El contraste de los 600 millones: los pesos se gastan, los reales atraen inversores
El gobierno brasileño de Lula da Silva colocó ayer el equivalente a US$300 millones en la reapertura de la emisión del bono Global 2022, denominado en reales con un cupón de interés de 12,5% anual. De esta forma, el Tesoro de Brasil aprovechó del fuerte apetito de los inversores por los activos en moneda local y logró captar 650 millones de reales.
El título registró un precio de 100,25 con un rendimiento de 12,466%, por debajo de 12,875% de rentabilidad que registró cuando fue lanzado el 6 de septiembre, ya que la negociación contó con un gran interés por parte de los inversores.
"La demanda fue muy buena, superando los US$600 millones", dijo un operador paulista, agregando que la mayoría de las órdenes vino de inversores que estaban muy líquidos.
Merrill Lynch y UBS fueron los agentes encargados de la colocación, mientras que los bancos locales Pactual e Itaú fueron los administradores.
Con la reapertura, la cantidad en circulación del título alcanzó la cifra de US$1.050 millones desde US$750 millones.
Deuda reducida
El Bono 2022 es el segundo valor en moneda local que vende el Tesoro de Brasil en los mercados internacionales de deuda. Un año antes, el país vendió US$1.480 millones en papeles con vencimiento en 2016 que también fueron denominados en reales.
En el último año, el gobierno de Brasil ha reducido su deuda extranjera en unos US$36.000 millones, retirando algunos bonos y haciendo pagos anticipados a prestamistas multilaterales como parte de un esfuerzo por reducir sus compromisos en dólares.
La apertura de la emisión, a inicios de septiembre, había permitido captar US$750 millones, con un interés nominal de 12,50% al año y un retorno final para el inversor de 12,875% al año.
