'Los Ángeles de Cristina', chicas porristas en la campaña bonaerense
Cristina Elizabeth Fernández de Kirchner presentó a sus porristas durante el acto en Esteban Echeverría. Ellas se llaman 'Los Ángeles de Cristina', y visten remera de color no peronista: verde flúo. La senadora nacional Frente por la Victoria-Santa Cruz se ufanó de haber promovido, sin ayuda alguna, tan creativa idea... que domingo a domingo se aprecia en los estadios de Boca Juniors, Racing Club, Independiente, San Lorenzo y otros clubes de 1ra. División A. En verdad, ni siquiera el nombre resultó creativo: 'Los Ángeles de Cristina'; mucho más creativa es 'La cocina de Cristina', servicio de gastronomía a domicilio que ya funciona en el partido bonaerense de Quilmes, y que hasta tiene una Trafic blanca que, a menudo, visita las cercanías del porteño hotel Hilton trasladando vituallas indispensables para alguna persona. Lo novedoso de 'Los Ángeles de Cristina' es que llegaron con banda incorporada, bastante desafinada pero banda musical al fin; las únicas porristas bonaerenses con banda incorporada son las del Colegio Ward, y esto merece algún respeto en el universo de la organización de eventos populares. 'Los Ángeles de Cristina' se ubicaron en el corralito para la prensa, luciendo vinchas de color amarillo. Verde y amarillo, casi una melodía dulzona que cantaba Roberto Carlos, y que para cierto fin de año vendió miles de copias en Brasil. "Es para terminar de desperonizar los actos de campaña", explicó un íntimo conocedor de Enrique Albistur, el secretario de Medios de la Nación, muy involucrado en el proselitimo. Además, el partido bonaerense de Esteban Echeverría se encuentra bajo control de un partido vecinalista. El intendente municipal Alberto Groppi había condicionado su apoyo a la candidatura de Cristina a que ella fuese por afuera del PJ, una posición semejante al UCR de San Isidro, Gustavo Posse. Probablemente por eso el Presidente fue tan distante con Groppi. Al Presidente le molesta que le impongan condiciones. Por suerte estaba el gobernador Felipe Solá, para saludar efusivamente a Groppi, cuando éste comenzaba a hacer pucheros al estilo José Pampuro. Todo el acto en Esteban Echeverría y su difusión fue una producción general de Enrique Albistur. Debe considerarse que ni Cristina ni Rafael Bielsa han designado a su gente de comunicación, y esto quiere decir que el Presidente organiza esas tareas y las delega en Albistur. La otra novedad vinculada a Cristina son los nuevos afiches con su rostro, muy bien producida. Es el tipo de campaña que ella había imaginado: mucha 'face', escasa participación sobre la tarima. ¿De qué se habló en Esteban Echeverría? Del anuncio de reimportación de dinero de la Provincia de Santa Cruz, por ejemplo. Al parecer, los US$ 521 millones no se pueden regresar así nomás. Solamente US$ 152 millones se encuentran 'a la vista', o sea en efectivo; el resto se encuentra 'calzado' en bonos y otras colocaciones que obligan a postergar su regreso. Gran parte de ese dinero fue invertido en el holandés Rabobank, el banco cooperativo más grande del mundo; otra porción se encuentra en la Private Banking Credit Suisse, lo que alimenta las versiones acerca de lo nada transparene que se ha manejado ese dineral. Luego, Kirchner aseguró: "Si todos hubieran hecho lo mismo, tendríamos una Argentina de pie. Unos la cuidábamos y otros se la robaban", y señaló que "al que quieren castigar es al que ahorró, al que cuidó la plata del pueblo". De transparencia, nada. Los obesos 'Ángeles' gritaban excitadas "ese es nuestro Presidente", lo que provocaba sonrisas cómplices entre Cristina y algunos de sus colaboradores. La candidata quedó fascinada y ya anunció que las chicas han sido incorporadas a la campaña del Frente para la Victoria en la Provincia de Buenos Aires. Ahora todos quieren que ellas se fotografíen con los ideólogos del proselitismo. Por ejemplo, con Horacio Verbitsky; o con José Nun, para comenzar.
