"La nueva pedagogía está destruyendo a la educación"
" La ley educativa decía que la educación obligatoria tiene por meta la convivencia que va a aumentar la armonía social y, al mismo tiempo, los conocimientos de los estudiantes. Así que, primero la convivencia y, después, si hay tiempo, el conocimiento. Ahora llevamos 35 años con esa ideología y cada vez vamos peor. Hay más violencia en el colegio, hay menos conocimiento, hay menos respeto entre alumnos e incluso hacia los profesores. Tenemos los resultados: priorizando la convivencia no llegamos a la armonía, sino a más violencia. Y es lógico pensarlo. ¿Sobre qué se basará la convivencia o el buen acuerdo entre los estudiantes sino hay una base objetiva, que son los conocimientos?": la profesora Inger Enkvist , advierte: "Me dirán de todo por lo que pienso, me llamarán reaccionaria y esas cosas, pero alguien tiene que intentar defender a los chicos que no se pueden defender por sí solos".
Pero es un gran error decir que un joven en camino de abrirse al mundo y de encontrarse a sí mismo no necesita una guía. La meta de la escuela es que los alumnos adquieran conocimientos para convertirse en personas autónomas que no sean autoritarios ni tampoco acepten el autoritarismo en otras personas, pero para llegar a tener ellos necesitan saberes, también necesitan un cierto control sobre sí mismos, formular un plan y cumplirlo.
-¿La educación anterior daba todo eso?
-No lo daba plenamente, pero es un argumento que siempre se pone como excusa, o que había muchos profesores autoritarios... Claro que no era siempre buena la educación antes, pero lo que se debería dejar de lado es un poco las grandes palabras y preguntarse con qué sistema aprenden mejor los alumnos para llegar a ser adultos competentes, buenos ciudadanos, con una visión relativamente optimista de la posibilidad de colaborar en la sociedad. Eso es lo que queremos.
Lo más fácil para evitar las trampas ideológicas es comparar qué colegio tiene el mejor resultado. Pero ahora seguro que me preguntará lo mismo que todos me preguntan llegado a este punto.
-¿Qué debería preguntarle?
-Si sólo son importantes los conocimientos, si la escuela no debe ofrecer otras cosas: actitudes, valores. Claro que sí, le respondo antes que me lo pregunte. Pero en todo el mundo las escuelas con éxito logran buenos resultados académicos no sólo inculcando saberes sino también con un buen ambiente y un respeto hacia el alumno.
Porque si no hay un respeto hacia el alumno tampoco se logran buenos saberes, así que no hay una oposición y sólo los que quieren dar un rodeo para minimizar la importancia del conocimiento, no ven eso.
-En la Argentina, la ideología que gobernó los ‘90 fue neoliberal y hoy los que gobiernan dicen ser su antípoda, pero el plantel educativo y sus ideas han sido los mismos en ambas épocas... antes eran asesores, ahora ministros, pero en general todos defienden la pedagogía que usted critica. ¿Por qué cree que ocurre eso?
-Mi explicación es -sin conocer exactamente la situación aquí- que los departamentos, el mundo de la pedagogía ha sido (suena un poco brutal, pero debo decirlo) tomado por grupos políticos. Son grupos políticos aunque se presenten ante la sociedad como científicos, porque sus propuestas son mucho más políticas que educativas. Cuando no había comparación internacional de resultados educativos, nadie podía contradecirlos porque ellos eran los expertos. Pero ahora se están viendo sus fracasos.
-Varios de ellos creen que hoy la escuela debe ser el último baluarte de la resistencia al neoliberalismo y seguro que a usted la criticarían por buscar introducir el neoliberalismo en la escuela...
-Sí, precisamente así hablan, y esto muestra que son políticos. En vez de poner el conocimiento en el centro del proceso educativo, ponen la política, entonces hacen de la educación una instrucción, una doctrina, más que una formación libre. Vacían la educación de contenidos para poner allí un contenido político.
-¿Puede haber educación sin política?
-Sí, y tanto es así que los que hacen política con la educación saben en su interior que están intentando engañar a la sociedad. ¿Cómo se lo pruebo? Porque la mayoría de ellos suele poner a sus hijos a estudiar en colegios que enfocan en el conocimiento. Ésa es la mayor perversidad: averigüe si no donde ponen a estudiar sus hijos la mayoría de los socialistas españoles: en un colegio muy famoso que llaman del Pilar.
En Inglaterra, Blair llevó sus hijos a un colegio católico; los dirigentes franceses, igual, igual, igual. O sea, cuando se trata de sus propios hijos muestran lo que realmente piensan. Para ellos no quieren política, sino educación.
-¿Puede haber una síntesis entre lo que se hizo en las nuevas pedagogías con lo anterior, o hay que empezar todo de nuevo?
-Empezar de cero es una tontería. No se trata de cambiar los planes de estudios. Lo más importante sería mejorar el nivel de los profesores, la formación docente y luego introducir un poco más de exigencias en el sistema. No se trata de cambiar todo de golpe sino de hacer pequeños cambios en todos los frentes a favor de la calidad. El deterioro ha sido lento y la recuperación será lenta también.
-Antes en la escuela se aprendía, pero afuera no había conocimiento o había poco, pero ahora hay información por fuera y cada vez más... La escuela tradicional ¿se podrá adaptar a esta sociedad del conocimiento o de la información?
-Esto que usted dice tiene algo de verdad. Hay varias cosas que son nuevas: primero hoy el alumno puede aprender fuera de la escuela, es muy posible. Puede aprender también sin el profesor.
Pero una de las especificidades de la educación escolar es que el profesor organiza el trabajo de aprendizaje, corrige los los malentendidos, propone una progresión lógica que ayuda al niño a cumplir con esfuerzo y llegar a la meta, mientras que el conocimiento que uno adquiere afuera, individualmente o por Internet es fragmentario.
La mayoría de las personas hoy manejamos computadores, lo cual es relativamente fácil y eso lo demuestran los chicos que aprenden a manejarlos solos y en su casa. Pero manejar un computador no es lo más importante. El verdadero problema es adquirir saberes que piden un esfuerzo largo, como las matemáticas o la lengua extranjera o las cronologías históricas o las relaciones entre causa y efecto en física, biología, etc.
-Terminemos con una definición filosófica, ¿cuál es para usted la relación entre educación y naturaleza humana?
-Mucha de la nueva pedagogía dice que el niño aprende naturalmente en su entorno. Un niño pequeño sí, aprende a caminar o hablar y aprende del ambiente, pero no es natural saber biología.
Es muy difícil adquirir ese conocimiento desarrollado por siglos. Si queremos tener esos saberes, bueno, debemos pasar por el aprendizaje. No hay otra manera. Y esto no es natural, ya que pensar que un niño sin ningún interés especial por alguna materia de pronto se meta a aprender biología, no tiene nada de realismo.
