Eliot Spitzer: el hombre más poderoso de Wall Street
A continuación reproducimos un fragmento de un artículo publicado en el sitio www. slate.com. Eliot Spitzer, es incapaz de mantenerse fuera de los titulares durante más de 72 horas. La semana pasada, el Fiscal General de New York acusó a las compañías de seguros de haber incumplido las leyes de responsabilidad. Según Spitzer, Marsh & McLennan Cos y AIG, las mayores promotoras de seguros del mundo, obtuvo "lucrativos pagos" por hacer que algunos clientes se inclinaran por ciertas aseguradoras, y que usaron un proceso de ofertas arregladas para ganar comisiones. Spitzer es hoy sin duda el hombre más poderoso de New York y de Wall Street. Pero el estilo de Spitzer es muy distinto al de otros funcionarios que ocuparon aquel puesto. Por ejemplo, si se compara a Spitzer con otro fiscal emblemático como Rudy Giuliani se puede advertir que al primero no le gusta llevar los problemas a juicio. Spitzer utiliza un método más efectivo para resolver los conflictos: hace caer de modo estrepitoso las acciones de las compañías a las que acusa. ¿Cómo lo ha logrado? Una ineficaz Comisión de Títulos y Valores (SEC) que ha respondido de modo complaciente a los escándalos de los últimos cinco años le ha dejado a Spitzer un vacío para llenar. Además Spitzer trabaja con el fervor típico de un político ambicioso. Spitzer tiene la misma habilidad que Giuliani para manejar de modo tan destacado la Fiscalía. Pero Spitzer posee dos ventajas cruciales. Gracias a la era de legislación "progresiva", tiene más herramientas legales que otro oficial en cualquier otro país. Y gracias a la riqueza de su familia, Spitzer se acerca a Wall Street no como un mero antagonista sino como un sofisticado cliente. A diferencia de cualquier abogado de cualquier gobierno que debe lidiar con las personas de Wall Street, Spitzer los entiende a ellos y a su trabajo, porque los conoce de toda su la vida. Spitzer el es típico chico de clase alta de New York. Miembro de una familia que posee una fortuna, Spitzer asistió a Horace Mann High School, se graduó en Princeton (clase 1981) y de la Escuela de Leyes de Harvard, donde era editor de Harvard Law Review. Luego de trabajar para un juez, Spitzer fue asesor de la fiscalía de Manhattan de 1986 a 1992. En los ´90 se lo podía ver haciendo jogging por el Central Park en el mismo circuito que realizaban banqueros e inversores. En 1994, con 35 años, obtuvo el cuarto puerto en las elecciones primarias del partido demócrata. Luego, Spitzer comenzó a ascender posiciones en la Fiscalía de New York y hoy, a pesar de ser demócrata, es una de las personas que al mismísimo presidente George W. Bush le gustaría tener dentro de su staff. Vea la nota relacionada para conocer la última operación de Spitzer.
