Lanzan el primer fondo de private equity con cotización pública
Argentine Recovery Fiduciary Fund (ARF), será el primer fondo de private equity con oferta pública que tendrá el mercado financiero local. La semana próxima iniciará un período de suscripción por etapas al cabo del cual espera recaudar US$150 millones, que serán invertidos en compañías de capital cerrado que operan en el país y encuentran restricciones de acceso al crédito. El ARF, desarrollado en forma conjunta por AIG Global Investment y un grupo de empresarios locales liderado por Richard Handley, Gerardo León y Ricardo Romanelli, cotizará bajo la forma de fideicomiso, y ha sido especialmente desarrollado para inversores institucionales, aunque contempla la posibilidad de que también ingresen minoristas, con un aporte mínimo de u$s 100.000. Y en algún caso se podrá ingresar con títulos públicos. Los aportes de los grandes inversores serán integrados de forma gradual a medida que los administradores identifiquen las oportunidades de inversión. Contra los aportes de los inversores, se emitirán seis clases de certificados de participación, con los mismos derechos económicos y políticos, y con una calificación de grado de inversión (BBB), lo que los habilita para ser integrados en las carteras de las AFJP. De hecho, los fondos de pensión son los principales destinatarios del producto, que tiene un plazo de vigencia de siete años, con una extensión de uno, prorrogable tres veces. El monto recaudado se invertirá en "sectores foco" en los que los administradores detecten oportunidades de rentabilidad. Manufacturas (alimentos y bebidas, construcción, productos químicos, plásticos), transporte, logística, servicios públicos y financieros se encuentran en esa línea, aseguraron. De un primer universo de 3.500 compañías posibles, unas 400 pasaron un primer filtro de los administradores, y de éstas unas 30 quedaron entre las elegibles. El objetivo del ARF es tomar participaciones accionarias mayoritarias o minoritarias significativas en estas empresas, mejorar su estructura de capital y revaluarlas, y luego vender la posición. Este año el fondo podría ingresar en 2 ó 3 compañías, estiman los organizadores. La rentabilidad bruta prevista para cada una de estas operaciones es de entre un 20% y un 25%, que quedará en el fondo. Con la liquidación del fideicomiso, y según el monto acumulado, los inversores recuperarán el capital invertido, más una rentabilidad del 8% anual en dólares. Esto significa que si bien la cotización de los certificados permitirá a los inversores entrar y salir del instrumento según la liquidez del mercado, que por otra parte se prevé será escasa, la oportunidad de ganancia reside básicamente en el hecho de permanecer invertido durante los años de vida del fondo. Por supuesto, no existe ninguna garantía de que el fideicomiso alcanzará sus objetivos de inversión, ya que se trata de una operación de alto riesgo. ABN Amro Trust será el fiduciario financiero y el Banco de Valores el Agente Organizador de la Colocación.
