Durante el ascenso de Néstor Kirchner al poder federal, Ivanissevich no dudó dónde debía ubicarse, y eso fue clave.
Invanissevich es un apellido conocido en la zona. El ingeniero Jorge Invanissevich se instaló hace años en Chubut, vinculado a las necesidades de energía de Aluar (Puerto Madryn), donde se relacionó con un directivo de la empresa de los Madanes, José Luis Esteves. Y prosperaron.
La relación con Julio De Vido es a través de una hermana del ministro, esposa de un tal ingeniero Mattios, conocido por sus ambiciones en la energía eólica.
Cuando hace poco Cristina Fernández viajó a Rawson a inaugurar la 1ra. etapa del parque eólico de 80 megawatts (17 molinos, de un total de 43), avalado por Enarsa, el intendente de la capital provincial, Adrián López, dijo que era una obra impulsada por un inversor privado:
“Se trata de un joven que es de acá (Alejandro Ivanissevich) y que apostó a nuestra ciudad. Un empresario invierte cuando las reglas del juego son claras, y así lo hecho. Nosotros celebramos la habilitación de esta obra”.
En cuanto a Ashmore, aparecía vinculada a José Luis Manzano (al que llegó vía la consultora en inteligencia empresaria Kroll, en días cuando Frank Holder se desempeñaba en esa empresa) desde el desembarco de los 'fondos buitres' que pugnaban por quedarse con el control de servicios públicos de empresas en crisis financiera.
"(...) Ashmore Investment Managment adquirió el 60% de la deuda de Edeersa, quedándose de esta manera con el total del pasivo de la principal distribuidora energética de Entre Ríos. Si para saldar la deuda, el gobierno insiste en su intención de capitalizar los compromisos financieros, el grupo económico podría canjear el pasivo por bienes de la distribuidora. Según informa APF, Edeersa tiene grandes chances de pasar a ser administrada por la empresa británica, que tendría como “padrino” al ex funcionario menemista José Luis Manzano. (...)".
Lo más importante es que Ashmore era el mayor accionista de Emgasud, de Ivanissevich, el amigo de De Vido.
En mayo ocurrió un acontecimiento interesante: Ashmore Energy International (AEI) se marchó de la Argentina al vender el 42% de las acciones de Emgasud que aún tenía en su poder. En enero ya le había cedido a Marcelo Mindlin sus acciones en 4 distribuidoras de energía del interior y en Transportadora de Gas del Sur (TGS) por US$ 276 millones.
En el caso de Emgasud, Ashmore recibió unos US$ 50 millones de parte de Alejandro Ivanissevich (& socios).
Ahora, un venezolano ex Ashmore (fondo con sede en Londres, Reino Unido) y ex Emgasud aparece vinculado a un negocio que tiene sus virtudes y peligros porque muchos recuerdan todavía el enojo que provocaba la mala administración de Edelap que se le achacaba a Techint, quien fue su 1er. propietario tras la privatización. Todos vivieron como un alivio cuando Techint le cedió el emprendimiento a AES.
Pero AES es una empresa estadounidense que se hartó de las regulaciones tarifarias y buscaba un comprador para Edelap, que llega justo cuando parece que se acaban los topes tarifarios.
Lo interesante es que el venezolano Miguel Alfredo Mendoza también fue ejecutivo de Enron, empresa que fue propietaria del agua en provincia de Buenos Aires.
Enron Azurix fue el 1er. default, entre muchos otros defaults, en la crisis 2000-2002. También fue una demanda importante ante el Ciadi.
Luego, Mendoza, se integró al fondo Ashmore. De hecho, él fue gerente general de Emgasud en representación de ese private equity que tenía acciones de la empresa de Ivanissevich.
Ahora, AES decidió vender sus distribuidoras energéticas Edelap y Edes a un grupo de capitales venezolanos asociados al empresario argentino Alejandro Ivanissevich.
La decisión del holding extranjero fue tomada luego de complejas negociaciones de las que también participó Edenor, propiedad de Pampa Holding, del empresario Marcelo Mindlin, quien quedó en el camino.
El jueves 27/10, erróneamente se publicó que Edelap había sido vendida a Mindlin, y que Edes a la sociedad entre el grupo venezolano e Ivanissevich, tal como habían consignado fuentes cercanas a la operación, y también fuentes del mercado energético.
Ivanissevich inició negociaciones con Alejandro McFarlane, CEO de Edenor, para venderle Edelap a Mindlin, y quedarse solamente con Edes. Pero hubo cambios en el medio: los venezolanos:
> Mendoza, ex vicepresidente de Negocios de Ashmore: y
> Jesús Bolinaga, presidente de Edelap con AES.
La compulsa incluyó hasta el final a Pampa Holding, de Marcelo Mindlin -dueño de Edenor y con conocimiento de Ashmore-, pero los venezolanos se habrían logrado quedar con la compañía.
La jurisdicción sobre Edelap fue traspasada recientemente de la órbita de la Nación a la provincia.
La operación fue llevada adelante por Citibank, que sondeó en los últimos meses a posibles compradores.
Edelap, que cubre las áreas de concesión de La Plata, Berisso, Ensenada, Brandsen, Magdalena y Verónica, está en una situación comprometida: $ 80 millones de multas pendientes de pago a los usuarios, una red que suele sufrir cortes con frecuencia y un área con menos concentración de clientes que otras distribuidoras, como Edenor o Edesur.
Su atractivo es que, al igual que EDES, que tiene tarifas residenciales más de un 100% más caras que las distribuidoras de la Capital Federal y el conurbano.
EDES, en tanto, abastece a 170.000 hogares, comercios, escuelas, hospitales e industrias del sur de la provincia de Buenos Aires.