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Las causas de la no lectura
Un UR comparte su opinión sobre la nota "Lecturas, o el afán de ser mejores"
12 de junio de 2006 - 03:09
Yo creo que las causas son las siguientes:
a) No existe una "clase intelectual" que recomiende nada, por el sólo hecho de que un libro sea bueno. Sólo la publicidad lo hace. O el autor del libro, cuando se asocia la venta de los ejemplares con el interés que él mismo despierta, generalmente.
b) Es real también que hay menos tiempo: Los fines de semana se utilizan para terminar el trabajo en casa. El libro que duraba una semana, ahora se lee en tres meses. Esto significa un ritmo de 4 libros por año. Hay que incluir en las lecturas "obligatorias", para casi cualquiera que desempeñe un trabajo que así lo requiera, de manuales, revistas especializadas, diario, o incluso, informes. Como diversión, es espacio lo está ocupando el cine, o los videos, o la música, o, aunque parezca mentira, la presentación del libro como espectáculo en sí mismo. Si el autor vale la pena, debería repartir estos derechos de imagen con quien tiene los derechos de autor (posiblemente esto ya se venga haciendo con autores de cierta importancia).
c) Los diarios podrían incluir artículos -como ya lo hacen- de buenos escritores, de ese modo, la gente podría informarse leyendo a quienes "piensan", bien, y de ese modo, descubrir la literatura de ese mismo autor. Éste es tal vez el mejor medio para que el público pueda elegir bien, sin que la publicidad esté eligiendo siempre por él. De alguna forma, existirá siempre el interés por leer buenos artículos, y tiempo para hacerlo. Con esto además, probablemente, el futuro consumidor, sabrá que es lo que está comprando.
d) La avalancha de Babel: Está sucediendo, que cada pocos meses, se le pasa el trapo y saca brillo a algún autor, y todo confluye hacia allí. Surge, además un montón de libros asociados a la misma temática, con lo que es indiferente si tal temática consigue alguna calidad en algún sentido que valga la pena por lo que significa en sí.
e) Los libros viejos: Hay libros viejos que son excelentes, y no sólo los clásicos. Si se reeditan por este sólo motivo, se podrían comparar con los nuevos de poca calidad. En definitiva, si se consigue vender cualquier cosa porque tiene una linda tapa, mejor sería que detrás de la tapa surgiera un libro bueno. Además, como sucede con todas las cosas, esto mejoraría la literatura circulante. Es cierto que mientras tanto el negocio sería sólo para las Editoriales o las imprentas, pero también es cierto que esto permitiría hacer surgir otro tipo de literatura. Mariano Erro
a) No existe una "clase intelectual" que recomiende nada, por el sólo hecho de que un libro sea bueno. Sólo la publicidad lo hace. O el autor del libro, cuando se asocia la venta de los ejemplares con el interés que él mismo despierta, generalmente.
b) Es real también que hay menos tiempo: Los fines de semana se utilizan para terminar el trabajo en casa. El libro que duraba una semana, ahora se lee en tres meses. Esto significa un ritmo de 4 libros por año. Hay que incluir en las lecturas "obligatorias", para casi cualquiera que desempeñe un trabajo que así lo requiera, de manuales, revistas especializadas, diario, o incluso, informes. Como diversión, es espacio lo está ocupando el cine, o los videos, o la música, o, aunque parezca mentira, la presentación del libro como espectáculo en sí mismo. Si el autor vale la pena, debería repartir estos derechos de imagen con quien tiene los derechos de autor (posiblemente esto ya se venga haciendo con autores de cierta importancia).
c) Los diarios podrían incluir artículos -como ya lo hacen- de buenos escritores, de ese modo, la gente podría informarse leyendo a quienes "piensan", bien, y de ese modo, descubrir la literatura de ese mismo autor. Éste es tal vez el mejor medio para que el público pueda elegir bien, sin que la publicidad esté eligiendo siempre por él. De alguna forma, existirá siempre el interés por leer buenos artículos, y tiempo para hacerlo. Con esto además, probablemente, el futuro consumidor, sabrá que es lo que está comprando.
d) La avalancha de Babel: Está sucediendo, que cada pocos meses, se le pasa el trapo y saca brillo a algún autor, y todo confluye hacia allí. Surge, además un montón de libros asociados a la misma temática, con lo que es indiferente si tal temática consigue alguna calidad en algún sentido que valga la pena por lo que significa en sí.
e) Los libros viejos: Hay libros viejos que son excelentes, y no sólo los clásicos. Si se reeditan por este sólo motivo, se podrían comparar con los nuevos de poca calidad. En definitiva, si se consigue vender cualquier cosa porque tiene una linda tapa, mejor sería que detrás de la tapa surgiera un libro bueno. Además, como sucede con todas las cosas, esto mejoraría la literatura circulante. Es cierto que mientras tanto el negocio sería sólo para las Editoriales o las imprentas, pero también es cierto que esto permitiría hacer surgir otro tipo de literatura. Mariano Erro
