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Urunday, madera del bastón presidencial
La madera representa la cualidades que el pueblo espera de su presidente.
El Urunday y su leyenda
El Urunday es un árbol maderable de la zona intertropical americana, nativo de la selva de Argentina, Bolivia, Brasil y Paraguay. Es una especie especialmente buena para tolerar la época seca, si se siembra en bolsas. Su crecimiento radicular es muy significativo, superando en la mayoría de los casos, el crecimiento del fuste. Tiende a ramificarse mucho, por lo que se considera que debe plantarse en medio de áreas de cobertura densa. Su crecimiento, en altura es de 1 a 0,75 m por año, y el crecimiento en diámetro a la altura del pecho (DAP) es muy bueno en suelos fértiles y francos, llegando a superar 1 cm de DAP por año. Su crecimiento es afectado significativamente por la disponibilidad de lluvias y la fertilidad de los suelos. Como especie siempre verde es muy apreciado como ornamental, y su raíz profunda no daña la mayor parte de las infraestructuras urbanas.
La madera de urunday, urundey, gateado o gonçalo-alvez, presenta características apreciadas: es de buena veta, incorruptible y brillante. Se emplea a partir de 1983 por parte de Juan Carlos Pallarols en la producción del bastón presidencial de la República Argentina. Pero aparte de esta simbología que el poder quiere resaltar, tiene muy buena fama entre los carpinteros. Está considerada una de las mejores maderas de América del Sur. Posee una coloración castaño-rojiza y una superficie lisa, agradable al tacto y de poco brillo. Es muy pesada, dura y de larga duración. Se usa en acabados de interior y en la construcción naval y civil, en exteriores como postes, cubiertas y durmientes, en la confección de muebles de lujo, torneados y carrocerías.
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