Las fiestas negras que siempre salpican a las modelos y futbolistas
En los últimos días, una nueva teoría no incorporada a la ya causa cerrada, sobre la caída de la vedette Alejandra Pradón, inundó los medios de comunicación. La ex novia de Guillermo Cóppola y Claudio Arzeno habría estado divirtiéndose con un grupo de jugadores de un club de fútbol de primera división (desde un piso más cercano a la planta baja que al séptimo como trascendió, pero tampoco el que indica la versión de Minuto Uno) cuando tuvo aquel accidente que casi le cuesta la vida. Que a los futbolistas les atraen las modelos/vedettes/bailarinas y viceversa no es una novedad ni una moda. Quizá la nueva pareja más comentada haya sido en 2006 la de Nicole Neumann con Fabián "Poroto" Cubero. El ganador del Torneo Apertura, Mariano Pavone le dedicó el triunfo a su amor, la modelo Carolina Molinari, y la lista sigue. Hasta la mediática Nazarena Vélez inició un fugaz romance con Aldo Osorio quien debió "colgar" los botines ante la llegada de Huberto Roviralta. Pero no todas las relaciones son tan "sanas" ni tan románticas. Las llamadas fiestas negras son una modalidad que atraen a la prensa y asustan a la reputación de jugadores y modelos. En la Argentina, Silvia Suller se animó a confesar que había probado las mieles del plantel de San Lorenzo en una tarde-noche de placer. El futbolista portugués Cristiano Ronaldo, delantero del club Manchester United, fue apresado en 2005 para ser luego liberado tras ser acusado de haber participado en una violación a una modelo de 20 años durante una fiesta. En 2003, el fútbol inglés había sido desprestigiado, en especial Chelsea, cuando una joven de 17 años mantuvo relaciones sexuales pagas con un jugador, pero luego a la lujosa suite llegaron siete deportistas que llevaron a cabo una mútiple violación. El caso se mantiene impune. ¿Cuán frecuentes son estos festejos? Es difícil establecer con precisión a los mismos, pues se mantienen en la clandestinidad. El principal motivo de esta poca publicidad a las fiestas se debe a que se suele "condimentar" las mismas con drogas y todo tipo de excesos. Pero otro motivo tan o más importante es que los clubes, instituciones que persiguen no solo resultados en una fecha particular, sino fines de lucro, cotizan en bolsa y estos episodios afectan sus actividades bursátiles. Los clubes, sus autoridades y los representantes de los jugadores que participan en las fiestas buscan tapar estos hechos y procurar la diversión en silencio.
