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Terapia nocturna, una alternativa para el tratamiento de la miopía

El procedimiento consiste en la utilización de un lente que corrige alteraciones de la córnea durante las horas de sueño y permite evitar o retrasar la realización de la cirugía correctiva. Está especialmente indicado para quienes no tienen su miopía estabilizada.

La miopía es un trastorno de la agudeza visual que se caracteriza por la imposibilidad de focalizar correctamente objetos distantes. La excesiva curvatura de la córnea y el largo del ojo son dos de las causas principales que provocan esta condición que en la Argentina afecta a más de un millón de personas. De aparición durante los primeros años de la edad escolar, la miopía tiene distintas gradaciones y suele estabilizarse alrededor de los 20 años. En esa instancia, la mayoría de las personas que la padecen opta por la realización de una cirugía para evitar el uso de anteojos y lentes de contacto. No obstante, hay quienes, por distintas razones, no acceden a la realización del procedimiento quirúrgico. En esos casos, suele ponerse en práctica una novedosa técnica conocida como Terapia Refractiva Corneal Nocturna. 
 
 "La terapia nocturna para el tratamiento y la corrección de la miopía consiste en la colocación, durante las horas de sueño del paciente, de un lente de contacto rígido que opera modificando la forma de la córnea. A través de este procedimiento, durante el día, la persona usufructúa los cambios producidos en su visión porque se olvida de utilizar anteojos, lentes de contacto y, por supuesto, el lente de la terapia refractiva. Esta técnica es diferente de la cirugía y suele utilizarse en pacientes en los cuales la miopía, fundamentalmente por cuestiones de edad, aún no se encuentra estabilizada. Por eso, muchas veces la terapia refractiva es considerada un paso previo a la eventual realización de una cirugía correctiva", explicó a Pro-Salud News el doctor Carlos Argento, jefe del Servicio de Oftalmología del Hospital de Clínicas José de San Martín y director del Instituto de la Visión, uno de los pocos centros del país en los que se lleva adelante esta técnica. En este sentido, la doctora Laura Lorenzo, integrante del Servicio de Oftalmología del Hospital Pedro Lagleyze, señaló a este medio que "actualmente la realización de la terapia refractiva corneal nocturna lleva a cabo únicamente en forma privada, porque los hospitales todavía no cuentan con la posibilidad de realizarla". También conocida como ortoqueratología, la TRCN registra sus inicios en la década del 60. Desde ese entonces y gracias al constante avance de la contactología, hoy es posible a través de pruebas y estudios realizar lentes diferentes teniendo siempre en cuenta las particularidades de cada paciente. Para esto, es necesaria la instalación de un software especialmente diseñado, que permite prever cuál será la evolución de la agudeza visual de cada una de las personas que utilizan esta técnica. Los lentes suelen ser bien tolerados y, en general, carecen de complicaciones asociadas. Sin embargo, el comienzo del tratamiento suele ser muy cuidado: el paciente usa el lente durante la primera noche y al día siguiente se evalúa el efecto que produjo. En caso que éste sea satisfactorio, es decir, que se registre la recuperación de parte de la agudeza visual, se realiza un nuevo control a los ocho días y a partir de ese momento, se confecciona el lente definitivo. "Las mediciones se realizan con aparatos especializados que indican cuál es la forma que debe tener el lente que cada paciente necesita. Por esa razón, el tratamiento presenta buenos resultados en el 70 por ciento de los casos, en especial cuando se trata de miopías no demasiado grandes", especificó el doctor Argento. Acerca de la duración y los riegos del tratamiento, el especialista expresó que "mientras la terapia tenga efecto, puede ser utilizada hasta que la miopía se estabilice y el paciente esté en condiciones de someterse a una cirugía. Con respecto a los riesgos, éstos son casi nulos y reversibles. Además, el tratamiento reviste otra ventaja que radica en la practicidad del lente que es fácilmente colocable y extraíble, sin mencionar que durante el día el paciente se olvida de su problema de visión". En cuanto a la vigencia, los lentes duran alrededor de un año, lapso luego del cual deben ser cambiados para evitar que el material se deteriore y disminuya su efecto corrector. Consultado acerca de la relevancia de esta novedosa técnica, el doctor Daniel Scorsetti, médico oftalmólogo, director de la carrera de médico especialista en Oftalmología y profesor titular de la cátedra de oftalmología de la Universidad del Salvador, indicó a Pro-Salud News: "la terapia refractiva nocturna es una de técnicas que utilizan lentes para compensar y corregir alteraciones de la córnea, aunque muchos de estos tratamientos no son sólo nocturnos". Tal como fue expresado, la TRCN está especialmente indicada para jóvenes que aún no tengan su miopía estabilizada. Sin embargo, en el caso de los niños es importante que se cumplan ciertos requisitos importantes. En este sentido, los chicos deben mantener una buena higiene, deben presentar tolerancia a los lentes y estar controlados por sus padres. Si se cumplen estas condiciones principales, el tratamiento es perfectamente viable. Debido a que la terapia no presenta restricciones en cuando a la edad, el principal impedimento para la realización del tratamiento es la existencia de otras condiciones oftalmológicas tales como degeneraciones corneales, patologías colaterales y ojo seco. En esos casos, los pacientes deberán ser tratados en forma especializada antes de evaluar la posibilidad de realizar el tratamiento para la corrección de la miopía. "Es importante que el oftalmólogo tenga a cargo el control de los exámenes y los resultados, ya que los miopes suelen presentar ciertos factores de riesgo como alteraciones en la retina o aumento de la presión ocular que requieren un control periódico y minucioso", concluyó el doctor Argento.

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