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Peligro: La oposición está de vacaciones cuando la realidad no descansa

El Frente para la Victoria luce agotado, y declinante en sus posibilidades de realizar correcciones a la inflación creciente y a graves problemas de gestión que padece la Argentina (la falta de papel moneda, por ejemplo). Pero los líderes opositores no parecen protagonizar situaciones que demuestren a la sociedad que hay una alternativa en marcha.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). El verdadero adversario de Cristina Fernández ea la realidad. Si fuese por los adversarios políticos del Frente para la Victoria, la re-reelección se encontraría asegurada.

 
En 2008, el verano de Cristina parecía calmo pero la famosa valija de Guido Alejandro Antonini Wilson consiguió que la emergencia se instalara en enero y febrero hasta que en marzo la Resolución 125 terminó de complicar el año.
 
En 2009, entre nuevos problemas agropecuarios apareció la salud de Cristina Fernández, la lipotimia y el inicio de la instalación de sus dificultades emocionales, probablemente consecuencia de sus divergencias con Néstor Kirchner.
 
En 2010, las reservas del Banco Central y la defensa que Martín Redrado intentó de la autonomía de la autoridad monetaria, complicaron a la Presidente.
 
En 2011, las complicaciones comenzaron antes: en diciembre de 2010, las ocupaciones ilegales de predios públicos y privados, los cortes en el suministro de energía eléctrica y la escasez de combustibles y de papel moneda. Ya en enero fue evidente la ausencia de papel moneda, mientras la Fuerza Aérea Argentina no consigue explicar si el Challenguer 604 de los hijos de los brigadieres Juliá y Miret estuvo o no cargada con cocaína en los hangares de la base militar de El Palomar, Morón, provincia de Buenos Aires.
 
De todos modos, el tema del 1er. cuatrimestre es la inflación, que resulta un fenómeno socioeconómico con graves implicancias políticas por la puja por la distribución de la riqueza que provoca.
 
Los adversarios a Cristina Fernández deberían aprovecharlo mejor, pero no lo consiguen.
 
Por un lado, porque la UCR (en especial Ernesto Sanz y Ricardo Alfonsín) no consiguen elaborar propuestas de política económica diferentes en lo substancial a las del Frente para la Victoria. Ya ocurrió con los comentarios de Jorge Rafael Videla acerca de los encuentros (plural, no singular, agrega Urgente24) de los jefes militares antes del golpe del Proceso de Reorganización Nacional: la UCR luce con temor de defender la verdad aún cuando tenga que ir en contra de la corriente de opinión que intenta imponer el oficialismo.
 
Por otra parte, porque la Coalición Cívica, luego de los reiterados intentos electorales de Elisa Carrió, luce bastante desgastada en la construcción de su ambición presidencial. Mucho tendrá que trabajar esa fuerza política para recuperar la fortaleza que lució en el pasado.
 
Y el peronismo disidente o federal que no termina de conseguir un ascenso electoral importante de Eduardo Duhalde pero tampoco se atreve a apostar con firmeza por Mauricio Macri.
 
Sin embargo, pese a tanto descalabro opositor, Cristina nunca termina de superarlos porque se niega a observar con detenimiento la realidad y actuar en consecuencia.
 
Aqui algunos fragmentos de la prensa dominical, que aunque resulte básicamente crítica a Cristina, ella debería considerar esas evaluaciones, más interesantes que las que pueden hacerle su 'microclima' (Máximo Kirchner, Rudy Ulloa y aún Julio De Vido y Carlos Zanini).
 
 
Carlos Pagni en el diario La Nación, de Ciudad de Buenos Aires (por vacaciones de Joaquín Morales Solá):
 
"(...) La muerte de Néstor Kirchner mejoró la competitividad electoral del oficialismo, permitiéndole imaginar otro mandato. Y el nuevo candidato, su viuda, manifiesta una escasísima vocación para revertir las patologías que promueve su gestión. La expectativa de un cambio de rumbo a partir de diciembre comienza a ser sustituida por una creciente incertidumbre. Aparecen interrogantes muy precisos sobre cómo hará el Gobierno, en la eventualidad de una reelección, para dar a su gestión económica una supervivencia de cuatro años sin provocar una crisis. Y aparecen también interrogantes, menos precisos, sobre la convicción de la oposición para elaborar una política distinta.
 
El kirchnerismo inauguró el año demostrando su asombrosa tenacidad para el error. En el servicio eléctrico volvieron a registrarse cortes masivos. Con la actual política era inevitable: la demanda aumenta por el calor y por la mayor cantidad de electrodomésticos; la infraestructura requeriría de una mayor inversión, pero es imposible conseguirla con las tarifas congeladas y una inflación que crece año tras año. Los Kirchner prefirieron siempre este desequilibrio a revisar su dependencia del conurbano bonaerense. En el resto del país la luz cuesta seis o siete veces más. Imposible de justificar.
 
La Presidenta, que conoce el problema, analizó hace unos meses un aumento fijo, de 10 o 20 pesos, para los clientes de mayor consumo. Julio De Vido lo comunicó a las empresas. Hasta les aconsejó pedir ese ajuste con avisos en los diarios. Pero, una vez más, no se animaron a hacerlo. Las dificultades volvieron a estallar y el Gobierno disimuló su mala praxis atacando a la distribuidora Edesur. Con una resolución publicada el martes pasado pero elaborada en septiembre, se la obligó a aumentar el presupuesto de 2010. Una jugarreta con el tiempo a la que no se hubiera atrevido Julio Cortázar.
 
La agresividad de De Vido, que incluyó la creación de un tribunal popular de intendentes peronistas, despierta suspicacias. La Presidenta le pidió moderación, porque no quiere espantar a los accionistas italianos de Edesur. Pero los que están para irse son sus socios brasileños. La estatal Petrobrás estudia vender el 27% de la compañía antes de que se siga desvalorizando. Cristóbal López, asociado a un fondo local, entraría a Edesur por menos de lo que le pedían hace dos meses. La noticia podría titularse así: "El Brasil de Dilma Rousseff desinvierte en la Argentina de Cristina Kirchner". Pero sería malicioso.
 
El Gobierno también sigue asfixiando al sector rural, con la excusa de que "gana mucha plata". Hay 8 millones de toneladas de trigo disponibles para la exportación. Pero Guillermo Moreno sólo autorizó embarcar 4 millones. Al bajar la demanda, el productor, que podría cobrar 210 dólares por tonelada, recibe 170. Un viejo regalo de Moreno a la industria molinera. Más suspicacias.
 
Hace tres semanas, el ministro de Agricultura, Julián Domínguez, refutó a Moreno delante de la Presidenta demostrándole que su decisión era antojadiza. Fue durante una comida con representantes de cinco cerealeras. La señora de Kirchner guardó silencio.
 
Los desvaríos trigueros de Moreno se suman al drama de la seca. La cosecha de maíz ya perdió el 20%. La de soja, para la que se preveían 56 millones de toneladas, se calcula hoy en 46 millones. El fisco cobrará por retenciones unos 1000 millones de dólares menos que los calculados.
 
La inflación, que es la gran deformación de la política económica, tampoco será corregida. Mercedes Marcó del Pont, cuya falta de previsión llevó a los bancos al borde de un estallido por la falta de billetes, programó para 2011 una emisión de 24.000 millones de pesos sin respaldo. Gran parte de ese dinero financiará al Tesoro en el año electoral. Alfonso Prat-Gay acaba de consignar que esa expansión monetaria garantiza para este año una suba del 35% en los precios. Prat-Gay se pregunta "cómo van a hacer para convencer a Moyano para que acepte un aumento salarial del 20%, si el Central está emitiendo pesos al 40%". ¿Cómo harán las empresas de servicios para asimilar esa inflación con la tarifa congelada? Difícil de responder, sobre todo si se descarta una ola de estatizaciones. (...)".
 
 
Julio Blanck en el diario Clarín, de Ciudad de Buenos Aires (por vacaciones de Eduardo van der Kooy):
 
"(...) La Presidenta quiere tener recauchutado su equipo de gobierno para cuando empiece febrero. Sus intérpretes han dicho que entonces comenzará la campaña.
 
Su decisión no contempla la eventualidad de que los astros se le desacomoden y puedan dibujarle un horizonte de derrota política o de infierno social. Allí quizás habrá que escribir otra historia. Pero, así sea para retener todo el poder posible hasta el final, la historia de hoy es ésta.
 
En atención a estas últimas noticias, Daniel Scioli, la variante más consistente que tendría el oficialismo si Cristina por alguna razón decide no seguir, reforzó hasta la exasperación su discurso bonaerense. ¿Su deseo verdadero es la reelección como gobernador? Ya se ha dicho: nunca le escucharán decir que piensa en ser presidente, nunca le escucharán que no sueña serlo.
 
Scioli juega con el tiempo. Pero el tiempo juega con él.
 
No es sencillo construir una candidatura, mucho menos un liderazgo político, en el escaso intervalo que habrá entre una hipotética, hoy improbable, resignación de Cristina, y el momento de la elección.
 
La cuestión es que el guiso de octubre empezó a cocinarse en enero. Y esta semana se conocieron las primeras encuestas del año. Son mediciones que registran el impacto del largo diciembre de terrenos tomados y violencia sin control; de consumo jubiloso y de apagones de luz en plena ola de calor; de premios y castigos en el Gabinete, de zozobras y torpezas que atravesó el Gobierno.
 
El primer dato es que en imagen y en intención de voto Cristina bajó una porción gruesa de lo mucho que había trepado tras la muerte de Kirchner . La espuma del duelo y la consideración popular había desbordado la copa. Ahora esa espuma bajó hasta estacionarse casi en donde estaba su intención de voto antes de que muriera Kirchner. Alrededor de un 30% consolidado, poco más o menos según de qué encuestadora se trate. Eso coloca hoy a la Presidenta lejos de un triunfo en primera vuelta y con el eventual balotage como una gran incógnita.
 
La gran ventaja comparativa que hoy tiene Cristina es la oposición.
 
Ninguno de sus referentes ha conseguido pisar firme en el amplio espacio social de los que están ansiosos de un cambio.
“Nosotros les dejamos muchas veces la pelota picando frente al arco y ellos siempre la tiran afuera”, apuntó un dirigente de irreprochable foja kirchnerista.
 
Pero ya lo enseñó Maquiavelo hace cinco siglos: “ Es defecto común de los hombres no tener en cuenta la tempestad cuando el mar está en calma” . Mal harían la Presidenta y sus consejeros en confiar que la oposición seguirá dispersa y confusa como hasta ahora. (...)".
 
 
Juan Luis Peycere en La Nueva Provincia, de Bahía Blanca (por vacaciones de Eugenio Paillet):
 
""Alguna señal, alguna voz indiscreta o, simplemente, la necesidad de renovar un clima de ansiedad y cierto pesimismo con trascendidos favorables, hizo que, en los niveles más altos y medios del poder K, se calmaran los ánimos. Cristina Fernández, según las confesiones más variadas en la Casa Rosada, habría decidido, durante el año nuevo, presentarse y buscar su reelección. Quienes se encargaron de distribuir la especie la adornaron con algunos datos de la intimidad de esa definición que se haría pública en marzo. "Hay que seguir con el modelo de gestión, es un legado de Néstor Kirchner que debemos cumplir", dicen que expresó, para recibir el consentimiento familiar.
 
Ya con esa sensación, el mundo político del kirchnerismo, con una distensión leve, se abocó al debate más próximo: el compañero de fórmula de Cristina. Una búsqueda que, tal como se inició, podría pasar por capítulos entre dramáticos o desesperados. El inicio de esa discusión tampoco parece tener en la agenda inmediata otro punto que tiene mucho que ver con las perspectivas del camino a octubre: los problemas verdaderos. Su traducción, al iniciarse el año, es simple: Falta de billetes, falta de combustibles y latente descontrol sobre las calles y la seguridad. Simple, pero grave. Desde el punto de vista de lo social-cotidiano y de su proyección en el electorado
 
Sumergidos en la preocupación de encontrar un segundo potable para intentar un acuerdo peronista que lleve a la actual mandataria a gobernar otros cuatro años, su entorno político (al menos, los más íntimos, que no sienten la amenaza permanente de las versiones que surgen de dentro y de fuera del gobierno sobre su continuidad) piensa en las condiciones que el "personaje" debe tener. El caso Julio Cobos sigue siendo una herida lacerante para el orgullo y la política del kirchnerismo. La cuestión es que no hay muchos, tal vez sean poquísimos los que puedan reunir los requisitos indispensables: arrastrar votos propios, poder ser un eventual delfín y, fundamentalmente, no entorpecer el circuito cerrado de poder que instalaron los Kirchner en 2003.
 
Se anotaron muchos. Y hay casos que se han mostrado demasiado evidentes. Como el de José Luis Gioja. El sanjuanino, luego de una charla con la presidenta en la Casa Rosada, la semana última, formuló declaraciones donde prácticamente se hizo vocero de los trascendidos sobre la candidatura de Cristina que tranquilizaron un poco los ánimos oficiales, pero, al mismo tiempo, reconoció que él quiere ser su compañero en la fórmula del Frente Para la Victoria. Otro tanto, pero con algunos decibeles más de recato, ha sido la posición de José Alperovich, de Tucumán, y de Jorge Capitanich, del Chaco.
 
En el edificio de la calle Balcarce, quienes tienen acceso directo a la zona presidencial del primer piso (esto implica los despachos de Cristina, Aníbal Fernández, Carlos Zanini y Oscar Parrilli) sostienen, en forma coincidente, que lo que allí se dice es que, por aquellas condiciones mencionadas, el compañero deberá surgir de alguna de las tres provincias con cantidad importante de votos: Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe. (...)
 
La semana que se inicia tendrá, sin perder su intensidad política, una tonalidad más internacional. Llega Antonio Patriota, el nuevo canciller del Brasil, con todo lo que eso significa en la bilateralidad, además de organizar la llegada de Dilma Rouseff el 30, para reunirse con Cristina el 31.

También llega a Buenos Aires, este domingo, el secretario de Estado de Barack Obama, el chileno Arturo Valenzuela,
para conversar en forma personal con Cristina Fernández, con una agenda muy amplia que incluye la lucha contra el narcotráfico, muy puntualmente. Y, precisamente, la presidenta vuelve a viajar al exterior el jueves 13. Con destinos comerciales como Qatar, Kuwait y, especialmente, Turquía. Una extensa gira que incluye a cerca de 100 empresarios argentinos."
(...)".

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