Fundado en 1987 por el Dr. R. Sergio Pasqualini para tratar a la pareja infértil, Halitus Instituto Médico cuenta hoy con más de 25 especialidades médicas para la Argentina y Latinoamérica. En ese marco, su Departamento de Sexología y Disfunciones Sexuales, preparó la siguiente comunicación para padres:
CIUDAD DE BUENOS AIRES (
Halitus). El comienzo del ciclo lectivo que se aproxima incluye importantes cambios en la currícula, como la enseñanza obligatoria de contenidos sobre sexualidad. La ley de educación sexual, promulgada el año pasado, no pretende ni debiera desplazar a los padres como educadores de sus hijos, sino llenar un vacío de conocimiento que produce en Argentina conductas de alto riesgo en los jóvenes.
Este inicio de clases debiera ser el momento oportuno para comenzar una comunicación invalorable con los hijos acerca de la sexualidad. La tarea de los padres será la de acompañarlos y asumir, junto con los docentes, el rol de educadores en esta área que despierta tantas inquietudes.
La importancia del diálogo
Este espacio de diálogo es muy importante, sobre todo en nuestro tiempo, donde mucho se habla y se escribe acerca de la sexualidad en oposición a los años en los cuales "de eso no se hablaba".
En este sentido, es preocupante la existencia de una tendencia a la frivolización del vínculo sexual, dirigida sobre todo a los jóvenes, que le resta a este acto íntimo y personal su carácter único, valioso y hasta místico. Se vuelve un simple entretenimiento o la forma de resolver de alguna manera sensaciones básicas de origen hormonal tan frecuentes en esa etapa de la vida.
Además, proliferan nuevos mitos y creencias que, en reemplazo de las antiguas, continúan produciendo confusión en los jóvenes y también en quienes suponen que, por tener mayor experiencia "se las saben todas".
Referirse a la sexualidad, implica hablar de un concepto amplio que va mucho más allá del acto sexual propiamente dicho. Está demostrado científicamente que una relación sexual plena requiere de un "antes" y un "después" satisfactorios que hagan sentir a las personas involucradas una sensación de autorrespeto, dignidad y valía que eleva el encuentro a niveles de gran importancia para el espíritu, además del placer momentáneo.
La sexualidad implica sentirnos seres humanos en todo el sentido de la palabra, no partes utilitarias de una gran maquinaria que nos consume energía y muchas veces nos hace perder de vista quienes somos, y esto puede tener lugar tanto en el ámbito laboral como en el grupo social en el cual nos movemos.
¿Mentiras verdaderas o verdaderas mentiras?
Cuerpos delgados hasta el riesgo de salud, competencia de cirugías plásticas o imaginar que la estética que exhibe la manipulación fotográfica del photoshop puede ser reproducida en la realidad.
Creer que "sólo los jóvenes y lindos" pueden ser los triunfadores en la carrera por el mejor sexo o por la mejor vida, el esfuerzo obsesivo en lograr la apariencia según la moda del momento a cambio de la adquisición de valores que se capitalizan porque no "pasan de moda". Todas estas temáticas deben debatirse entre padres e hijos.
Es importante desmitificar la pornografía como forma de sexualidad educativa, y promover la elección de una sexualidad saludable y digna en lugar de "sexualidad chatarra". Los disparadores están a la vista, en la calle o en las tapas de muchas revistas, y a partir de ahora desde el aula; simplemente hay que aprovechar la oportunidad para iniciar el diálogo.
Si los adultos que intentan debatir con sus hijos, también se confunden, es importante recurrir a las fuentes de conocimiento como libros especializados, sitios educativos de Internet y consultas con profesionales de la Sexología.
¡¿Por qué tengo que tomar la sexualidad tan en serio y no simplemente divertirme con ella?!
Podría ser el reclamo de cualquiera, adolescente o adulto joven. Reflexionemos, ¿nos meteríamos al mar sin saber nadar bien e ignorando el color de la banderita o nos aseguraríamos primero?, ¿beberíamos cualquier bebida que nos llamara la atención por su color o envase sin conocer sus efectos en nuestro organismo o elegiríamos algo rico y bueno?, ¿preferiríamos "comida chatarra" en lugar de un menú exquisito que nos brindara placer y nutrición de primera calidad?. ¿Con cuál de las opciones nos sentiríamos más seguros y satisfechos?
Y todo esto con el valor agregado de experimentar en nuestro ser, responsabilidad, respeto, valoración y verdadero amor hacia nosotros mismos y con quien nos vinculemos; esto significa elevar nuestra autoestima.