"Yo hice la guita con mis tetas, y vos con qué la hiciste?"
Hace 24 horas, U24 brindó la primicia: la vedette, actriz, conductora de TV y empresaria del entretenimiento, Moria Casán, desembarca en la política como 1er. candidata a diputada nacional en la Ciudad de Buenos Aires por una lista afín a Carlos Menem (y, supuestamente, también a Adolfo Rodríguez Saá). Moria confirmó la información y desde entonces no han cesado de llamarla los más diversos medios de comunicación, y ella habló con todos. Sin embargo, no pocos se han escandalizado con esta novedad de que Casán sea candidata porque desestructura la mayoría de los discursos y las propuestas en exposición en las góndolas de la política de la Ciudad de Buenos Aires. La contradicción inicial se plantea con Elisa Carrió, quien armó sus listas involucrando a gente de mucha prosapia, de abolengo indiscutible, como Enrique Olivera Padilla y Teresa Anchorena, en un intento de capturar votos hacia el centro. Carrió se desempeñaba con cierta comodidad en su liderazgo en las encuestas, pero ahora Casán resulta un desafío a la hegemonía que planteaba Carrió en su presencia. Por un lado, Casán no tiene ningún reparo en decir lo que piensa, no es Mauricio Macri ni Rafael Bielsa. Luego, le da otro contexto al debate, en un 'cholulismo' que no le fascina asumir a una Carrió que, sin embargo, se siente muy cómoda en Punta del Este. Luego, el caso de Mauricio Macri es muy interesante: Carrió intenta quitarle unos cuántos votos vía Olivera y Anchorena; Domingo Cavallo amenaza con quitarle unos cuántos votos más; y ahora Moria Casán, que no dudará en recordarle, por ejemplo, que Lorenzo Borocottó en su lista (otro anticipo de U24 hace varias semanas), es 'el duhaldismo' de cuerpo presente. Casán llega con slogan propio ("Si querés votar, votame"), con show permanente en la calle Corrientes, y con una propuesta audaz: "Yo hice la guita con mis tetas, ¿y vos con qué la hiciste?" Varios de los candidatos no podrían ventilar cómo financian sus gasto corriente. Ahora, a no engañarse: Moria es la candidata de un político riojano que no podría explicar cómo la hizo. Tampoco su socio sanluiseño... Menem ya intentó ganar en la política a través de la antipolítica, y lo logró en los casos de Ramón Ortega, en Tucumán; Carlos Reutemann, en Santa Fe; y Jorge Escobar, en San Juan, por ejemplo. La experiencia demuestra que la antipolítica no ha logrado modificar el sistema. Por el contrario: los antipolíticos terminaron adaptándose velozmente a la política. Ortega terminó tarifando cada decisión y hasta fue involucrado en el famoso escándalo de los sobornos pagados por el Ejecutivo a varios senadores para sancionar una reforma laboral. La antipolítica es divertida; en el caso de Moria porque es chabacana y frivolona; pero la antipolítica no le cambiará la vida a los argentinos, y superada la novedad habrá que ver cómo ella hará para continuar en el candelero. Habrá que levantar la apuesta, ¿mostrar una teta en TV? Vaya uno a saber cuál será el discurso futuro... Lo cierto es que bienvenida sea Moria a un escenario catastrófico para la política porque la decadencia es brutal, la mediocridad es generalizada, y la ausencia de liderazgos morales provocó que Néstor Kirchner sea Presidente con la ambición de la reelección. Ni los políticos pueden revelarle a sus electores 'cómo la hicieron' ni los periodistas pueden explicar cómo hacen para vivir mejor que sus entrevistados. Al menos Moria puede explicar que, tal como hoy día hace Luciana Salazar, ella la hizo calzando siliconas. No todos son tan modestos como Luis Zamora, el trotskysta irreductible, y con buen piso pero corto techo electoral. En la Ciudad de Buenos Aires, alguna vez Menem ganó con Antonio Erman González como 1er. candidato a diputado nacional; los porteños alguna vez sufragaron masivamente por Graciela Fernández Meijide; en otra oportunidad eligieron a Carlos Álvarez, alias 'el Chacho; eligieron y reeligieron a Aníbal Ibarra, un inútil, ¿por qué no puede votar a Moria esta sociedad pedante y exitista, construida en derredor de un puerto trucho y una aduana para contrabandistas? Terminemos con los mitos, porque por culpa de los mitos... hoy Moria es candidata. Y yo quiero, además, que Carrió acepte debatir con Moria, mano a mano; y también Cristina K, aunque ella ya sabemos que es una cobarde. En fin, en días tan aburridos por fin pasa algo que, además de entretenido, expone nuestra irrelevancia, nuestra pequeñez intelectual, nuestro estúpido ego. ------------------ U24, Ciudad de Buenos Aires, Argentina, 2005.
