Coimas: la duda que contamina el caso de las celulosas
Lejos de bajar el perfil combativo mostrado en las últimas horas, Benedetti además insistió en castigar a Busti, al volver a enfatizar que la española ENCE y la finlandesa Botnia decidieron instalar las plantas de celulosa en Uruguay por las "coimas tan grandes" que les exigió esa provincia para albergar el proyecto. Además, acusó al mandatario de "calentar al ciudadano común" de su provincia para realizar los cortes de ruta. Y en el segundo capítulo de la controversia que los tiene como protagonistas, el gobernador entrerriano, sostuvo que el pronunciamiento del poeta uruguayo sobre las papeleras intenta desviar el eje de la discusión. "La cuestión central es si esto contamina o no", manifestó. "Tengo el dolor de polemizar con alguien que leí. Tengo necesidad de hacerlo porque está en juego la honra de nuestro gobierno; jamás tuvimos contacto con (las fábricas de celulosa) Botnia y ENCE", agregó. Benedetti aseguró a distintos medios que supuestamente Busti estaría tomándose revancha del Uruguay porque habría exigido "coimas grandes" a las dos empresas, que ambas no aceptaron dar. Para tomar distancia de ese episodio, el gobernador explicó que en su provincia se planta otro tipo de eucaliptos no utilizado en la fabricación de celulosa. "Estamos tranquilos porque jamás tuvimos contacto con ENCE y Botnia; conocimos al representante de Botnia cuando vino en febrero de 2004 a la provincia para comunicar que comenzaba su proyecto en el Uruguay", dijo. Pidió a Benedetti que aporte fecha, año y gobierno del supuesto pedido de coimas porque, entre 1999 y 2003, él no gobernó. "De lo contrario, con ese criterio, yo puedo decir 'a mí me dijeron que Botnia y ENCE dieron plata en el Uruguay para...' ", disparó, sugiriendo la posibilidad de coimas a funcionarios de ese país. "Puedo decirlo, porque me lo han dicho, pero no tengo pruebas; no lo puedo asegurar. Con el decir vamos a entrar en calificaciones y viramos el eje de la discusión -agregó-, que debe ser técnico". A la vez, Busti afirmó poseer información en cuanto a que instituciones financieras privadas -como el Bilbao Vizcaya y el ING, de Holanda- esperan el informe final del Banco Mundial sobre contaminación para decidir si solventarán las obras de las papeleras. "Si es negativo o dudoso van a tener problemas para acceder a los créditos. Habrá una obligación de una negociación diplomática o política en la que no haya vencidos sino gestos de ambas partes", puntualizó. "De ninguna manera quisimos plantear esto como una cuestión de nacionalismo; queremos que se haga un estudio de impacto ambiental y, mientras tanto, se pare la construcción de las empresas", finalizó. * Denuncian contaminación de una papelera argentina En momentos en que se vuelve cada vez más áspera la relación entre Argentina y Uruguay por la intención de este último Gobierno de instalar dos papeleras en la margen argentina de Río Uruguay, se conoció la denuncia de las autoridades paraguayas contra una celulosa argentina. Una organización no gubernamental dijo que el Ministerio de Ambiente de Paraguay viene denunciando desde hace años, que una papelera argentina contamina el río Paraná por el vertido sin tratamiento, de sus residuos. La directora ejecutiva del Instituto de Derecho y Economía Ambiental (IDEA), Sheila Abed, afirmó que el problema data de mucho tiempo atrás y que antes no fue denunciado porque "no existía un pueblo grande en el lado paraguayo o la gente no convivía con el problema". Abed explicó que en la provincia argentina de Misiones, que linda con el departamento paraguayo de Itapúa, sur del país, operan varias plantas de celulosa, pero una de ellas lo hace con tecnología obsoleta y arroja sus efluentes al Paraná sin tratamiento alguno. El ministro paraguayo de Ambiente, Alfredo Molinas, formuló junto a Abed una denuncia el viernes pasado ante la Fiscalía General de Paraguay "contra personas innominadas" por un presunto delito contra la salud pública por la contaminación de la papelera situada en la localidad argentina de Puerto Piray. En la denuncia se dice que "según informaciones periodísticas disponibles en la Internet, el titular del mencionado establecimiento industrial sería la empresa Celulosa Campana Sociedad Anónima con sede en la República Argentina". Dicha planta estaría arrojando a un arroyo afluente del Paraná cloro, azufre y otros elementos químicos "que se utilizan en el tratamiento de la pasta celulosa y todos son altamente contaminantes", indicó Abed. La secretaría paraguaya cuenta con un estudio elaborado por tres firmas especializadas en el año 2002, que concluye que los contaminantes más importantes en ese tramo del río derivan de la industria de la celulosa y el papel, que hay causado mortandad de peces y mal olor en la zona.
