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Los argentinos duermen un 25% menos

En la década del ‘60, los argentinos dormían cerca de 8 horas diarias y, actualmente, solamente le dedican al sueño un promedio de 6 horas al día. Entre los principales problemas que aparecen figuran la somnolencia y el cansancio del día después, también son frecuentes y los ronquidos.

Son múltiples las patologías que se presentan en relación a los denominados trastornos del sueño que impiden un correcto descanso de las personas. Cada uno de ellos corresponden a distintas causas y que a su vez producen cambios físicos, de conducta motora y en las actividades respiratoria, cardiaca, digestiva, neurológica y muscular. Para el doctor Daniel Cardinali, profesor titular y director del departamento de Fisiología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires (UBA) en las ultimas décadas se viene registrando una perdida de 25% del sueño. "Antes, la gente solía dormir por lo menos 8 horas, mientras que hoy, y sin tener en cuenta la calidad del sueño, apenas llegamos a completar las seis, de acuerdo con datos proporcionados por distintos estudios", explicó el especialista al portal ProSalud. Entre las afecciones más populares que se agrupan bajo la categoría trastornos del sueño, se encuentra el insomnio. El insomnio se define como dificultad o interrupción del sueño y cansancio. Este puede ser agudo o crónico. Y entre las causas del insomnio agudo figuran: a) medicamentos; b) jet lag; c) stress. Y entre las drogas que pueden producir insomnio aparecen: 1- Antihipertensivos : clonidina, betabloqueantes, metildopa, reserpina. 2- Sistema nervioso central : metilfenidato. 3- Hormonas: anticonceptivos orales, hormonas tiroideas, glucocorticoides, progesterona. 4- Antineoplásicos: medroxiprogesterona, leuprolide, pentostatin, daunorrubicina , interferón alfa. 5- Misceláneos: fentoína, quinidina, levodopa, nicotina, cafeína, anfetamina y los antigripales. 6- Anticolinérgicos: bromuro de ipratropio. 7- Aminas simpaticomiméticas: brocodilatadores, descongestivos, teofilina. En tanto, las causas del insomnio crónico incluye: Causas psiquiátricas, alcohol y abuso de fármacos, Síndrome de apnea obstructiva del sueño, enfermedades orgánicas, insomnio condicionado, Síndrome de sueño de comienzo atrasado, mioclonus nocturno, Síndrome de piernas inquietas . * ¿Cómo se evalúa un paciente con Insomnio? Primero es fundamental la historia clínica del paciente y la de su pareja. Conocer los hábitos del sueño, la descripción de la alteración, el uso de fármacos, una descripción de trastornos psiquiátricos y la concurrencia de enfermedad orgánica. En segundo lugar, los médicos proceden a un exámen físico y exámenes complementarios. Y en cuarto luhar se aplica la polisomnografía. "En cuanto a esta afección, lo primero que hay que establecer es la distinción entre insomnio agudo e insomnio crónico que es aquel que se repite por un lapso de entre 8 y 12 semanas. Una vez determinada esa cuestión, hay que abordar el problema desde los dos pilares de la medicina del sueño: la historia clínica y el estado del paciente", agregó a Pro-Salud News el doctor Daniel Pérez Chada, coordinador del equipo de Medicina del Sueño del Sanatorio Mater Dei. Las causas del insomnio son diversas, aunque a menudo se lo relaciona con enfermedades o condiciones fisiológicas preexistentes como la depresión o la Apnea obstructiva del sueño, un desorden de la respiración que se caracteriza por las repetidas faltas de oxígeno que llegan a prolongarse por 10 segundos o más durante el período de sueño. "En lo inmediato, esta situación puede generar ataques cardíacos o accidentes cerebrovasculares así como también aumentar las chances de desarrollar hipertensión arterial y arritmias cardíacas; mientras que en lo mediato, las personas con apnea tienen 7 veces más chances de sufrir un accidente de tránsito debido a la alta somnolencia que presentan. Esta sensación de cansancio, es responsable de hasta el 20 por ciento de los accidentes viales que en nuestro país, que representan la cuarta causa de muerte", especificó el doctor Pérez Chada, también jefe del Servicio de Neumonología del Hospital Universitario Austral. En cuanto a las causas de este trastorno, el especialista puntualizó: "Las constantes pausas en la respiración son consecuencias de microdespertares del cerebro. Esta característica define a la apnea obstructiva del sueño, que afecta aproximadamente a entre el 2 y el 4 por ciento de las personas de entre 30 y 65 años. Los microdespertares o despertares eléctricos pueden darse hasta 30 ó 40 veces por hora de sueño y provoca que a la mañana siguiente, pese a sentir que descansó bien, la persona presente un alto grado de somnolencia". "La somnolencia no es un trastorno del sueño, sino una consecuencia del mal dormir. Muchas veces pasa que la gente consulta porque siente que durante el día no rinde lo suficiente y no sabe ni por qué le sucede. Si bien para conocer en detalle cada caso es necesario hacer una evaluación de la historia clínica del paciente e indagar en sus hábitos, también es posible determinar el grado de somnolencia a través de la Escala de Epworth, un cuestionario diseñado para que el paciente conteste preguntas simples a través de una escala que va del 0 al 3 y que mide si el nivel de somnolencia está por encima de lo tolerable", explicó a Pro-Salud News la doctora Margarita Blanco, jefa de la sección Neurofisiología Clínica y Medicina del Sueño del Servicio de Neurología del Hospital Francés. Consultada acerca de cómo se determina el grado "tolerable" de somnolencia, la especialista, que también se desempeña en la Clínica de Sueño Rems, recurrió a un ejemplo: "Si una persona trabajó todo el día y se duerme mirando una película a la noche en su casa, es normal o tolerable. Ahora si esa misma persona se queda dormida a las cuatro de la tarde mientras habla con otra, está en el campo de lo anormal". Las múltiples ocupaciones que una misma persona desempeña actualmente todos los días de su vida generan un determinado nivel de estrés que causa estragos a la hora de irse a dormir. Las tensiones y las constantes alteraciones de horario son responsables de los cambios que se producen en la conducta y en el rendimiento intelectual y físico. "Una de las causas más frecuentes del insomnio es el desorden de hábitos y horarios; para solucionar eso, lo mejor es evaluar cada caso y no recetar una pastilla", expuso la doctora Blanco. El doctor Cardinali coincidió con la posición de la especialista y expresó: "Si una persona sabe que por determinados problemas esta durmiendo menos, debería desarrollar una rutina previa al sueño muy estricta. Por ejemplo: utilizar la habitación sólo para dormir y asegurarse que ésta presente una temperatura inferior al resto de la casa. Por otra parte debe implementarse una ‘terapéutica higiénica´ y no farmacológica, es decir que el objetivo son los cambios de hábitos". Entre los inconvenientes más difíciles de salvar a la hora de conciliar el sueño se encuentran los ronquidos; no tanto para quien los padece, sino para aquel que se encuentra a su lado. Si bien en general los ronquidos no suelen tener consecuencias fisiológicas graves, provocan en quien los padece y en sus acompañantes, diversas molestias durante la mañana y el día siguiente. La más frecuente es la alteración del estado de ánimo acompañada por la excesiva somnolencia, el decaimiento, la disminución del rendimiento físico e intelectual y la irritabilidad. "Las alteraciones que producen los ronquidos pueden determinarse a través de un polisomnograma, un estudio que se asemeja a un electrocardiograma y mide, mientras la persona está dormida, la respiración, la cantidad de oxígeno, la frecuencia cardíaca y respiratoria, la actividad cerebral y los movimientos musculares y oculares, con el objetivo de saber si la persona está despierta, dormida o soñando que son los tres estados en los que transcurre nuestra vida durante las 24 horas", explicó a esa newsletter la doctora Margarita Blanco.

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