Con el ejemplo de Brasil, Kirchner anunciará la puesta en marcha del Plan Nuclear
Esta tarde en el Salón Sur de la Casa de Gobierno -a las 18- Néstor Kirchner anunciará la puesta en marcha del Plan Nuclear, que contempla la finalización de Atucha II y la realización de estudios de factibilidad para la construcción de una nueva central nuclear. Para el gobierno de Kirchner, la cuestión está vinculada a la afirmación regional, ya que Brasil enriquece uranio y está construyendo su primer planta industrial al efecto. Además, el impacto en la geopolítica global es muy concreto: aliviará las presiones que hoy recibe Irán de parte del Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas. Cabe recordar aquí que Irán anunció que seguirá con su programa nuclear pese a las presiones internacionales. Es por estos motivos que el anuncio de esta tarde goza de gran importancia y, según pudo conocer Urgente 24, gran cantidad de prensa internacional se ha acreditado para presenciar el acto. Por otra parte, la cuestión de la energía preocupa al país: los especialistas preven una crisis en cuatro o cinco años. Hoy, la Argentina importa el uranio enriquecido -hasta 1983 el proceso era hecho en el país- y la idea es retomar la industria para enriquecer uranio al 2% o al 3%. Actualmente hay dos plantas nucleares en funcionamiento, que responden por 4,5% de la potencia instalada. El proyecto es para enriquecer uranio que no supere el 20% que es para uso civil, y además la Argentina se compromete a aceptar las inspecciones de la Agencia Internacional de Energía Atómica y suscribirá su Protocolo Adicional de Salvaguardias Nucleares. Para su uso en aplicaciones civiles como las centrales nucleares, el enriquecimiento requerido suele estar en torno a un 1.5-4 % (el contenido normal de U-235 en el uranio natural es del 0.71 %). En el uso militar se utilizan enriquecimientos mucho más altos, de un 40 % para la propulsión nuclear en buques rusos, de un 90-95 % en buques americanos, y lo más cercano al 100 % para fabricar bombas atómicas. Según los planes, Atucha II estaría terminada para 2010, luego de que la instalación de esa terminal nuclear fuera paralizada en 1995. Durante el acto también se anunciaría la extensión de la vida útil en 25 años -de 2018 a 2043- de la central de Embalse, en Río Tercero, en la provincia de Córdoba. Se realizará además un estudio de factibilidad para la construcción de una cuarta central nuclear; a la vez de declarar de interés nacional la construcción del reactor Carem, del que sólo hay hasta ahora un prototipo. A su vez, buscarán volver a poner en marcha la planta de uranio enriquecido de Pilcaniyeu, cerrada en 1983. Por otra parte, el Gobierno recibió las ofertas para la construcción de las centrales de ciclo combinado, en Campana (Buenos Aires), y en Timbúes (Santa Fe), que podría ser financiada por sectores privados. # El ejemplo de Brasil Hace unos meses Brasil inauguró el primer módulo de su fábrica de enriquecimiento de uranio, con lo que el país ingresó en el grupo de los 10 países que producen y dominan esa tecnología. El ministro de Ciencia y Tecnología, Sergio Rezende, dijo que las nuevas instalaciones permitirán un ahorro de millones de dólares que el país gasta ahora para enriquecer combustible en Urenco, un consorcio europeo. El uranio enriquecido es utilizado como combustible de las plantas nucleares Angra 1 y Angra 2, ubicadas cerca de Río de Janeiro. La planta Agra 3 aún está en construcción y el gobierno espera que comience a funcionar para el 2013. Brasil posee las sextas reservas de uranio en el mundo (con sólo 30% del territorio explorado), pero debía enviar el uranio al exterior para su enriquecimiento. Frente a las protestas de Greenpeace, el ministro Rezende argumentó que la energía nuclear es una forma de hacer frente a una crisis internacional de petróleo o de gas. "Brasil no puede desperdiciar oportunidades de alcanzar la autosuficiencia en esta área, no sólo por cuenta de producción de energía, sino también por todas las otras aplicaciones, como en los medicamentos, en la industria y en la construcción civil". Cuando se concluya la primera etapa de enriquecimiento de uranio, Brasil economizaría 12 millones de dólares cada 14 meses en generar energía nuclear, responsable por el 40% de la electricidad consumida en el estado de Río de Janeiro y el 20% de la región sudeste del país.
