La desnutrición, una endemia que avanza en todo el país
La desnutrición, una de las endemias, junto con la tuberculosis, que afectan a gran parte de la población indigente del Chaco, y en especial a la aborigen, cobró dos nuevas víctimas mortales. Así, desde comienzos de julio ya hubo 5 muertes provocadas por el hambre y la mala alimentación en esta provincia. Chaco no es la única provincia con problemas de desnutrición. En realidad, se trata de un flagelo que afecta a todo el país. Según datos de la Encuesta Nacional de Nutrición y Salud, que fue realizada por el Ministerio de Salud entre octubre de 2004 y enero de 2006, en la Argentina el 15% de los niños padece desnutrición crónica; 5%, desnutrición aguda, y el 2% son desnutridos graves. Esta encuesta se centró en chicos de hasta 5 años de ambos sexos, pero también en mujeres de hasta 49 años. Entre ellas se encontró que había un 2% de desnutrición. Sobre los varones adultos, no hay datos. "La mayoría de los casos que hay en el país pertenece a la desnutrición crónica. Es decir, chicos que no recibieron una buena alimentación durante los primeros años de vida. Son bajos y pueden hasta ser gorditos. Los desnutridos agudos, en cambio, se caracterizan por tener bajo peso y por pasar hambre por una circunstancia puntual, como puede ser una mala cosecha", dijo a La Nación Alejandro O Donnell, director científico del Centro de Estudios sobre Nutrición Infantil (Cesni). "Los desnutridos graves, en cambio, son chicos muy descuidados o muy enfermos. Un chico desnutrido no puede morirse de hambre. Para que se muera un chico tiene que ser gravísima la desnutrición y desatención de la madre", dice O Donnell, que sostiene que la desnutrición entre los adultos es algo menor que el 2%.
