ver más
podcast 7_hugo haime-336 cele
ARCHIVO

Ataque a helicóptero militar en Perú: Reavivando las cenizas de Sendero Luminoso

Un día después de que Ollanta Humala dispusiera el estado de emergencia en tres distritos amazónicos de Perú a raíz de protestas cocaleras, un helicóptero del ejército resultó derribado por un supuesto ataque guerrillero. La presencia de Sendero Luminoso, practicamente extinguida, se reaviva en el caso de que Humala quiere empezar una guerra contra el narco al mejor estilo Felipe Calderón.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) - Urgente24 viene siguiendo la gestión de Ollanta Humala y ha pronosticado en más de una oportunidad la posibilidad de que el nacionalista peruano inicie una guerra contra el narcotráfico o las guerrillas (desarticuladas en Perú desde los 90's) como modelo de gobierno.

En ese marco, el reemplazo de la cúpula militar y policial, los nombramientos del zar antidrogas y los anuncios de posibles compras de armas apuntaban a esa política que, hasta el momento, carecían de enemigo tangible. Sin embargo, el reciente ataque a un helicóptero militar en manos de aparentes guerrilleros (post intervención de tres departamentos) podría dar a Humala la excusa para dar el puntapie inicial a su política.

El presidente peruano expresó este jueves su rechazo al ataque de Sendero Luminoso a un helicóptero militar que costó la vida a dos oficiales del ejército y pidió una sanción ejemplar a los autores a quienes calificó de "miserables".

"Todo el Perú rechaza a esos miserables que están levantados en armas contra el pueblo peruano", dijo el mandatario al manifestar su "rechazo e indignación frente a este acto de cobardía y de insanía de gente que cree que va a cambiar la voluntad de los peruanos por la vía de la fuerza".

El ataque se produjo en el valle de los ríos Apurímac y Ene (VRAE), donde actúan columnas armadas remanentes de Sendero Luminoso en alianza con el narcotráfico desde hace más de una década. Según las autoridades militares, el ataque se produjo cuando "patrullas de las fuerzas especiales del Ejército realizaban operaciones contraterroristas en la cima de la quebrada Chorobamba

El teniente coronel Ernesto Vásquez Silva y el capitán Alberto Vidarte Campos fallecieron al anochecer del miércoles en el ataque perpetrado en el Valle de los ríos Apurímac y Ene (sudeste), donde aparentemente actúa la agrupación maoísta Sendero Luminoso en alianza con el narcotráfico desde hace más de una década.

Un suboficial del ejército resultó con una herida grave en una pierna. El helicóptero, un MI-17 de fabricación rusa, resultó averiado, pero el copiloto pudo conducirlo a un lugar cercano poniendo en salvaguarda al resto del personal militar, precisó el jefe de Estado.

En la noche del miércoles luego de ser informado del atentado, Humala lamentó en su cuenta Twitter la muerte de los oficiales y expresó su solidaridad con sus familias. "Honor a los caídos y sanción a los culpables", escribió.

El atentado se produce al día siguiente de que el Gobierno de Ollanta Humala, un ex militar nacionalista de izquierda, declarara el estado de emergencia por 60 días en localidades de tres departamentos amazónicos por la presencia del narcotráfico y grupos de Sendero Luminoso, en zonas donde además se cumple una huelga de campesinos cocaleros.

Desde el domingo, centenares de labriegos que cultivan hoja de coca (materia prima de la cocaína) acatan una huelga por tiempo indefinido y bloquean una carretera que conecta el departamento de Ucayali, unos 600 km al noreste de Lima, con el resto del país.

Los cocaleros protestan por lo que consideran una "erradicación compulsiva" de sus cultivos. Durante los 60 días que dure la medida, la policía mantendrá el control del orden interno con apoyo de las fuerzas armadas, según el decreto. En agosto último, un presunto alto mando de Sendero Luminoso murió en un enfrentamiento con una patrulla militar-policial en la región de Huánuco (centro).

Sendero Luminoso es una organización maoísta desarticulada a mediados de la década de los 90, y sus principales líderes purgan cadena perpetua. La guerrilla inició un conflicto interno en 1980, que al cabo de dos décadas dejó unos 70.000 muertos, según la Comisión de la Verdad y Reconciliación. Los remanentes senderistas lanzan esporádicos ataques contra las fuerzas de seguridad, pero no representan un peligro para la seguridad del país, según el Gobierno.

Más Leídas

Seguí Leyendo