Hace apenas unos días Moody’s rebajó el rating de Grecia a B1 (bono basura) con perspectiva negativa. La deuda de Grecia ya se encuentra dentro del grado especulativo o "bono basura" y que, además, cuenta con perspectiva "negativa", por lo que la calificadora de riesgos no descarta nuevas rebajas del "rating" ante la incertidumbre sobre el plan de consolidación fiscal del país y las dificultades para cumplir los objetivos de ingresos previstos.
El primer ministro griego, Giorgos Papandreou, pidió este viernes (11/03) "decisiones europeas fuertes" para calmar a los mercados, que vuelven a inquietarse por los países más frágiles de la Eurozona, antes de una cumbre en Bruselas sobre la crisis de la deuda pública en la unión monetaria.
"Necesitamos ahora decisiones europeas fuertes para tranquilizar a los mercados", señaló Papandreou a su llegada a la capital belga.
Grecia, que el año pasado fue rescatada de la bancarrota por Europa y el FMI, vuelve a hallarse en una situación inquietante, después de que la agencia Moody's rebajara esta semana su nota soberana y que el precio de su deuda alcanzara récords históricos en los mercados.
Los líderes de los 17 países de la Eurozona celebrarán este viernes (11/03) una cumbre para avanzar en su respuesta a la crisis de la deuda soberana.
No obstante las divisiones son patentes entre los miembros de la unión monetaria: Grecia y Portugal reclaman un refuerzo contundente del fondo financiero de rescate activado el año pasado, mientras Alemania pide ante todo endurecer las condiciones de ayuda a los países más frágiles.