Crecen las versiones sobre la salida de Moreno (y las sonrisas de Miceli)
El viernes pasado Urgente24 publicaba las declaraciones de Alberto Williams, vicepresidente de la Asociación de Propietarios de Carnicerías de la Capital Federal, que se mostraba extrañado porque Moreno aún no se había comunicado con él. Poco antes de que se concretara el nuevo acuerdo entre el Gobierno y las entidades dialoguistas del campo, Moreno solía comunicarse con ellos casi todos los días. El sitio ' La Política Online' publicó ayer una nota con un sugerente comentario de un 'importante ejecutivo' de un supermercado. "¿Tienen idea que pasa con Morenito, hace 15 días que no nos llama, antes nos volvía locos cada mañana?", se preguntaba el empresario. Por otra parte, Urgente24 confirmó que desde hace unos días que no pisa el Ministerio. Y, por el último, el buen humor que profesa la ministra Felisa Miceli, lo dice todo. Las versiones sobre la caída de Moreno circulan desde hace un tiempo, y estaría muy cerca de concretarse. Según el sitio mencionado anteriormente, por estas horas Kirchner estaría evaluando despedir o reubicar al secretario de Comercio Interior, decisión que habría tomado con Alberto Fernández y su mujer, Cristina Kirchner, que lo considera un escollo para la campaña. Luego de las polémicas incursiones en el control de precios que incluyeron aprietes y amenazas diversas (recuérdense los cruces con Felipe Solá), no quedan dudas de que Moreno sólo podría representar un piedra en el camino de cualquiera de los K que se postule a presidente. Además, está claro que no cuenta con el apoyo de los más importantes dirigentes de campo, ni de varios gobernadores que pidieron su renuncia, entre ellos, el pampeano, Carlos Verna, y el bonaerense Felipe Solá. Moreno está pagando por su pésimo manejo en el tema de la carne (ahora, además de los aumentos se suma el problema del desabastecimiento), y las últimas medidas y "acuerdos" tienen a desarmar todo el sistema de precios máximos y controles que Moreno implementó en Liniers, un mercado que logró destruir. Por ello al Gobierno K le conviene despegar de su gestión al polémico secretario, y que éste se lleve consigo las funestas medidas que, en definitiva, son parte de un gobierno que se queda y que pretende seguir en el poder. Algo similar a lo que ocurriría con Moreno, o lo que ocurrió con el ex titular de Agricultura, Miguel Campos, quien luego de ser despedido volvió a ocupar un nuevo cargo inventado a su medida.
