que nos robó.
Por eso pienso que hay que intentar por difícil que sea detener esta orgía de prepotencia. Y debemos hacerlo en forma civilizada y constitucional. Repasando historia, debemos recordar que Locke y Rousseau, pensadores de ideologías que estaban en las antípodas, coincidían sin embargo en que si el gobierno rompe el contrato social el pueblo queda en libertad. Samuel Adams, uno de los padres inspiradores de la independencia de los Estados Unidos, iba aún más lejos: sostenía que cuando un jefe de Estado pese a ser votado se convierte en un tirano, el pueblo tiene derecho a desplazarlo.
¿Cómo? Utilizando los artículos 36, 39, 53 y 59 de nuestra hasta ahora pisoteada Constitución Nacional. Y la manera de realizarlo es solicitar a un grupo de notables de trayectoria impecable a que redacte un petitorio ante la Cámara de Diputados que el año que viene debería ser más decente que la actual. Sugiero a simple título de ejemplo y como un perfil adecuado a los Dres. Jorge Vanossi, Abel Posse, Ernesto Sanz y Ricardo López Murphy. Ellos podrían fundarlo en el incumplimiento de deberes y abandono de funciones de la Presidenta de la República y ante la justicia ordinaria a Néstor Kirchner por usurpación del cargo de primer magistrado. Las ONG y los Partidos políticos deberían organizarse para que la recolección de las firmas de los ciudadanos comunes otorgue la posibilidad de decir formalmente lo que se comenta en todas las casas, calles y rutas del país.
Montesquieu decía que el resorte de la democracia es la virtud. Como ustedes lo perciben de ella no ha existido ni una gota durante estos seis años fatídicos. Por eso, si recordamos que las hienas con dos años por delante pueden derramar mucha sangre es conveniente que intentemos constitucionalmente el tiro de gracia ahora.
Christian J. Zimmermann
