El químico fabricado y distribuido por los acusados alcanzó a llegar a 8 regiones de nivel provincial, entre ellas Shandong y Jiangsu, además de Henan.
En su defensa, los acusados se refirieron a las lagunas en los procedimientos de las compañías de procesamiento de carne de cerdo y en la supervisión gubernamental.
Además, alegaron que no existe registro de un solo caso en el que consumidores hayan resultado enfermos como consecuencia del consumo de carne contaminada con clembuterol.
El hecho de que la acusación principal fuera "poner en peligro la seguridad pública utilizando medios peligrosos", marca un precedente legal en el país en lo que tiene que ver con los casos de seguridad alimentaria.
En marzo pasado, la Televisión Central de China (CCTV) informó que algunos productores de carne porcina habían utilizado carne contaminada con clembuterol en la elaboración de algunos de sus productos.
El clembuterol es un fármaco que al ser añadido al pienso para cerdos permite aumentar la producción de carne magra. No obstante, es un químico venenoso para los humanos, y por lo tanto hace parte de la lista de aditivos prohibidos en la alimentación del ganado en China.
La investigación periodística descubrió la presencia de la sustancia en algunos de los cerdos comprados por una sucursal del Grupo Shuanghui, la compañía de procesamiento de carnes más grande de China, con lo cual el escándalo alcanzó nuevas proporciones.
En consecuencia, la firma se vio enfrentada a los duros cuestionamientos del público y los medios, y sufrió multimillonarias pérdidas cuando los supermercados de todo el país retiraron apresuradamente sus productos de las estanterías y los consumidores inundaron el internet de llamados a boicotear cualquiera de ellos.
Antes de la sesión de hoy (26/07), Shuanghui anunció que destruiría alrededor de 3.800 toneladas de carne contaminada con clembuterol, con el fines de calmar la ansiedad de la ciudadanía.