Las dos escalas de Moratinos que avalarían a Ence
El canciller español Miguel Moratinos llegará mañana para reunirse con Néstor Kirchner, y analizar la agenda política, la marcha del Plan de Asociación Estratégica, las renegociación de tarifas de las empresas de servicios públicos, y por supuesto, el conflicto por la instalación de las papeleras en Fray Bentos. Por ello, en este encuentro, en el que se privilegiarían los gestos de coincidencia, como solía ser hasta ahora, el conflicto por las papeleras viene a colocar una nueva piedra en el vínculo bilateral que si se mantiene en la buena senda es principalmente por la sintonía que Kirchner y Rodríguez Zapatero muestran a nivel político. Incluso, el tema de las papeleras ya fue abordado en una ocasión por Rodríguez Zapatero en octubre pasado, durante la Cumbre de Salamanca. Con Kirchner de un lado y Tabaré Vázquez del otro, el jefe de gobierno español los animó a buscar una solución de consenso. No ocurrió. Y hoy, Moratinos se reunirá en Montevideo con Tabaré y su par uruguayo Reynaldo Gargano. La visita del canciller español será de menos de 24 horas. El miércoles se reunirá con Kirchner en Casa de Gobierno y con el canciller Jorge Taiana en el Palacio San Martín. También se anticipa la participación en los encuentros del ministro de Planificación, Julio De Vido, con quien Moratinos podrá analizar en detalle la fusión de las empresas Gas Natural y Endesa, y el estado de la negociación del caso de Aguas de Barcelona (Agba), controlada por el grupo francés Suez, que aún negocia su participación en Aguas Argentinas. El objetivo central de la gira de Moratinos por Sudamérica es el traspaso a Uruguay de la secretaría pro-témpore de la Cumbre Iberoamericana, y la toma de contacto con los cancilleres del Mercosur de cara a la próxima cumbre entre la Unión Europea (UE) y América Latina y el Caribe, que se celebrará en mayo en Viena. Se trata de la cuarta visita del canciller del gobierno que encabeza José Luis Rodríguez Zapatero, ya que los viajes anteriores se concretaron en septiembre de 2004 a poco de asumir el nuevo presidente español, en noviembre de ese año en ocasión del Congreso de la Lengua en Rosario, y acompañado al jefe de Gobierno a fines de enero de 2005.
