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Del 14/08 al 23/10: Disfrazarse de As

Texas Hold 'em es hoy la versión más popular del juego del póquer. Su versión sin límite de apuestas (no limit) es la utilizada en las Series Mundiales de Póquer (World Series of Poker o WSOP) difundidas por el canal deportivo ESPN, y también en el World Poker Tour televisado en The Travel Channel. Al autor le permitió abordar el año electoral argentino 2011, y el triunfo posible de Cristina Fernández.

por RAÚL ACOSTA (*)

 
ROSARIO. Este nuevo póker televisivo, tan impuesto actualmente, el Texas Hold’em, tiene las reglas del póker, aquel del lejano oeste, de Tom Mix, de John Wayne, de Henry Fonda, de Jesse James y Will Bill Hickok. Se le parece en el valor de las cartas. El póker de aquellas tabernas, del Saloon, es historia.
 
En el juego hay categorías. La carta más valiosa es el as. En muchos juegos el as es el naipe más valioso. En nuestro truco sucede lo mismo con el Tute Cabrero y su versión superior, el Codillo. Arcanos menores, viejos tarots, la historia metida en la leyenda. No importa la razón o la costumbre. El as es la mejor carta.
 
Los comentaristas del juego (un verdadero hallazgo comercial, que un juego de azar tenga comentaristas a la usanza del juego ciencia, el ajedrez, y de los otros deportes) comentaristas que hablan seriamente del asunto, proporcionaron una metáfora que ha se ha difundido. Hoy es un dicho conocido en ése ambiente: "Disfrazarse de as".
 
El póker es un juego de apuestas. Al aparecer 3 naipes, comunes a todos los jugadores, 3 cartas visibles en la mesa de juego, puede aparecer un as. Un jugador apuesta. Se supone que está ganando la jugada porque tiene el as. En ocasiones no lo posee, pero actúa como si lo tuviese en sus 2 cartas individuales, que tiene ocultas en una mano. El resto se decepciona. No paga. Quien se arriesga… gana. Se lleva lo que apostó más un fondo común. Los comentaristas dicen: "Se disfrazó de as”. Si alguien le paga y le gana, los comentaristas completan la frase: “Se disfrazó de as, no le creyeron, le pagaron y perdió”.
 
La sociedad tiene mucho de azaroso, el destino jugando su partida. Todo mecanismo contrafáctico lleva guardada la queja por lo sucedido. Pide un Replay, una segunda vez. Si no hubiese aparecido mi señora yo seguía con el romance. Si no hubiesen aparecido los precios internacionales de la soja y la vaca seguiríamos mal. La hectárea de campo seguiría en US$ 2.000 y Lavagna no hubiese terminado bien su ministerio. De la Rúa se hundió por eso. Con este precio de la soja seguían los radicales. Todo, suponen, es casualidad convertida en causa. No contemplan que los productores agropecuarios no se rindieron. Debemos aceptar el azar porque es al revés de los fantasmas: existe. También porque todos vivimos apostando. La lluvia es un azar.
 
En la política argentina hay un as: Cristina Fernández de Kirchner. La viuda es, en serio, el as de triunfo. Cuando ponen las 3 barajas comunes y está el as en la mesa y ella apuesta, es seguro en estos días, que ella posea la carta.
 
Hay muchos que se disfrazan de ases, de triunfadores. El bluf dura poco.
 
La señora Carrió se disfrazó de as y en las internas le pagaron. No tenía la carta ganadora. Perdió.
 
Agustín Rossi se disfrazó de carta ganadora. Antes lo había hecho Rafael Bielsa. Binner primero, Bonfatti después. El as estaba en otras manos.
 
Quien casi, pero casi casi tuvo una carta ganadora fue Miguel del Sel
 
El Midachi, hoy, disfrazado de 'la Tota', da consejos, es la protagonista de un paso de comedia (menor) en el programa de Susana Giménez. En el momento de las elecciones fue un King o una Queen. Según el día y la vestimenta. Naipes importantes. Son los valores más cercanos al as. En ese orden. Miguel  (La Tota) fue un casi casi. Sucede a cada instante en las mesas de juego.
 
Hay otros que se disfrazan de as, pero ni siquiera están en la baraja. No hay naipe valioso que contenga a Aníbal Fernández, un verdadero cartón suplementario. Fernández es un comodín o un jóker, cartas que pertenecen más claramente a la historieta que al juego de naipes. Batman peleaba contra el Jóker. Es un buen sitio para Aníbal. 
 
En todo caso, en la canasta uruguaya son importantes los comodines. Suma muchos puntos la canasta de comodines. Es otra cosa. Si la viuda jugara, armaría “una pura de comodines”. Acaso en la canasta uruguaya se pueda sumar a Timermann, Cobos, Aníbal Fernández, Hebe. El mejor comodín fue Alberto Fernández, que quiere pasar de la historieta a la historia. Usa viejas memorias y deudas de amor como argumentos. Es un naipe marcado. En ningún juego sin trampa lo admitirían.
 
Disfrazarse de as no es fácil. Hay que tener el convencimiento que se es un as, para que los rivales en el juego se asusten y se vayan al mazo. Es peligroso. Después de la pérdida viene la infatuación, el egoísmo, la equivocación, la paranoia y la pregunta: ¿Si soy el mejor cómo pude perder con esta gente?
 
El juego de póker, tan azaroso como todos, tiene mucho del juego político. Al revés, el juego político tiene mucho de azar y es menos predecible que el póker. En todo caso en el naipe se sabe que siempre ganará el as sobre las otras cartas.
 
Estas elecciones de oktubre aportan muchos comodines, también muchos que quieren disfrazarse de as.
 
Duhalde es, acaso, el más prestigioso disfrazado. No es un as. Si antes lo fue ya no. Si alguna vez lo fue, si es que fue la carta más importante en ninguna mesa de juego lograría, hoy, imponer su bluf.
 
Alfonsín está disfrazado de un as conocido: Raúl, su padre. Las barajas no son intercambiables.
 
Rodríguez Sáa está jugando a la escoba de 15 en la mesa de póker. En la escoba de 15, que los nietos juegan con el abuelo, no tiene tanta importancia el as, tiene mas prestigio el 7 velo (7 de oro), que se puede levantar con cualquier sota. Cualquier “jack”, cualquier caballero.
 
¿Cómo es que la viuda se convirtió en un as, en el único as de esta baraja de oktubre?
 
“Cualquier destino, por largo y complicado que sea, consta en realidad de un solo momento: el momento en el que el hombre sabe para siempre quién es”.  Jorge Luis Borges. La Señora, responde a Georgie, sabe bien quién ella es.
 
Hay más. “Otra cosa no soy que esas imágenes que baraja el azar y nombra el tedio. Con ellas, aunque ciego y quebrantado…”. CFK es lo que ha barajado el azar.
 
Se insiste: “Un almacén rosado como revés de naipe brilló y en la trastienda conversaron un truco”. Adelante se vendía, atrás se jugaba al truco, a los naipes, a demorar la vida en partidas simulando vivir. Adelante el comercio, en la trastienda, detrás, el azar, la pura suerte, el as o el disfrazado de as.
 
Uno final: “El claro azar o las secretas leyes...”.
 
Un acto eleccionario es eso. El claro azar, porque de sólo mencionarlo se explica su misterio (pura suerte, nada más…) y las secretas leyes (que nadie explica bien por su origen, secreto, misterioso).
 
Son fútiles los argumentos. La explicación del voto cuota, que los negritos de la villa votaron igual que los atorrantes del centro, que en las provincias marginales como en el centro… Cháchara, diría el legendario Vicente Leonides Saadi.
 
Estamos jugando a las cartas. En los 3 naipes comunes salió el as. Muchos apuestan. La Señora tiene la mano triunfadora. Al país le hacen daño los que se disfrazan de as. Mejor esperar. Desensillar hasta que aclare.
 
Larguemos Borges, volvamos al tango, aceptando el anunció. En 1939, Froilan Francisco Gorrindo escribió: … “Toda carta tiene contra y toda contra se da”… Me parece que hoy no.
 
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(*) Testigo.

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