Según publican algunos medios, tenía la presión alta en 95 y la baja en 55, cuando lo normal sería 120 y 80 para su cuadro de hipotensión crónica.
En cuanto al dolor en la frente, fuentes de la Casa Rosada sostenían ayer que se debía a una mezcla de cansancio, tensión y estrés.
En el círculo íntimo de la jefa del Estado explicaban que la cargada agenda que le impusieron en plena campaña había generado el nuevo cuadro de presión, por lo que el consejo médico había sido que se bajara la cantidad de actividades de la Presidenta. Hasta anoche todavía no estaba confirmado si la jefa del Estado irá a Tortuguitas, donde tenía previsto otra presentación hoy, ni tampoco se sabía si iría pasado mañana a Florencio Varela. "Mañana (por hoy) resolveremos qué hace", dijo un funcionario ante una consulta del matutino porteño 'La Nación'.
Cristina estuvo el fin de semana en El Calafate, y regresó anteayer. Allí no hubo altas temperaturas como sí los hubo en los casos anteriores en los que la Presidente presentó cuadros similares bajo climas de calor sofocantes.
Esta vez, según describieron fuentes oficiales, la cefalea frontal que sufrió está relacionada con la tensión y el estrés. "Ese dolor en la frente es un típico síntoma de cuando la persona está agotada", contó un allegado a la mandataria.
Los médicos recomendaron reposo e hidratación y pidieron que se acotara la cantidad de actividad pública. La Presidente estaba ayer en la quinta de Olivos con el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, y el vocero presidencial, Alfredo Scoccimarro, cuando sintió el fuerte dolor de cabeza.
La semana pasada, la jefa del Estado había tenido una agitada agenda de viajes por el interior del país, a raíz de la campaña presidencial y ante la necesidad de hacer anuncios oficiales antes de que comenzara a regir la veda para los actos de Gobierno.
Estuvo el lunes en Caleta Paula, Santa Cruz; el martes, en Venado Tuerto, Santa Fe, y el miércoles, en Córdoba. Para estos días, sólo tenía en agenda actos en el conurbano bonaerense.
Según describieron en la Casa Rosada, el cuadro que presentó ayer Cristina Kirchner es de rápida recuperación y no fue necesario que le suministraran ningún tipo de medicación.
Pero este año, la Presidente había presentado varios cuadros de baja presión:
> El 25 de enero, en medio de una tarde sofocante debió abandonar de urgencia su despacho por un fuerte malestar.
> El 12 de abril, debió postergar una visita a México. Ya en enero de 2009, Cristina había tenido un cuadro algo más agudo con una lipotimia con desmayo que la obligó entonces a suspender un viaje a Cuba.
Relacionado con los golpes de calor, la jefa del Estado también había cancelado en mayo pasado un viaje a Paraguay por el clima húmedo y las altas temperaturas en Asunción. El último de los problemas de salud que tuvo la Presidente fue justo dos días después de haber anunciado su candidatura a la reelección. Fue el 22 de junio cuando resbaló con el piso mojado y se cortó la frente y el cuero cabelludo a la salida de un acto en el Instituto Leloir. A raíz de ese golpe, una semana después volvió a cancelar su presentación en una cumbre de presidentes en Asunción.