Como los tomadores de préstamos disponían de pesos, provistos del crédito inmobiliario, no pudieron ayer cambiar ese dinero a dólares para financiar la compra del inmueble porque en la base de datos de la AFIP no figuraba el origen de esa suma en pesos.
Desde el Banco Ciudad, comentaron a un matutino porteño que por esta situación ayer "el 25% de las operaciones que estaban pactadas con un crédito hipotecario se terminaron firmando porque el vendedor aceptó recibir el porcentaje que financiaba el banco en pesos".
Para el resto de las escrituras que quedaron en suspenso, añadió, "tuvimos que elevar un pedido al Banco Central y confiamos en que finalmente se van a poder cerrar cuando se contemplen estas situaciones especiales".
Algo similar también ocurrió en las operaciones de compra y venta de propiedades ciento por ciento en efectivo, es decir, sin la financiación de un crédito hipotecario. Desde el sector señalaron que en algunos casos se aceptó como parte de pago los pesos, en lugar de dólares.