En la declaración de 2010, el Departamento de Estado había omitido nombrar a la inflación en el párrafo donde se refiere al atractivo de las inversiones y sólo puso como "incertidumbres" de entonces los derechos de los acreedores y los marcos regulatorios.
Esta vez señaló que "cualquiera que sean las causas, la inflación es una constante preocupación para las perspectivas macroeconómicas de la Argentina".
Otro agregado de este año, tuvo que ver con las características del sector bancario en la Argentina, al que se describe como "limitado", en cuanto a su capacidad de otorgar créditos a largo plazo.
"Como el acceso a la financiación a largo plazo es limitado y los prestatarios son reacios a endeudarse a tasas variables", los banqueros señalan que "una inflación persistentemente alta y depósitos a corto plazo" se constituyen en "el principal obstáculo para su otorgamiento", dijo el reporte.
La misma declaración añadió que los analistas financieros sostienen que la "incertidumbre" del mercado local complica "los esfuerzos del gobierno y de los privados para desarrollar a largo plazo un mercado de tasa de interés fija, sin el cual será difícil profundizar los mercados financieros de Argentina o el apoyo a gran escala de la financiación privada para proyectos sectoriales".
Según la publicación, los funcionarios argentinos "han reconocido" como una carencia "la falta de crédito a medio y largo plazo necesario para apoyar la expansión de la capacidad productiva nacional".
El reporte señaló preocupaciones “de larga data sobre los derechos contractuales y el ambiente regulatorio ”, indicó, pueden “disminuir el atractivo de las perspectivas para las inversiones de algunos sectores”, a pesar del declarado “deseo” del gobierno de Buenos Aires de “ver a los continuos flujos de inversiones directas seguir mejorando la capacidad productiva del país y el potencial del crecimiento del PIB”.
Las Declaraciones sobre el Clima de Inversiones son presentadas por la cancillería de Washington como “una descripción” de lo que los empresarios estadounidenses pueden esperar en los países donde desean establecer actividades.