La Argentina del eterno deja-vu
Los reiterados apagones sufridos en alguna ciudades del país no llevan a recordar aquella restricción en el uso de la energía eléctrica, implementada por el gobierno de Raul Alfonsín.
Se programaron cortes diarios de hasta 5 horas entre abril de 1988 y julio de 1989 como consecuencia de las cuestiones climáticas y por, sobre todo, de la desinversión pública e ineficiencia en la gestión estatal que afectaba también a los otros servicio.
La ciudad a oscuras y los generadores en las puertas de los locales e industrias eran síntomas de la decadencia económica.
El gobierno, en el verano de 1988, decidió pasar al país al Huso-2. Este metodo, que se implementó desde el 1º de diciembre hasta el 1º de marzo del '89,hac ía que en Buenos Aires fuera noche cerrada recién a las 22:00, y en Mendoza a las 23:00.
Otra de las medidas se trataba de limitar la emisión de los canales de televisión para ahorra energía. Los canales abrían su programación, la cerraban por la tarde y la reabrían por la noche, pero el 'prime time' u horario central, que es el segmento horario en el que los canales facturan la mayor parte de sus ingresos publicitarios, fue recortado.
En la veda eléctrica de 1989 se encuentra un factor de la derrota electoral de Eduardo Angeloz, y el triunfo de Carlos Menem.
Una reiteración de apagones ocurrió durante el caluroso
