Cabe recordar que en el caso de Vicentin, en Diputados nunca se pudo avanzar con la creación de la comisión bicameral que debía investigar los créditos del Banco Nación a la empresa cerealera debido a la falta de apoyo opositor. El mismo destino desean en JxC que tenga la reforma judicial.
Por eso el titular de interbloque que integran macristas, radicales y coalicionistas, Mario Negri (UCR-Córdoba) apeló a la metáfora del “olor a 125” y al caso Vicentin. La mención del cordobés no es inocente: en Córdoba, donde Macri ganó en 2019, la marcha del 17 de agosto tuvo consignas destinadas a los diputados nacionales que responden a Schiaretti para que no apoyen la reforma judicial.
Allí se pudieron ver autos con las imágenes de los diputados del PJ cordobés: Alejandra Vigo, Paulo Cassinerio, Carlos Gutiérrez y Claudia Márquez con frases que decían “no den quorum”.
Ocurre que, facilitando el quorum aunque voten en contra, también se posibilita la sanción de la reforma judicial y es lo que los opositores intentan visibilizar.
Todo ocurre cuando el Gobierno nacional negocia obras con los gobernadores. Eso hizo que también se aceptaran cambios en el Senado a cambio de resolver algunos reclamos provinciales.
En ese contexto el presidente Alberto Fernández anunció un plan de inversión en obras por 20 mil millones de pesos en cinco provincias y una de las beneficiadas será la ciudad de Córdoba, ya que la Nación aportará 4.500 millones de pesos para terminar la ampliación de la planta de Bajo de Grande, en la capital provincial.
La oposición apunta a que esa obra puede ser a cambio de los votos cordobeses.
Además, el Presidente hizo un guiño a Córdoba: “¡Los cordobeses son argentinos. Somos lo mismo!”, enfatizó en videoconferencia.
“Quiero agradecer y reconocer al presidente Fernández decir: ‘Nosotros nos hacemos cargo de la obra’”, enfatizó Schiaretti. “Restan 4.500 millones de pesos. Que la Nación se haga cargo es un alivio y una garantía de que vamos a poder terminar la obra. Les agradezco”, dijo en varias oportunidades el gobernador.
Sin embargo, hasta el momento los 4 diputados cordobeses no apoyarían la reforma. Falta definir si se sentarán en sus bancas para habilitar el debate.
En la misma situación están los 3 legisladores que responden a Roberto Lavagna.
Y los socialistas santafesinos Luis Contigiani y Enrique Estévez.
Tampoco apoya el proyecto oficialista Beatriz Ávila, del bloque Unidad para el Desarrollo que dirige el mendocino José Luis Ramón y cuyo espacio suele votar con el kirchnerismo.
Con este cuadro de situación fueron llamativas las declaraciones de Sergio Massa, quien lleva las negociaciones en Diputados junto con Máximo Kirchner: "No hay ningún apuro, tenemos todo el tiempo y todo el año legislativo para charlarlo y debatirlo", dijo el presidente de la Cámara baja en entrevistas televisivas.
"Vamos a poder escuchar a todos y todas las propuestas", prometió.
Luego, agregó que hay "otros temas importantes" para tratar por lo que le pidió a la oposición que acepte las sesiones virtuales, cuyo acuerdo se cayó días atrás y no hubo consenso para retomar el funcionamiento.