La traición de Telerman: Su reconciliación con el kirchnerismo desnuda su 'camaleonismo'
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) El jefe de gobierno porteño, Jorge Telerman, se reconcilió con el kirchnerismo, con el cual estaba distanciado desde las elecciones en la Ciudad. Este es un nuevo capítulo del camaleonismo de Telerman, quien cada vez se asemeja más al 'traidor' que denunciaba Aníbal Ibarra. Cabe recordar que Telerman y el Gobierno nacional se distanciaron durante las elecciones a jefe de gobierno porteño y rompieron relaciones definitivamente cuando se anunció la alianza del jefe comunal con Elisa Carrió. Ese acuerdo político poco le aportó al jefe municipal y no le alcanzó para llegar a segunda vuelta con Mauricio Macri. Lo cierto es que desde el 21 de septiembre, Telerman y el kirchnerismo dejaron los odios potenciados por la última campaña porteña para reconciliarse. Ahora, el grado de "kirchnerismo" que cultivará el jefe comunal se definirá en los próximos meses, según el espacio que le ofrezcan en el eventual gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. Según cuenta La Nación, en Yom Kipur (Día del Perdón) Telerman consideró que era un momento propicio para perdonar a sus adversarios o a algunos amigos de quienes se había distanciado. Antes de que saliera la primera estrella del viernes 21, tal como indica la tradición judía, Telerman buscó reconciliarse, entre otros, con el jefe de Gabinete y líder del kirchnerismo porteño, Alberto Fernández. Fernández, eterno enemigo político del jefe de gobierno, lo invitó a la Casa Rosada, donde se reunieron. Fernández arrancó con una lista de reproches sobre dichos y desalojos de funcionarios kirchneristas durante su gestión. "Olvidemos", pidió Telerman, pero retrucó: "Me alié con Elisa Carrió porque así se dieron las circunstancias, de haberme apoyado ustedes quizá estábamos en otro escenario", relata Ámbito Financiero. "Mirá un poco la realidad, Jorge, vos sos el que salió tercero y Filmus salió segundo. En todo caso, vos tenías que haber apoyado a Filmus y hoy estábamos hablando en otros términos", lo mortificó el jefe de Gabinete a Telerman, al recordarle los resultados de la elección de junio, que ganó Mauricio Macri y en la que el mandatario de la Capital Federal quedó fuera del balotaje. Pero Fernández no quiere repeler aliados que sumen a enfrentarse con Mauricio Macri en la Capital Federal, así que cedió, aunque fue duro: "Como vos decís una cosa y después hacés otra, empezá por decir públicamente que nos apoyás, que apoyás a Cristina, hacé gestos públicos", le exigió. De acuerdo con versiones de ambos sectores que recoge La Nación, la reunión marcó algo así como la recomposición de una relación que desde hacía meses era tensa. Fernández y Telerman no son ahora ni amigos ni socios políticos, pero el jefe de gobierno, al menos, recuperó el diálogo con la Casa Rosada y puede pensar ahora en un futuro ligado al kirchnerismo: la idea de la embajada francesa lo seduciría. Un breve recorrido por la vida política de Telerman da muestras sobre su camaleonismo: trabajó durante años con el fallecido ex canciller Guido Di Tella. Luego fue vocero del dirigente peronista y ex gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Antonio Cafiero, y del ex presidente Eduardo Duhalde. Telerman, incluso, negoció su nombre en 1999 como candidato a diputado por la capital de la mano de Duhalde, y se lo vinculó con la Nueva Dirigencia, que comandaba Gustavo Beliz. Además, durante el gobierno de Carlos Menem, Telerman se desempeñó como embajador en Cuba. Es decir, Telerman estuvo con todos (o casi todos). Luego fue vicejefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, del 2003 hasta marzo de 2006, cuando asumió como jefe de gobierno porteño en reemplazo de Aníbal Ibarra, quien fue suspendido por la Legislatura para iniciarle juicio político por la tragedia de Cromañón en la que murieron 194 personas. En el momento en que Telerman sucedió a Ibarra y modificó casi todo el equipo de gobierno, la relación con Ibarra se complicó ya que éste lo tomó -con toda razón- como una traición. Por otra parte, Telerman terminó haciendo aquello que tanto criticó: cuando Gabriela Cerutti se pasó a las filas del oficialismo, aún antes de asumir en su banca, el jefe de gobierno la cuestionó duramente y la echó de su gabinete. Pero él ahora se reconcilia con Kirchner y probablemente también deje a sus colaboradores de lado, para seguir con su vida política a la sombra de Cristina (y si Cristina no gana, no será raro verlo aliarse con el triunfador del 28 de octubre). Cabe recordar que Cerruti había protagonizado fuertes embestidas contra la Casa Rosada, especialmente contra el jefe de Gabinete, a quien acusaba de llevar adelante una "campaña sucia" durante la campaña electoral de la primera vuelta del 3 de junio, en contra de Telerman, pero luego terminó pasándose a las filas del kirchnerismo.
