Con el plan de saneamiento en marcha y rumbo al año, en Casa Rosada no ven con malos ojos que la administración de la empresa pase a manos provinciales. De hecho, el destino de la compañía está comandado actualmente por Fernando Sibilla, ex presidente de la Agencia Competitividad Córdoba.
Por su parte, el Gobierno provincial considera que el rumbo actual de FAdeA ya exige la entrada de nuevos contratos. En ese sentido, un traspaso y eventual posesión provincial tendría previsto la generación de un modelo público-privado, con una gerencia de fuerte impronta comercial y que no implique un nuevo “yunque” en la economía cordobesa.
Al momento, las condiciones de un eventual traspaso no se conocen con precisión. Aunque Nación tendría intensiones de hacer entrar en juego parte de la deuda general que mantiene con Córdoba, que acumula distintos conceptos como el déficit de la caja de jubilaciones, financiamiento del transporte y educación, entre otros.
De esa manera, FAdeA podría esquivar el destino privatizador y ser traspasada a otra esfera estatal. Una que le consiga contratos atractivos y le permita desarrollar gran parte de su potencial de negocios, sin perder las capacidades y tecnología avanzada que actualmente posee.