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Muy grave: El gobierno oculta escape nuclear en Atucha I
Durante el día viernes el gobierno jamás desmintió las versiones que circulaban en la Casa Rosada que alertaban sobre un pequeño escape en la central nuclear Atucha ocasionado por falta de mantenimiento. A última hora, el gobierno decidió suspender las actividades en la central por un período de al menos tres meses.
29 de septiembre de 2006 - 11:26
La central nuclear Atucha que opera desde 1974 fue clausurada el viernes a última hora reduciendo así un 3% la energía que aporta al sistema energético nacional. Es por eso que por un período de, al menos tres meses, la central dejará de operar.
La central habría sufrido desde el día martes una pérdida que el gobierno habría estado intentando resolver durante la jornada del día viernes.
La Nucleoeléctrica Sociedad Anónima (NASA), controlada por el ministro de Planificación Federal y Energía, Julio De Vido, no habría alertado a tiempo sobre estos desperfectos. El caño se habría pinchado el día martes pero la propia empresa del Estado habría ocultado la información a la Administarción Nacional.
El presidente Néstor Kirchner estuvo en Neuquén el viernes, pero siguió camino hacia el sur para descansar en El Calafate por el fin de semana. La Casa.
El problema habría sido causado por micro escapes en los dispensores de temperatura por falta de mantenimiento. Este conflicto ocurre cuado se está anunciando un Plan Nuclear para completar Atucha II y de modo simultáneo mientras el gobierno anuncia la instalación de una cuarta central. La pregunta es, ¿si no puede controlar a una sola, cómo hará para administrar cuatro?
Atucha I es una central de recipiente de presión que utiliza uranio natural como sustancia combustible y como moderador y refrigerante agua pesada.
Los expertos señalan que si las centrales nucleares en operación (Atucha I o Embalse) sufrieran un accidente grado 7 (según la escala del INES, la escala utilizada por la Agencia Internacional de Energía Atómica), los efectos serían comparables a los que se registraron tras el accidente de Chernobyl en la ex Unión Soviética, y por lo tanto podrían afectar muchas provincias.
La central nuclear de Embalse (Córdoba), provista con un reactor canadiense Candú, estuvo cerca de tener un gravísimo accidente al comenzar sus operaciones en junio de 1983. En septiembre de 1989 sufrió una pérdida de agua pesada al lago de Embalse. En diciembre de 1989 dejó de funcionar por problemas en sus válvulas. En diciembre de 1995 registró daños en tubos de presión y pérdida de agua pesada. La central alcanzó un accidente grado 2 en la escala del INES. Además, en octubre de 2003 Embalse tuvo un problema en uno de los generadores de vapor y se produjo fuga de agua pesada al lago de Embalse.
