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Dúo de terror: Rudy Ulloa + Abal Medina Jr. (y un par de videos para disfrutar)
La mala calidad periodística del matutino preferido de Néstor Kirchner, 'El Periódico Austral', alcanzó niveles de desastre durante la entrevista a la mano derecha de Alberto Fernández, Juan Manuel Abal Medina (h). Por suerte aqui van un par de videos de Marcelo López Masia para equilibrar la situación:
16 de octubre de 2007 - 11:13
RÍO GALLEGOS (Especial para Urgente24). Rudy Fernando Ulloa Igor es un empresario periodístico por la magia prebendaria de Néstor Kirchner. Podría haber utilizado tanto dinero público recibido para educarse un poco y para realizar productos comunicacionales dignos. Ser oficialista no lo obliga a ser berreta.
Pero Rudy decidió aferrarse a los beneficios del dinero fácil del Estado provincial, ahora reforzado por el dinero abundante del Estado Nacional, y despreciar la capacitación.
El título universitario quedó para su actual esposa y él se refugió en los colaboradores impresentables como Carlos Sancho o Daniel Varizat. También en mantenerse como (pésima) compañía de Máximo Kirchner, el hijo mayor del matrimonio Kirchner que permanece casi oculto por razones dolorosas pero que no vienen al caso.
Pero, además, Rudy decidió que sus productos no tienen una obligación de calidad. La entrevista a Juan Manuel Abal Medina (h) que reproduce el web site del periódico de Ulloa-Kirchner, es lamentable. Hacia el final, ya sin signos de puntuación, se vuelve difícil de leer. Y en el original es aún peor.
En cuanto a Abal Medina (h), un joven formado junto a Nilda Garré, la ex pareja de su papá residente en México, luego funcionario de Aníbal Ibarra y ahora de Alberto Fernández, resulta patético.
Otra vez: se puede ser oficialista pero lúcido, inteligente y racional. Pero Néstor Kirchner tiene ese problema: lo acompañan oficialistas ignorantes, grotescos, obsecuentes. Abal Medina (h) demuestra, además, que más allá de portar un apellido conocido para el montonerismo, carece virtudes intelectuales propias, aunque para el rudimentario Rudy, se trata de un gran intelectual...
Probablemente ocurre que Kirchner no tolera otra forma de oficialismo, pero así le va al Presidente: a paso redoblado avanza hacia la tragedia inflacionaria.
La nota publicada en Gallegos:
"Funcionario, politicólogo y heredero de un apellido con raíces en el peronismo setentista, Abal Medina es un auténtico cuadro intelectual del kirchnerismo. Juan Manuel Abal Medina hijo, era apenas un chico durante la dictadura, pero ya cargaba con un apellido tan famoso como difícil de sobrellevar en esos años. Su padre, una histórica figura del peronismo setentista, inmortalizado en la mítica foto del paraguas que cubre a Perón en su regreso a la Argentina, estaba asilado en la Embajada de México, donde permanecería seis años.
Su tío, Fernando, fundador de Montoneros y pareja de Norma Arrostito, había sido asesinado a tiros por la Policía en 1970, cuando él apenas tenía dos años. Arrostito, la única mujer de la cúpula montonera. "De bebé, mi tío me llevaba a las reuniones sin que se enterara mi viejo", recuerda ahora este politicólogo que actualmente es subsecretario de la Gestión Pública, un área dedicada, entre otras cosas, al fortalecimiento del aparato del Estado y la participación ciudadana. En una extensa charla que mantuvo con 'El Periódico Austral', Abal Medina, sobre su apreciación de lo que le tocó observar en 'La Cámpora', afirmó que "vi a un grupo de jóvenes con muchas ganas de transformar la realidad, con mucho conocimiento para abocarse a la gestión, con mucha capacidad para entender lo que son los nuevos tiempos, entendiendo a la política como ese espacio para hacer mejor la vida de los ciudadanos, convencidos de que la política puede y debe transformar la realidad, que en definitiva es lo que nos inspira a diario Néstor Kirchner". Destacó el politólogo, que "si bien en el ’83 se recuperó la democracia, desde esa fecha fueron 20 años de derrota popular, se sucedieron gobiernos, de distinto signo, que traicionaron el verdadero mandato popular y que sólo se preocuparon en acomodarse dentro de una realidad que no debía ser transformada, llevando a la política al terreno del no se puede" expresando que "entonces al no poder transformar a las empresas públicas, las privatizaron. No se puede culpar a los culpables del terrorismo de Estado, por lo tanto los indultamos. No podemos manejar la educación y la descentralizamos. No podemos fijar el precio de la moneda y creamos la convertibilidad". Sobre las décadas de los ‘80 y ‘90: "Fueron 20 años de políticos que se dedicaron a vivir bien en lo personal a un costo de sumar millones de excluidos, lo que pagamos la inmensa mayoría en diciembre de 2001". Fueron 20 años de políticos que se dedicaron a vivir bien en lo personal a un costo de sumar millones de excluidos, lo que pagamos la inmensa mayoría de los argentinos en diciembre de 2001", Abal Medina rescata el discurso del presidente Kirchner el 25 de mayo de 2003 frente a la Asamblea Legislativa, cuando expresaba: "Venimos a transformar la realidad, no estamos dispuestos a llegar al gobierno dejando de lado las convicciones, sino todo lo contrario". En cuanto a lo que presupone implicará para la Argentina la futura gestión de Cristina Fernández, destacó que "contar con una persona como Cristina, es justamente la ratificación del momento de madurez que vivimos como país, ya que es quien garantiza no sólo la continuidad, sino la profundización de la transformación que se viene llevando a cabo desde hace cuatro años y medio" aseveró que al escuchar y analizar lo que ella expresa, "uno llega a la incuestionable convicción de que es por lejos la dirigente con mayor capacidad intelectual de la política argentina y si uno la compara con los distintos candidatos opositores la diferencia es abismal". Puntualizó que "estoy profundamente convencido de que estamos en el momento ideal para hacer ese clic, que nos ponga en la senda del cambio necesario y por tantos años esperado, ya que si bien en estos más de cincuenta meses se ha podido sacar al país del infierno, lamentablemente se tuvo que convivir con muchos de esos personajes que hablaban y aún hablan como si nunca hubieran gobernado, como si no fueran responsables de todo lo que tuvimos que vivir, llegando a la insensatez de querer explicarnos lo que era la calidad institucional, o cómo se combatía la inflación, después de haber destruido la institucionalidad argentina". Consultado cómo se evita caer en la trampa que sistemáticamente a lo largo de nuestra historia han tendido a los gobiernos populares los tradicionales sectores de poder que representan a la oligarquía terratenientes y a los capitales afectados a la especulación usuraria y no a la producción en desarrollo, tales como la Iglesia, la Sociedad Rural, y parte de un empresariado parasitario, que en los '70 nos llevó de un gobierno popular como el del 'Tío' Cámpora, a la Triple A del 'Brujo' López Rega y a la patética parodia de presidencia de 'Chabela' Martínez, Abal Medina consignó que "uno al hacer el balance debe responsabilizarse de los errores políticos que se cometieron, posiblemente vinculados a la lectura errónea de alguitas facetas de la realidad, o con la misma inexperiencia juvenil que desembocaron en los enfrentamientos internos que nos llevaron a perder una oportunidad única de rescribir la historia, sobre todo cuando uno recuerda que en la Argentina del ’75 en 50% del PBI se volcaba a los salarios de los trabajadores, un país que era líder en América Latina, que prácticamente no tenía deuda externa, por lo que creo que si en aquel momento hubiéramos continuado con un cambio como en que llevaremos adelante ahora, sin duda en lugar de estar como estamos, tendríamos parámetros muy similares a los de Canadá o España", acotando que "lamentablemente esos errores y la acción de las corporaciones que antes citamos lograron lo que lograron, la desindustrialización, endeudamiento, terrorismo de Estado y la creación de una deuda externa que nos llevaron a la crisis que todos recordamos", manifestando por último que "nuestro deber ahora, aprendiendo de esos errores, es continuar un camino de crecimiento, mejorando la redistribución del ingreso, superando las antinomias, que sin lugar a dudas es el camino que no ofrece la concertación expresada por Cristina y Julio Cobos en la fórmula, que se puede y debe leer como el convencimiento de que se suman las dos líneas políticas populares más importantes de la Argentina para trabajar en un mismo proyecto de país"."
"Funcionario, politicólogo y heredero de un apellido con raíces en el peronismo setentista, Abal Medina es un auténtico cuadro intelectual del kirchnerismo. Juan Manuel Abal Medina hijo, era apenas un chico durante la dictadura, pero ya cargaba con un apellido tan famoso como difícil de sobrellevar en esos años. Su padre, una histórica figura del peronismo setentista, inmortalizado en la mítica foto del paraguas que cubre a Perón en su regreso a la Argentina, estaba asilado en la Embajada de México, donde permanecería seis años.
Su tío, Fernando, fundador de Montoneros y pareja de Norma Arrostito, había sido asesinado a tiros por la Policía en 1970, cuando él apenas tenía dos años. Arrostito, la única mujer de la cúpula montonera. "De bebé, mi tío me llevaba a las reuniones sin que se enterara mi viejo", recuerda ahora este politicólogo que actualmente es subsecretario de la Gestión Pública, un área dedicada, entre otras cosas, al fortalecimiento del aparato del Estado y la participación ciudadana. En una extensa charla que mantuvo con 'El Periódico Austral', Abal Medina, sobre su apreciación de lo que le tocó observar en 'La Cámpora', afirmó que "vi a un grupo de jóvenes con muchas ganas de transformar la realidad, con mucho conocimiento para abocarse a la gestión, con mucha capacidad para entender lo que son los nuevos tiempos, entendiendo a la política como ese espacio para hacer mejor la vida de los ciudadanos, convencidos de que la política puede y debe transformar la realidad, que en definitiva es lo que nos inspira a diario Néstor Kirchner". Destacó el politólogo, que "si bien en el ’83 se recuperó la democracia, desde esa fecha fueron 20 años de derrota popular, se sucedieron gobiernos, de distinto signo, que traicionaron el verdadero mandato popular y que sólo se preocuparon en acomodarse dentro de una realidad que no debía ser transformada, llevando a la política al terreno del no se puede" expresando que "entonces al no poder transformar a las empresas públicas, las privatizaron. No se puede culpar a los culpables del terrorismo de Estado, por lo tanto los indultamos. No podemos manejar la educación y la descentralizamos. No podemos fijar el precio de la moneda y creamos la convertibilidad". Sobre las décadas de los ‘80 y ‘90: "Fueron 20 años de políticos que se dedicaron a vivir bien en lo personal a un costo de sumar millones de excluidos, lo que pagamos la inmensa mayoría en diciembre de 2001". Fueron 20 años de políticos que se dedicaron a vivir bien en lo personal a un costo de sumar millones de excluidos, lo que pagamos la inmensa mayoría de los argentinos en diciembre de 2001", Abal Medina rescata el discurso del presidente Kirchner el 25 de mayo de 2003 frente a la Asamblea Legislativa, cuando expresaba: "Venimos a transformar la realidad, no estamos dispuestos a llegar al gobierno dejando de lado las convicciones, sino todo lo contrario". En cuanto a lo que presupone implicará para la Argentina la futura gestión de Cristina Fernández, destacó que "contar con una persona como Cristina, es justamente la ratificación del momento de madurez que vivimos como país, ya que es quien garantiza no sólo la continuidad, sino la profundización de la transformación que se viene llevando a cabo desde hace cuatro años y medio" aseveró que al escuchar y analizar lo que ella expresa, "uno llega a la incuestionable convicción de que es por lejos la dirigente con mayor capacidad intelectual de la política argentina y si uno la compara con los distintos candidatos opositores la diferencia es abismal". Puntualizó que "estoy profundamente convencido de que estamos en el momento ideal para hacer ese clic, que nos ponga en la senda del cambio necesario y por tantos años esperado, ya que si bien en estos más de cincuenta meses se ha podido sacar al país del infierno, lamentablemente se tuvo que convivir con muchos de esos personajes que hablaban y aún hablan como si nunca hubieran gobernado, como si no fueran responsables de todo lo que tuvimos que vivir, llegando a la insensatez de querer explicarnos lo que era la calidad institucional, o cómo se combatía la inflación, después de haber destruido la institucionalidad argentina". Consultado cómo se evita caer en la trampa que sistemáticamente a lo largo de nuestra historia han tendido a los gobiernos populares los tradicionales sectores de poder que representan a la oligarquía terratenientes y a los capitales afectados a la especulación usuraria y no a la producción en desarrollo, tales como la Iglesia, la Sociedad Rural, y parte de un empresariado parasitario, que en los '70 nos llevó de un gobierno popular como el del 'Tío' Cámpora, a la Triple A del 'Brujo' López Rega y a la patética parodia de presidencia de 'Chabela' Martínez, Abal Medina consignó que "uno al hacer el balance debe responsabilizarse de los errores políticos que se cometieron, posiblemente vinculados a la lectura errónea de alguitas facetas de la realidad, o con la misma inexperiencia juvenil que desembocaron en los enfrentamientos internos que nos llevaron a perder una oportunidad única de rescribir la historia, sobre todo cuando uno recuerda que en la Argentina del ’75 en 50% del PBI se volcaba a los salarios de los trabajadores, un país que era líder en América Latina, que prácticamente no tenía deuda externa, por lo que creo que si en aquel momento hubiéramos continuado con un cambio como en que llevaremos adelante ahora, sin duda en lugar de estar como estamos, tendríamos parámetros muy similares a los de Canadá o España", acotando que "lamentablemente esos errores y la acción de las corporaciones que antes citamos lograron lo que lograron, la desindustrialización, endeudamiento, terrorismo de Estado y la creación de una deuda externa que nos llevaron a la crisis que todos recordamos", manifestando por último que "nuestro deber ahora, aprendiendo de esos errores, es continuar un camino de crecimiento, mejorando la redistribución del ingreso, superando las antinomias, que sin lugar a dudas es el camino que no ofrece la concertación expresada por Cristina y Julio Cobos en la fórmula, que se puede y debe leer como el convencimiento de que se suman las dos líneas políticas populares más importantes de la Argentina para trabajar en un mismo proyecto de país"."
