Los Kirchner tienen el Jaime que se merecen: De Trainmet al SUBE
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). La búsqueda de un medio de pago electrónico en el transporte público del área metropolitana lleva años de demora. A fines de los años '80, con la inflación galopando, comenzó el conocido fenómeno monetario de la ausencia de monedas, y en esa oportunidad se proyectó un sistema que proporcionaría Trainmet Ciccone Sistemas, con tecnología IBM, empresa que pretendía aplicar el concepto de la casi obsoleta perfoverificación que ya no le compraba Lotería Nacional para el procesamiento del juego. Las líneas de autotransporte público acumularon un pasivo con Trainmet por un sistema que nunca resultó el que necesitaba la sociedad, pero la capitalización de esa deuda fue el motivo por el que Trainmet, ya escindida de Ciccone por cuestiones contables, terminó participando de la concesión ferroviaria El Metropolitano, junto a la constructora cordobesa Ormas (pionera en el intento de concretar negocios no hípicos en el Hipódromo de Palermo) y los hermanos Taselli (quienes más tarde se enfrentarían entre ellos). Los intereses de Trainmet los representaba el montonero reciclado en parroquiano de la Nunciatura Apostólica, Mario Montoto. Cuando el Estado decidió el gerenciamiento privado de las líneas de ferrocaril urbano y suburbano, en días de Domingo Cavallo superministro de Carlos Menem, no planificó un sistema electrónico único de pagos porque la inflación ya no era un tema importante y porque en la Argentina nadie planifica más allá de sus narices. El sistema de micropagos Monedero, desarrollada por Prominente, del Grupo Roggio, concretó la Subtecard Contact Less, una importante innovación como medio de pagos electrónico del transporte concesionado a Metrovías, en la que Urgente24 se interesó y apoyó -tal como le consta a Juan Bautista Ordóñez, responsable de Asuntos Públicos del holding-. Si bien la participación de Metrovías en el negocio ferroviario es reducida (el tren con cabecera en Federico Lacroze) y es casi nula en el autotransporte de pasajeros, es importante en Subterráneos de Buenos Aires. Ordóñez nunca pudo brindar una respuesta acerca de porqué ese sistema no se expandía a todo lo que no era Metrovías, de Aldo Roggio y su hermana Graciela (sus primos abandonaron la compañía hace algunos años). Urgente24 sospechó que había intereses empresariales enfrentados a los de los otros concesionarios. Pero aún cuando esto fuese cierto, no se entendía la ausencia en los temas importantes del ministro Julio De Vido y del secretario de Transportes, Ricardo Jaime. De Vido y Jaime estuvieron dispuestos a recibir críticas que los desgastaron como funcionarios públicos, y también a los Kirchner, promoviendo el prescindible Tren de Alta Velocidad (TAV) o Tren Bala, pero no se interesaron en un indispensable medio de pago electrónico multimodal en el área más poblada de la Argentina. Urgente24 también interrogó, en forma reiterada, a Gustavo Gago, gerente de Comunicaciones de Trenes de Buenos Aires/Grupo Plaza, acerca de porqué no se implementaba un sistema similar al de Monedero, o se concretaba un acuerdo con Monedero, para facilitarle la existencia al pasajero. Gago consideró que no había problema alguno y, en todo caso, había un sistema de abonos quincenales o mensuales de Trenes de Buenos Aires. Gago es inteligente y sabe que no era la respuesta adecuada pero, casi con seguridad, sus jefes eran críticos de un medio electrónico único de pago y le exigían brindar ese argumento. Pero, ¿por qué? Urgente24 consultó al antecesor de Gago en ese cargo, Jorge Molina, hoy día en Grupo Marsans, el ex accionista de Aerolíneas Argentinas y Austral Líneas Aéreas que busca que los Kirchner lo indemnicen por la expropiación. Molina afirmó que el sistema se encontraba en vía muerta por las sospechas entre los concesionarios acerca de la gestión de la recaudación diaria. "Todos creen que quien maneje el clearing será el gran beneficiario del negocio, y nadie quiere que el otro tenga el clearing", explicó. Fue la 1ra. vez que Urgente24 mencionó una obviedad, una perogrullada: que el clearing lo hiciera el Banco de la Nación Argentina, con asignación automática diaria a las cuentas de las empresas de transporte, menos el cargo por el servicio prestado, tal como ocurre con la administración de la coparticipación federal de impuestos, sistema que nunca fue objetado por las provincias. Los problemas entre la Nación y las provincias son muchos pero nunca la distribución de la recaudación coparticipable. Tuvo que ocurrir el problema absurdo de la escasez de monedas para que los mass-media se ocuparan y los funcionarios entraran en crisis para anunciar un posible sistema dentro de 90 días al que denominarán el Sistema Único de Boleto Electrónico (SUBE). El sistema electrónico nunca fue reclamado, por ejemplo, por el sindicato, la Unión Tranviaria Automotor (UTA), que pedía por la seguridad de los conductores de ómnibus pero no proponía algún mecanismo para eliminar la recaudación de dinero. La falta de creatividad, la abulia, la pachorra de los dirigentes sindicales comienza a resultar sospechosa. Nunca se les cae ni media idea. Sin embargo, en Rosario, Santa Fe, por ejemplo, el sistema ya lleva 15 años de vigencia... ¿Qué hizo cambiar a Ricardo Jaime, ahora interesado en el asunto? > Probablemente que se le cayó el TAV y necesita otras ocupaciones. > Quizás que 2009 es un año electoral. > O que hay un presupuesto de $200 millones asignado para la implementación de la novedad. La Presidente de la Nación mencionó como el disparador del SUBE "el negocio de las monedas porque en realidad no solo estamos ante el inconveniente de falta de monedas sino también ante el negocio de las monedas". Ya es una constante padecer una Presidente de visión estrecha de cualquier tema. El problema es que la inflación ha resultado elevada desde 2003, y en particular en 2007 y 2008, depreciando el poder de compra de las monedas, y así alimentando el desinterés por ponerlas en circulación. Pero ya se sabe que para el Gobierno no hubo ni hay inflación, y entonces se habla del "negocio de las monedas", que en verdad es una cuestión marginal en esta problemática. El mensaje macroeconómico de la novedad es que hay, en progreso, una situación inflacionaria similar a la de fines de los '80. Los Kirchner y sus funcionarios podrían haber obtenido un considerable apoyo de la población si hubiesen tomado la iniciativa hace algún tiempo. Ahora quieren conseguirlo a toda velocidad porque necesitan exhibir logros en el año electoral, y ya no es lo mismo porque es la consecuencia de un problema, no la anticipación a uno. ¿Será posible ahora conseguirlo o será un nuevo caso Trainmet Ciccone Sistemas? Habrá que seguirlo con atención porque... Jaime anda suelto, y ya sabemos lo que eso significa.
