A la hora de evaluar la evolución del IF de Giacomini y Milei, llama la atención un importante salto entre el primer y el segundo semestre del 2018: Pasó de 3,2 a 10, "porque todas las variables que componen el IF G&M actuaron en forma simultánea y en el mismo sentido, potenciando la suba de la frustración en la población: subió el desempleo; empeoró la distribución del ingreso, saltó la inflación, cayó el salario real y saltó el dólar desplomando el PBI per cápita medido en moneda norteamericana", según lo explican los economistas.
El IF viene creciendo desde hace 11 años, durante las dos presidencias de Cristina Fernández de Kirchner y durante el mandato de Mauricio Macri. Sin embargo, la tendencia se profundizó durante la gestión de Cambiemos por las políticas macroeconómicas del Gobierno, que provocaron "la paulatina aceleración de la inflación, la sistemática devaluación y la caída del PBI per cápita en dólares".
La situación actual y futura
"El PBI cayó -2,4% en 2018. Según el EMAE del INDEC, comercio y reparaciones (-5,1%), industria manufacturera (-4,3%) y transporte y comunicaciones (-2,7% son los que más cayeron (exceptuando al agro) en 2018. Del otro lado, el dólar subió +110% punta a punta, la inflación trepó a +48% y el poder adquisitivo de los salarios perdió -12% en 2018", comienza el informe de Diego Giacomini y Javier Milei.
Explican que no se trata de una situación "aislada", sino de una economía que "se empobrece" hace 10 años. Los economistas liberales critican las políticas fiscales y monetarias "keynesianas": El aumento del gasto público, de más de 35% en los últimos 10 años, y la emisión monetaria, que provocaron un desplome del PBI per cápita, un alza de la inflación, del dólar y de la pobreza.
Además, sostienen que Cambiemos no representó ningún cambio a nivel económico: "hacer las cosas mal 12 años tiene mayores costos que hacerlas mal durante 8 o 4 años". Hablan del actual riesgo de híper inflación y riesgo de default, pero "Cambiemos se “patina” los dólares del FMI y los problemas macro continúan agrandándose debajo de la alfombra".
En el futuro próximo, prevén "la crisis más grande de las últimas décadas". "Cuando estallé (lo más probable), los indicadores económicos y sociales terminarán siendo peores valores que en 2002", pero sin las posibilidades de "salir rebotando" como en el año 2003. "Para volver a crecer será imprescindible hacer las reformas estructurales que ningún político quiere adoptar: reforma del Estado, reforma bancaria, eliminación del BCRA, reforma laboral, reforma tributaria y reforma previsional".
Como no parece haber planes de cambios en la política económica, los economistas prevén que el índice de frustración social va a seguir aumentando: "Lo más probable es que la inflación 2019 termine siendo mayor a la inflación 2018, el PBI en dólares caerá más, el poder adquisitivo del salario real seguirá derrapando, el desempleo subirá y el coeficiente de GINI subirá reflejando peor distribución del ingreso".