Graeber señala que a lo largo de la historia, la deuda ha servido como una forma para que los Estados controlen a sus súbditos y extraigan recursos de ellos (usualmente para financiar guerras). Y cuando las personas llegan a tener demasiada deuda, se desata algún tipo de revuelta.
Segun su concepción, el dinero no fue creado por comerciantes para facilitar el comercio, fue creado por los Estados para hacer más eficiente su recaudación de impuestos y para medir la propiedad. En el proceso se introdujo el concepto de precio y de un mercado impersonal que devoró las redes orgánicas de soporte mutuo que existían.
Graeber argumenta que el dinero convierte obligaciones y responsabilidades, elementos sociales, en deuda, algo que es puramente financiero. El sentido que tenemos de que es importante pagar la deuda corrompe el impluso de cuidar el uno del otro. La deuda se vuelve sagrada, cuando las relaciones humanas son en realidad más importantes.
Pero si entendemos los orígenes de la deuda, entonces, nos volvemos más flexibles a negociar las deudas cuando las condiciones cambian, ya sean estas hipotecas, tarjetas de crédito, deudas estudiantiles o de naciones enteras.
“La sobrenía pertenece a fin de cuentas al pueblo. Tú le diste a los bancos el derecho de crear el dinero que te es prestado. Colectivamente hicimos esto, y lo podríamos hacer de otra forma”.
Perdonar una deuda, en un especie de jubileo mundial sería notable “no sólo porque aliviaría mucho sufrimiento humano, sino porque será una forma de recordarnos que el dinero no es inefable, que pagar nuestras deudas no es la esencia de la moralidad, que todas estas cosas son arreglos humanos y si la democracia significa algo, eso es la habilidad de acordar para arreglar las cosas de una forma diferente”, dice Graeber.
Ocupando el WTC7
Un nuevo movimiento de protesta se desprende Occupy Wall Street, vincluando el movimiento por la verdad de lo ocurrido el 11 de septiembre del 2001. Occupy Building 7 ha convocado a ocupar la zona donde estaba el WTC 7 los días 19 y 20 de noviembre, esparciendo la conciencia sobre el oscuro engranaje del sistema de control político financiero que abarca a los grandes bancos, las agencias de inteligencia y a los contratistas militares.
“Septiembre 11, 2001: el día en que el 1% secuestró el país del 99% y lanzó una guerra permanente que no terminará en nuestro tiempo de vida a menos de que hagamos algo”, dice el sitio de este movimiento. “Diez años después, la Guerra contra el Terrorismo ha desvíado billones de dólares de los asuntos más importantes y hundido a nuestro país en la deuda”.
Aunque increíblemente la mayoria de las personas no lo saben, el 11 de septiembre del 2001 a las 5:20 pm se desplomó el WTC 7 , supuestamente debido a un incendio provocado por el impacto de los aviones que golpearon las Torres Gemelas. Sin embargo, este desplome muestra ser el resultado de una demolición controlada, como han testificado más de 1,600 ingenieros y arquitectos profesionales. Casualmente, dentro de este edificio varias dependencias del gobierno de USA (como la CIA) tenían sus oficinas, así como algunas instituciones financieras —y los dueños recibieron una multimillonaria compensación en seguros.