ver más
podcast 7_hugo haime-336 cele
ARCHIVO

20 años de ejercer el poder sin pausas: Una aclaración a 'Clarín'

"4 años de intendente, 12 de gobernador, 4 de presidente", Kirchner no se va del poder. No habrá sensación extraña ni nada raro en la cabeza del presidente.

¿Puede alguien creer que tras cuatro años de intendente, doce de gobernador (en Santa Cruz) y cuatro años de Presidente, Néstor Kirchner se retire de la política así como así? ¿Puede alguien creer que un gobierno con el mismo gabinete, la misma política y el mismo apellido sea un nuevo gobierno? ¿Necesitaba una excusa 'Clarín' para enviarle tan elogiosos saludos? ¿Una manera de mostrar su gratitud para tantos favores concedidos al 'monopólico' grupo? Esta mañana, el periodista de 'Clarín', Julio Blanck, publicó una nota para "despedir" con "honor" al presidente Néstor Kirchner: "Algo raro debería estar sucediendo estos días en la cabeza de Néstor Kirchner. Una sensación desacostumbrada, quizás incómoda. Una oleada de incertidumbre, inusual en un hombre convencido hasta el fervor sobre la certeza de sus propias decisiones. Kirchner está a punto de dejar el poder después de veinte años ininterrumpidos de ser el que manda, en los hechos y en las formas. Cuatro años intendente, doce años gobernador, cuatro años presidente. A cualquier tipo normal esta mudanza de la cumbre al llano le tendría que estar moviendo el piso. A cualquier tipo normal." "Es cierto que Kirchner deja el poder pudiendo haberse quedado. Pero las cosas son así porque él lo decidió, y hasta decidió quién habría de sucederlo, en una muestra de las dimensiones de su poderío. (...) Pero ya no va a tener la decisión última, de la que no hay retroceso. No va a tener la firma. Y deberá cuidarse, reprimirse, para no opacarle a Cristina el escenario de luces y brillo que le construyó para que siga con su tarea. Este presidente que gobernó con la chequera en una mano y el azote en la otra, que recompuso casi mágicamente la autoridad perdida y se ganó enemigos que nunca soñaron serlo hasta que él los azuzó y acorraló, se va con un índice de aceptación social inédito. Lo muestran las encuestas que paga el Gobierno, pero también las que paga la oposición y las pocas independientes. (...) Aun con sus características particulares, Kirchner es un típico político de pura raza y corte tradicional. Respecto de la mayoría de sus cofrades, su rasgo diferenciador es que sabe cómo administrar y la gestión no es para él un castigo que debe sobrellevarse, sino la razón para la cual ocupó los lugares que le tocaron y supo ganarse. (...) Kirchner deja el Gobierno, apenas y nada menos. Y aunque en este negocio nunca se sabe qué va a pasar mañana, hay quienes ya empezaron a extrañarlo. No son necesariamente sus amigos más fieles, que cierran filas junto a Cristina, sino los que saben que peor que tener un gobierno áspero y conflictivo es no tener gobierno. Con Kirchner, guste o no, tuvimos gobierno. Honor, entonces, al Presidente que se va." Una aclaración a Blanck: Esa no excusa, porque para la sociedad argentina se vive una reelección presidencial, no un nuevo gobierno.

Más Leídas

Seguí Leyendo