Perú: A 4 días del ballotage, crece la 'guerra sucia' en la campaña presidencial
En esta batalla sin cuartel, el nacionalista Humala -o su círculo íntimo- ha tomado la delantera lanzando acusaciones de todo tipo contra el ex presidente y favorito, García. Y está, además, el "factor Chávez", el presidente venezolano que con sus insultos permanentes a García y su apoyo a Humala se ha convertido en un punto fuerte de discordia. A punto tal que Carlos Tapia, un respetado intelectual que viene de la izquierda y que es vocero de Ollanta, ha dicho que "hay que mandar al carajo" a Chávez. García, claro, no dejó pasar la oportunidad y en una rueda de prensa calificó ayer al líder bolivariano de "dictadorzuelo tropical", "loco" y "golpeador de mujeres", en alusión a la demanda que interpuso la esposa de Chávez cuando inició el proceso de divorcio. Pero hay dos personajes de triste fama que están también en el centro de la escena, aunque la disputa no es por aparecer cerca de ellos, sino lo más lejos posible. El ex presidente Alberto Fujimori -en Chile a la espera de ser extraditado- y su antiguo "Monje Negro", Vladimiro Montesinos, han cobrado un protagonismo que espanta, precisamente con esa intención: espantar a los indecisos o independientes, proclives a votar al líder aprista que al nacionalista. Esa parece ser la estrategia de Humala. Acusar a Alan García de haber llegado a un acuerdo con el fujimorismo -que obtuvo 7% de los votos en la primera vuelta- y con el "Rasputín" del antiguo régimen -preso por corrupción y violaciones a los derechos humanos- para que le brinden su apoyo a cambio de impunidad en un eventual gobierno aprista. Lo primero que apareció en escena fue unas grabaciones de conversaciones telefónicas entre Oscar López Meneses, un oscuro personaje del montesinismo hoy preso, con un congresista del APRA. El diálogo es tan burdo que quedó claro que -al mejor estilo de los años de Fujimori- la cinta había sido editada y trucada. Luego fue el turno de los mails. La noche del lunes, toda la plana de Unión Por el Perú -menos Ollanta Humala- divulgó unos supuestos correos entre operadores periodísticos de Montesinos en el que comentan un acuerdo que habrían alcanzado el APRA y Fujimori. Si bien es cierto que las sospechas de algún acuerdo entre Alan García y Montesinos siempre circularon por esta capital desde el año 2000, también lo es el hecho de que en el autogolpe de Fujimori de abril de 1992, García debió huir por los techos de su oficina cuando las fuerzas de choque del fujimorismo iban por él. Desde entonces, pasó 9 años en el exilio entre Bogotá y París, hasta enero de 2001, cuando volvió para disputar las elecciones que finalmente perdió con Alejandro Toledo. En esos mails se habla, incluso, de una reunión celebrada hace unos 10 días entre García y la congresista electa Keiko Sofía Fujimori -hija del ex presidente- en la que se habría sellado el acuerdo. Ayer, Keiko negó esa reunión y lo mismo hizo García. "Esas son infamias, lanzadas por el humalismo en su desesperación porque saben que pierden las elecciones del domingo", disparó García. "Es Humala quien debe explicar que su levantamiento en el sur del país, en 2000, fue una estrategia para cubrir la fuga de Montesinos. O explicar, también, qué hacía trabajando para el montesinismo en Arequipa en las elecciones fraudulentas de 2000", dijo el ex presidente. "Esto que estamos viendo es la estrategia que diseñó el publicista de ese golpista y asesino de policías (por Humala), el sátrapa de Hugo Chávez", atacó.-¿Qué se debe hacer antes esos ataques de Chávez?, se le preguntó. "Ollanta Humala debería tener la dignidad de quitar de esta campaña al dictador Chávez. Pero si no lo hace, hay que ignorar a los locos. El Perú deberá decidir si se queda con Hugo Chávez o con la democracia", respondió.