La orden jesuita elige al nuevo Papa Negro en el Vaticano
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) - Por primera vez en la historia, 218 delegados de todo el mundo de la orden religiosa ‘Compañía de Jesús’ (Jesuitas) elegirán por voto electrónico el próximo 7 de enero a su superior, también llamado el "Papa negro". La Congregación General, asamblea directiva de todos los sacerdotes jesuitas, está prevista para el primer lunes de 2008 en Roma y definirá el sucesor del aún prepósito general, el holandés Peter Hans Kolvenbach. La oficina de prensa del instituto religioso informó que la reunión se inició esta mañana con una misa en la Iglesia del Jesús, ubicada sobre la céntrica vía Vittorio Emanuelle, restaurada especialmente para la ocasión. Presidida por el cardenal esloveno Franc Rodé, prefecto de la Congregación para los Institutos Religiosos y Seculares del Vaticano, la homilía fue pronunciada en español, lengua original de San Ignacio de Loyola, el fundador de la Compañía. El trabajo de la asamblea durará algunas semanas y se desarrollará en español, francés, ingles e italiano. Los primeros delegados llegarán a la capital italiana los primeros días de enero y se hospedarán en la zona del Borgo Santo Espíritu. Según las previsiones, la elección del nuevo prepósito se verificará aproximadamente el 18 de enero, después de cuatro días de oración durante los cuales los votantes deberán entregar sus celulares para impedir cualquier comunicación externa. El nuevo superior deberá ser designado con, al menos, 110 votos, su nombre será transmitido en el momento al Vaticano y, por consiguiente al papa Benedicto XVI, y sólo tras la aprobación papal, se podrá hacer público. Durante el retiro, simultáneamente a los momentos de oración se reunirán dos comisiones: la primera verificará si algunos de los aspirantes ha infringido la prohibición absoluta de hacerse propaganda con los otros religiosos. La segunda profundizará el ‘estado de salud’ general de la Compañía de Jesús al momento de la elección; cada uno de los votantes podrá saber cuál de ellos está en la cima de los votos con la prohibición absoluta de compartir esa información. Según las reglas originalmente dictadas por San Ignacio de Loyola y actualizadas con el paso de los siglos, una vez electo el nuevo superior deberá saludar a sus compañeros, pronunciar un discurso y elegir a sus colaboradores cercanos. El prepósito general es el título oficial del superior de la Compañía, que es llamado coloquialmente ‘Papa negro’ por la gran influencia de esta centenaria orden en la Iglesia Universal y en la Sede Apostólica. La congregación general de este año, como se conoce a la reunión, es diferente. El actual superior general, el padre Peter-Hans Kolvenbach, de 79 años, recibió el permiso del Papa Benedicto para retirarse por motivos de edad. Holandés de habla suave, con pelo blanco y barba, Kolvenbach se ha mantenido en el puesto desde 1983 y se ha ganado el elogio general por guiar a los Jesuitas a través de uno de los periodos más difíciles en sus 468 años de historia. El carismático predecesor de Kolvenbach, el vasco Pedro Arrupe, tenía varios conflictos con el predecesor de Benedicto, el Papa Juan Pablo II, que creía que la orden había llegado a ser demasiado independiente, izquierdista y política, particularmente en Latinoamérica. Cuando Arrupe sufrió un ataque al corazón a principios de los 80, el Papa Juan Pablo designó un delegado personal para dirigir la orden y garantizar que la orden no se radicalizaba más, una medida que algunos jesuitas consideraron entonces como una "ley marcial papal". Kolvenbach, por el contrario, tiene el crédito de haber restablecido las buenas relaciones con el Vaticano durante los últimos 25 años mediante la negociación de temas como el declive de las vocaciones o el futuro de la orden fundada por San Ignacio de Loyola en 1540. En los 60, la orden masculina conocida oficialmente como Sociedad de Jesús llegó a tener unos 36.000 miembros en todo el mundo. Actualmente tiene unos 19.200 miembros implicados en labores de educación, ayuda a refugiados y otros servicios sociales. Uno de los nombres que suenan en los medios religiosos es el del padre Lisbert D'Sousa de India, ya que algunos jesuitas creen que es hora que el máximo puesto lo ocupe alguien del mundo en desarrollo.
