"Es una enfermedad difícil, pero la estamos venciendo y la venceremos", agregó.
El domingo se darán a conocer los resultados sobre la exhumación a los restos de Bolívar, que el propio Chávez ordenó el año pasado, para intentar probar que murió envenenado por enemigos en Colombia y no de tuberculosis, como reza la versión más aceptada.
Sin embargo, los primeros resultados sobre la investigación aseguran que el libertador latinoamericano sufrió un desequilibrio hidroelectrolítico que le causó la muerte.
Chávez es un ferviente admirador de Bolívar y poco después de llegar al poder en 1999 cambió el nombre del país a República Bolivariana de Venezuela.
Adversarios denuncian que el mandatario abusa del nombre del héroe decimonónico con fines políticos, mientras que el Gobierno suele utilizarlo para bautizar proyectos y planes políticos.
Imagen pública
Hace un mes el líder socialista fue sometido a una cirugía en Cuba donde se le extirpó un tumor canceroso del tamaño de una pelota de béisbol.
Regresó de la isla a principios de julio y volvió a La Habana una semana atrás para sesiones de quimioterapia que ha resistido "como un cadete".
Antes de viajar a Cuba, Chávez delegó parte de sus poderes al vicepresidente Elías Jauá y al ministro de Finanzas, Jorge Giordani, pero se ha esforzado en demostrar que está al mando del país petrolero.
Durante su tratamiento en La Habana, Chávez se hizo presente en la vida política diaria de Venezuela con numerosos mensajes enviados desde su cuenta en Twitter, en los que anunció concesiones de recursos, manifestó su apoyo a sus ministros y animó a su selección en la Copa América.
Analistas opinan que Chávez debe mostrarse en público y en Venezuela para hacerle saber a la población que realmente está a cargo y cuidar su popularidad de cara a las presidenciales del 2012.
Y un baño de pueblo necesario sería el multitudinario recibimiento a la selección de fútbol que llegará la tarde del domingo tras lograr el cuarto puesto en el torneo continental de selecciones de fútbol.
Algunos dudan sobre si se recuperará a tiempo para liderar una extenuante campaña el próximo año, que luce reñida tras el avance electoral de la oposición en los recientes comicios parlamentarios del 2010.