Hidrovía: Jan De Nul rechaza sospechas sobre socios chinos
El consorcio integrado por la belga Jan De Nul y la argentina Servimagnus volvió a defender su propuesta por la concesión de la hidrovía Paraná-Paraguay.
Las compañías ratificaron los “lineamientos estratégicos, tecnológicos y operativos” de su oferta para quedarse con la concesión de la Vía Navegable Troncal (VNT) y buscaron despejar las sospechas sobre una eventual participación china en el proyecto. Según remarcaron, no habrá financiamiento soberano extranjero ni intervención de empresas estatales vinculadas a Beijing.
Recordemos que la licitación de la hidrovía ingresó en su tramo decisivo y la disputa entre los gigantes del dragado mundial sumó la presencia de USA.
Directores de Jan De Nul mantuvieron reuniones con el embajador estadounidense en la Argentina, Peter Lamelas, para presentar detalles técnicos de su propuesta y responder cuestionamientos surgidos desde sectores vinculados a la competencia.
El foco de la polémica gira alrededor de presuntos vínculos de Servimagnus con capitales chinos. Incluso, desde Washington surgieron advertencias sobre una eventual influencia de Beijing en el proceso licitatorio.
Sin embargo, Jan De Nul rechazó de plano esas acusaciones y sostuvo que la operatoria prevista contempla exclusivamente dragas, tecnología e insumos propios o provenientes de proveedores occidentales, muchos de ellos estadounidenses.
La otra gran competidora en carrera es la belga DEME, que también busca quedarse con el control de la principal vía exportadora de la Argentina. Tras la exclusión de la brasileña DTA Engenharia, el proceso quedó reducido a una pelea mano a mano entre DEME y el consorcio Jan De Nul-Servimagnus.
A todo esto, en el sector admiten que se trata de una batalla multimillonaria donde confluyen intereses logísticos, políticos y comerciales. La hidrovía moviliza buena parte de las exportaciones agroindustriales argentinas y es considerada una infraestructura crítica para el comercio exterior.
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