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Juan Schiaretti, el primer precandidato en pedir un preacuerdo.
De alguna forma, la candidatura de Schiaretti llegó incluso para cuestionar un viejo teorema de la política argentina: el de Raúl Baglini. El dirigente radical supo plantear que los políticos que más alejados están del poder son los que plantean las medidas más irrisorias, y viceversa.
Sin embargo, la realidad política parece plantear algo inverso, y Juan Schiaretti parece ser un ejemplo de ello. Es decir, un dirigente que está relativamente lejos del poder que disputa pero que plantea medidas que quieren acercarse a un ideario sensato.
“Yo voto para que no tengamos un fogonazo inflacionario, por el impacto en la gente, espero que no lo tengamos, que no deteriore más la vida de la gente. Pero tampoco veo acciones que tome el Gobierno nacional para que la inflación baje”, aseguró mirando al futuro inmediato. Además, pidió que la base central del acuerdo imponga políticas sostenibles a largo plazo y con independencia política.
Una de ellas tendría que ver con el Banco Central y su independencia. “El país necesita una moneda estable, independencia del Banco Central y medidas fiscales”, planteó Schiaretti diciendo que todos los países de la región que crecieron lo hicieron gracias a la independencia de la gestión económica.
Por fuera de lo económico, el gobernador planteó la necesidad de combatir la inseguridad con mayor presencia de fuerzas federales. “Tiene que haber control de fronteras, más participación de las fuerzas federales en el combate y un control sobre los fondos que manejan los que participan en las organizaciones narco”, resaltó.
Por último, uno de los puntos fundamentales que planteó el cordobés fue la necesidad de mantener en orden el déficit fiscal. “Hay que atacar en serio el déficit fiscal en la Argentina, desde todos los ángulos, sin que esto signifique un ajuste salvaje”, destacó.
Sobre Milei
Más allá del acuerdo político, Juan Schiaretti también habló del candidato Javier Milei, a quien decidió no confrontar, pero sí señalar como un planteador de medidas difíciles de practicar. “Es la expresión del rechazo a la clase política, y es una expresión justa. Pero dolarizar es una medida milagrera, sin ningún tipo de sustento”, aseguró.