El teniente coronel Ernesto Vásquez Silva y el capitán Alberto Vidarte Campos fallecieron al anochecer del miércoles en el ataque perpetrado en el Valle de los ríos Apurímac y Ene (sudeste), donde aparentemente actúa la agrupación maoísta Sendero Luminoso en alianza con el narcotráfico desde hace más de una década.
Un suboficial del ejército resultó con una herida grave en una pierna. El helicóptero, un MI-17 de fabricación rusa, resultó averiado, pero el copiloto pudo conducirlo a un lugar cercano poniendo en salvaguarda al resto del personal militar, precisó el jefe de Estado.
En la noche del miércoles luego de ser informado del atentado, Humala lamentó en su cuenta Twitter la muerte de los oficiales y expresó su solidaridad con sus familias. "Honor a los caídos y sanción a los culpables", escribió.
El atentado se produce al día siguiente de que el Gobierno de Ollanta Humala, un ex militar nacionalista de izquierda, declarara el estado de emergencia por 60 días en localidades de tres departamentos amazónicos por la presencia del narcotráfico y grupos de Sendero Luminoso, en zonas donde además se cumple una huelga de campesinos cocaleros.
Desde el domingo, centenares de labriegos que cultivan hoja de coca (materia prima de la cocaína) acatan una huelga por tiempo indefinido y bloquean una carretera que conecta el departamento de Ucayali, unos 600 km al noreste de Lima, con el resto del país.
Los cocaleros protestan por lo que consideran una "erradicación compulsiva" de sus cultivos. Durante los 60 días que dure la medida, la policía mantendrá el control del orden interno con apoyo de las fuerzas armadas, según el decreto. En agosto último, un presunto alto mando de Sendero Luminoso murió en un enfrentamiento con una patrulla militar-policial en la región de Huánuco (centro).
Sendero Luminoso es una organización maoísta desarticulada a mediados de la década de los 90, y sus principales líderes purgan cadena perpetua. La guerrilla inició un conflicto interno en 1980, que al cabo de dos décadas dejó unos 70.000 muertos, según la Comisión de la Verdad y Reconciliación. Los remanentes senderistas lanzan esporádicos ataques contra las fuerzas de seguridad, pero no representan un peligro para la seguridad del país, según el Gobierno.